Economia
así fue como el gobierno de Gustavo Petro llegó a la actual situación crítica en las finanzas

Por tercer año consecutivo, el Gobierno intenta pasar un presupuesto nacional que depende de ingresos que no existen. Y por segundo año, lo hace buscando amarrar el proyecto de presupuesto a uno de reforma tributaria.
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Es la consecuencia de un deterioro en el manejo de las finanzas públicas durante ese periodo que cada vez luce más complicado. Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, explicó en EL TIEMPO que los problemas fiscales tienen dos causas estructurales: un aumento permanente del gasto público desde la pandemia y proyecciones de recaudo infladas que no se han materializado. Su análisis y el de otras voces expertas muestran este desarrollo que desembocó en la crisis:
1- No se logran las metas de recaudo
En 2023 la crisis comenzó a ser más visible luego de que tras la primera reforma tributaria impulsada por el presidente Gustavo Petro, las metas de recaudo no se lograron. A pesar de las proyecciones iniciales, los ingresos fueron inferiores a lo esperado y el espacio fiscal se redujo rápidamente.
Según Mejía, en 2023 el recaudo había sido de 263 billones de pesos, 11 billones de pesos por debajo de la meta del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) de 274 billones de pesos. Ese año, buena parte del recaudo dependía de una ley de acuerdos de pagos con contribuyentes en mora que nunca se presentó.
En el 2024, los ingresos tributarios fueron de 246 billones de pesos, muy por debajo de la meta oficial de 290 billones de pesos y de las proyecciones del MFMP. Para 2025, la brecha podría ser de hasta 45 billones, según cálculos del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF).
“Aún si se generan los recursos tributarios esperados por el Gobierno en 2025, estos aumentarán poco menos de dos puntos y el déficit se elevará al 6,9 por ciento del PIB. Si no se dan esos recursos, como lo proyecta el CARF, el déficit alcanzaría el 7,4 por ciento, un nivel cercano al de pandemia”, explicó el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo en una columna de opinión de EL TIEMPO.
La Dian logró recaudar $ 72.14 billones de pesos en el primer trimestre de 2025. Foto:iStock / Dian
2- No hay recaudo pero se disparan los gastos
Pese al recaudo deficiente, ha habido un crecimiento sostenido de los gastos de funcionamiento y administración, que siguen disparándose y consumen buena parte del Presupuesto Nacional.
“El gasto primario, que antes de la pandemia promediaba el 16 por ciento del PIB, se ha mantenido en niveles cercanos al 18,7 por ciento, sin regresar a la senda previa a 2020. En contraste, los ingresos solo han aumentado en un punto del PIB, pese a las reformas tributarias de 2021 y 2022”, dice Mejía.
En el caso del presupuesto del 2026, según el proyecto los gastos de funcionamiento serán cuatro puntos del PIB superiores al promedio de la década anterior a la pandemia, y los intereses de servicio de la deuda, dos puntos más.
Con la discusión del presupuesto, comienza el último ‘round’ del Gobierno en el Congreso Foto:Archivo
3- Pese a brecha entre ingresos y gastos, el Gobierno no aprieta su cinturón
Hay llamados al recorte en los gastos que no han sido escuchados, al punto que el ministro de Hacienda Diego Guevara terminó saliendo del gabinete luego de plantear la necesidad de ajustar el gasto. El CARF advirtió que era necesario ejecutar un recorte presupuestal y señaló que para el presupuesto de 2026 el país necesitará un ajuste por 46 billones de pesos.
En 2024, según expertos, ya se evidenció un incumplimiento de la Regla Fiscal, ley que pone límites a la deuda del Gobierno y al déficit (el saldo negativo por gastar más de lo que se tiene). Así, se encendieron las alarmas sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas, y para este año el Ejecutivo recurrió a la cláusula de escape de la Regla Fiscal, un mecanismo excepcional que permite cierta flexibilidad.
Sin embargo, especialistas advierten que las condiciones exigidas para aplicar esta cláusula no se cumplen, lo que debilita la credibilidad de la política fiscal. Según el concepto del CARF, no existe una justificación válida para que un mes después de la publicación del MFMP se incremente el nivel de gasto y de déficit primario para 2026. El nuevo escenario fiscal del 2026 aprobado por el Consejo Superior de Política Fiscal mantiene inalterado el déficit programado en el MFMP publicado en junio de 6,2 por ciento del PIB, pero incrementa el déficit primario, es decir, la diferencia entre ingresos y gastos excluyendo los intereses en 2 por ciento del PIB.
De esta forma, el gasto primario se incrementa en 18,2 billones de pesos, 1 punto porcentual del PIB frente al estimado en el MFMP.
Según el Ministerio de Hacienda, 7,2 billones de pesos del aumento de gasto estaría orientado al aseguramiento de la salud, 5,7 billones de pesos a subsidios de energía y gas y 5,9 billones de pesos a inversión. Otras partidas se reducirían en 0,6 billones de pesos. Para el CARF, modificar el plan fiscal tan pronto después de publicar el MFMP refleja problemas serios de planeación.
Este es el top cinco de entidades del Estado que más recibieron dinero para este 2025. Foto:Archivo particular
4- Menos credibilidad, más percepción de riesgo y deuda más cara
El impacto ya se siente en los mercados internacionales, y a mediados de año dos de las principales calificadoras de riesgo del mundo, Moody’s y Standard and Poor’s, le bajaron la calificación crediticia a Colombia en menos de una semana, lo que significa que hoy es más riesgoso invertir en el país y prestarle dinero. En consecuencia, los intereses que debe pagar el país para acceder a deuda son cada vez más altos, encareciendo el servicio de la deuda pública y limitando más el margen de maniobra del Gobierno.
Para este año, se espera que la deuda pública llegue al nivel más alto de la historia, más del 61 por ciento del PIB.
moodys Foto:EL TIEMPO
5- Impuestos vía emergencia
Ante la presión por recursos, el Gobierno ha empezado a implementar impuestos adicionales, entre ellos los consagrados en el decreto 0175 de 2025 entre los que está el IVA del 19 por ciento que se aplica a los juegos de suerte y azar operados exclusivamente por internet, también el impuesto especial para el Catatumbo que es un impuesto que grava la extracción de hidrocarburos y carbón al momento de su primera venta en el territorio nacional o de su exportación al resto del mundo.
Además, se modificó el impuesto de timbre, que se aplica cuando se otorguen instrumentos públicos o documentos privados cuya cuantía sea superior a los 298.794.000 pesos (6.000 UVT), siempre y cuando intervengan personas jurídicas o personas naturales comerciantes, cuyos ingresos o patrimonio bruto en el año inmediatamente anterior haya sido superior a 1.411.950.000 (30.000 UVT)
El Gobierno aseguró que todos los recursos recaudados se destinarán exclusivamente a atender los gastos del Presupuesto General de la Nación necesarios para conjurar las causas que dieron lugar a declarar del Estado de Conmoción Interior en la región del Catatumbo, el área metropolitana de Cúcuta y los municipios de Río de Oro y González del departamento del Cesar.
Igualmente, desde el mes de mayo se está cobrando impuesto de renta del 2026 por adelantado, mediante el decreto 0572 de 2025, cambió el mecanismo de retención en la fuente, medida que afecta no solo a empresas sino a trabajadores que laboran de forma independiente.
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