Colombia
Asesinaron a un involucrado en el sicariato del empresario Gustavo Aponte en exclusivo sector de Bogotá: banda criminal estaría ‘eliminando’ pruebas
Casi tres semanas después de que se reportara el asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, han surgido nuevos detalles sobre el asesinato ocurrido en el exclusivo sector de La Cabrera, al norte de Bogotá.
Los recientes hallazgos de la investigación indican que uno de los implicados en el ataque al empresario fue asesinado recientemente, presuntamente por la misma banda criminal que llevó a cabo el plan meticulosamente organizado el miércoles 11 de febrero, según reporta El Tiempo.
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El nuevo asesinato también aportó información que revela un aspecto importante del sicariato, ya que inicialmente se creía que había dos responsables: el conductor de la motocicleta y el tirador con traje.
Sin embargo, información del diario nacional señala que las autoridades han obtenido pruebas que sugieren que el sicario vestido de traje fue llevado al gimnasio en un auto particular y no en moto, tras analizar más de 100 horas de grabaciones de video.
“Todo parece indicar que el sicario llegó en un auto negro que estaba circulando por la zona”, declaró una fuente cercana a la investigación a El Tiempo.
Según las imágenes, el vehículo estuvo en la zona durante varios minutos antes de que se llevara a cabo el asesinato. De hecho, se sospecha que el conductor de ese automóvil fue asesinado por la banda recientemente para ‘eliminar’ cualquier posible evidencia en su contra.
El homicidio de Aponte ocurrió frente al gimnasio Bodytech en La Cabrera; el sicario, vestido de traje, disparó por la espalda tanto al empresario como a su escolta Luis Gabriel Gutiérrez Garzón.
Mientras tanto, la labor de la Fiscalía y la Policía ha enfrentado intentos de boicot tras conocerse amenazas a los vecinos de La Cabrera, quienes recibieron llamadas advirtiendo sobre posibles represalias si entregaban grabaciones de seguridad a las autoridades. Se confirmó esta tendencia de intimidación en una denuncia ante la Dijín, de acuerdo con el medio mencionado.
A pesar de la presión, las autoridades han conseguido imágenes claras del asesino y del trayecto de la fuga, gracias a más de 100 horas de grabaciones examinadas por los investigadores.
“Aunque es evidente que el sicario recibió entrenamiento, cometió un error básico al no cubrirse el rostro durante el doble homicidio. Por ello, intentaron, sin éxito, bloquear la entrega de las grabaciones de las cámaras de seguridad”, indicó una fuente cercana al caso al diario nacional.
La fiscal Yanira Rocío Ochoa Ramírez, que lidera la investigación, forma parte de un equipo especializado que también trabajó en casos de gran notoriedad, como el magnicidio de Miguel Uribe Turbay.
La familia de Aponte tiene inversiones en Casanare, un departamento afectado por la extorsión y la presencia de grupos criminales relacionados con el sector arrocero. Fuentes consultadas por El Tiempo advirtieron que en la región hay una presión constante por parte de grupos delictivos.
Uno de los eventos que evidencian la inseguridad es el asesinato de Campo Elías Urrutia, miembro de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), ocurrido el 15 de diciembre en una finca de Tauramena.
Cuatro hombres armados irrumpieron, sometieron a los trabajadores y asesinaron al productor. El gerente de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, condenó este acto y reiteró la gravedad de la situación que enfrenta el sector agrícola colombiano.
El trasfondo criminal se amplía con antecedentes de narcotráfico y operaciones ilegales vinculadas al uso de arroz para ocultar cocaína, fenómeno conocido como “narcoarroz”.
Además, las investigaciones han indagado sobre la posible conexión indirecta de allegados a la familia de Aponte con casos de supuesto lavado de activos, aunque defensores sostienen que algunos involucrados han sido víctimas de circunstancias inesperadas.
La familia también ha enfrentado el sufrimiento del secuestro en 1994 de Gustavo Aponte Rojas, abuelo del empresario asesinado. Estos antecedentes refuerzan la percepción de riesgos aumentados en el entorno empresarial y rural colombiano.
Personas cercanas a Aponte niegan la existencia de amenazas directas previas contra el empresario o su escolta, y rechazan cualquier vínculo con actividades ilícitas.
Testigos declararon a El Tiempo que el empresario mantenía un perfil bajo en política y era conocido por su compromiso social, deportivo y productivo.
Monseñor Alejandro Henao de Brigard, párroco de la iglesia La Inmaculada Concepción, lo describió como un hombre dedicado a iniciativas para niños y adultos mayores, así como a causas solidarias. Recientemente había sido nombrado ministro extraordinario de sagrada comunión y su labor fue reconocida por la comunidad religiosa.
“Era una persona bondadosa que se dedicaba a reunir y entregar alimentos y fondos para los pobres, muchas veces desde sus empresas arroceras”, comentó el religioso al diario nacional.
