Economia
Asobares rechaza la emergencia económica y advierte que afectaría a la economía nocturna

La Asociación de Bares y Restaurantes de Colombia (Asobares) expresó su rechazo a la eventual expedición de un decreto de emergencia económica con el que el Gobierno Nacional buscaría aumentar nuevamente los impuestos a los licores, al advertir que la medida tendría impactos negativos directos sobre el comercio formal, el empleo y la sostenibilidad de la economía nocturna en el país.
El gremio señaló que un aumento en la carga tributaria sobre los licores representaría “un nuevo y severo golpe” para un sector que aún no logra recuperarse de los efectos acumulados de la pandemia y de presiones económicas recientes.
Según Asobares, a este escenario se suman la inflación, el incremento en los costos laborales, los altos arriendos, los impuestos territoriales y las reformas que han elevado de manera significativa los costos de operación de bares, discotecas, gastrobares, restaurantes y establecimientos de entretenimiento.
LEA TAMBIÉN
un sector que aún no logra recuperarse de los efectos acumulados de la pandemia. Foto:Facebook Jet Set
El gremio afirma que el sector de bares, discotecas, gastrobares, restaurantes y establecimientos de entretenimiento aún no termina de recuperarse de los impactos acumulados de la pandemia, la inflación, el aumento en los costos laborales, los altos arriendos, los impuestos territoriales y las recientes reformas que han elevado de manera significativa los costos de operación. Sumar una nueva carga tributaria sobre los licores resulta, según Asobares, regresivo, contraproducente y desconectado de la realidad económica del país, dado que estos productos constituyen el principal insumo de venta de buena parte de la economía nocturna.
Asobares sostiene que elevar los impuestos al licor no garantiza mayores recaudos fiscales. Por el contrario, afirma que la experiencia histórica muestra efectos adversos, como la caída en las ventas legales, el fortalecimiento del contrabando y la adulteración, así como una afectación directa al comercio formal. A esto se suma, según el gremio, la pérdida de miles de empleos en un sector que tiene un peso relevante en el mercado laboral.
De acuerdo con las cifras citadas por la asociación, la economía nocturna ocupa hoy cerca de 1.680.000 empleos directos e indirectos. Dentro de ese universo laboral, el 28 por ciento corresponde a jóvenes y el 54 por ciento a mujeres, grupos que, según el gremio, se verían especialmente afectados por una contracción del sector derivada de mayores cargas tributarias.
LEA TAMBIÉN

Estos productos constituyen el principal insumo de venta de buena parte de la economía nocturna. Foto:iStock
“Gravar aún más a su principal insumo de venta amenaza la viabilidad de miles de pequeños y medianos empresarios, muchos de ellos familiares, que hoy operan con márgenes cada vez más reducidos”, señala Asobares.
El gremio también subraya que la economía nocturna no solo tiene un impacto en el empleo, sino que dinamiza actividades como el turismo, la cultura, la gastronomía y la vida urbana de las ciudades. Desde esta perspectiva, Asobares considera que las decisiones fiscales que recaen sobre el sector deben analizarse de manera integral y no limitarse a su potencial recaudatorio inmediato.
La asociación cuestiona que se siga viendo al sector como “una fuente inagotable de recursos fiscales”, mientras, según su posición, se ignoran los efectos sobre la formalidad, la competitividad y la seguridad económica.
LEA TAMBIÉN

“Decisiones fiscales deben analizarse de manera integral y no limitarse a su potencial recaudatorio” Foto:HERNANDO HERRERA ESTRADA
En ese sentido, advierte que las medidas tributarias adoptadas bajo la figura de emergencia económica deben ser excepcionales, proporcionales y concertadas, y no decisiones que trasladen el ajuste fiscal a sectores que ya se encuentran debilitados.
Asobares hizo un llamado “respetuoso pero urgente” al Gobierno Nacional para que reconsidere la medida y abra espacios de diálogo técnico con los gremios. El objetivo, indicó, es evaluar alternativas que no destruyan empleo, no incentiven la ilegalidad y no se asfixien a un sector con alta incidencia social y económica.
El gremio reiteró su disposición a participar en la construcción de soluciones conjuntas ya trabajar por una economía nocturna formal, segura, responsable y sostenible.
LEA TAMBIÉN








