Colombia
Autoridades investigan la muerte de Lisette Malkun, reconocida chef de comida árabe que cayó de un octavo piso en Barranquilla

La noche del 1 de diciembre se convirtió en luto para Barranquilla. El silencio que siguió al estruendo en Alto Prado contrastó con la vida vibrante que Lisette Malkun Zarur imprimía a cada plato que salía de su cocina. Eran las 8:15 pm cuando la reconocida chef cayó desde el octavo piso del edificio Uniqueun complejo residencial elegante que se alza sobre la calle 85, en el norte de la ciudad.
LEA TAMBIÉN
El sonido seco del impacto alertó a los vecinosquienes corrieron hacia la entrada del edificio sin imaginar que se trataba de una de las figuras más queridas del gremio gastronómico local. Los testigos describieron la escena como ‘desconcertante’. Un equipo de paramédicos llegó en cuestión de minutos, pero nada pudo hacerse. Lisette, de 52 años, había perdido la vida de manera instantánea. La noticia se propagó como un relámpago por redes sociales y grupos de WhatsApp, dejando una sensación de incredulidad entre colegas, clientes y amigos.
Lisette Malkun Zarur, chef barranquillera de ascendencia libanesa. Foto:redes sociales
El edificio permaneció acordeonado durante horas. Agentes del CTI de la Fiscalía y peritos forenses inspeccionaron el lugar, mientras familiares llegaban con rostros desencajados. La Policía Metropolitana confirmó el fallecimiento y anunció la apertura de una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho.
Hipótesis y momentos anteriores: lo que se sabe y lo que se especula
Hasta ahora, las autoridades no han emitido un informe definitivo sobre las causas de la caída. Sin embargo, varias hipótesis circulan entre fuentes cercanas y medios locales. La primera apuntaba a un posible accidente doméstico.aunque esta versión perdió fuerza por la altura y las condiciones del balcón desde donde habría ocurrido el desplome.
Otra línea de investigación contempla la posibilidad de un acto voluntariouna hipótesis que se analiza con cautela debido a la naturaleza del hecho y la ausencia, hasta ahora, de indicios que apunten a una intervención externa. Las autoridades revisan elementos que permiten que comprenda su estado emocional en días recientescomo comunicaciones privadas, actividad en redes y testimonios cercanos, mientras se evalúan posibles señales previas como cambios en la rutina o aislamiento. Su madre confirmó que Lisette padecía depresión.por ello los investigadores esperan los resultados forenses y demás pruebas para determinar si esos factores internos influyeron en la tragedia.
El edificio permaneció acordeonado durante horas. Foto:redes sociales
También se informa si hubo intervención de terceros. Aunque no se han reportado signos evidentes de violencia en el apartamentolos investigadores revisan cámaras de seguridad del edificio y entrevistas con residentes para descartar cualquier escenario distinto. El análisis forense será clave para determinar si hubo consumo de medicamentos o sustancias que pudieron haber influido en el desenlace.
Según versiones preliminares, en los momentos previos al hecho, Lisette se encontraba sola en su apartamento. No hay registro de visitas en las horas anterioresaunque esta información sigue en verificación. Lo cierto es que el chef había mantenido un perfil bajo en las últimas semanas, lo que alimenta las conjeturas sobre su estado emocional.
La cocina árabe al corazón del Caribe
Más allá de la tragedia, Lisette Malkun deja una huella profunda en la gastronomía barranquillera. De ascendencia libanesa, convirtieron las recetas heredadas de su familia en experiencias culinarias memorables. Su nombre se asocia con mesas generosas, aromas intensos y la delicadeza de una cocina que expresa. tradición para la capital atlanticense.
Según versiones preliminares, Lisette se encontraba sola en su apartamento. Foto:redes sociales
el kibbehel arroz con almendras, las hojas de parra rellenas y el tahini eran parte de su repertorio, pero también innovaba con fusiones que sorprendían a los paladares más exigentes. Su empresa de catering se convirtió en referencia para bodaseventos corporativos y celebraciones privadas, donde la calidad y el detalle eran innegociables.
En su trayectoria, Lisette compartió espacios con chefs de renombre como Leonor Espinosa y participó en encuentros que tenían a Barranquilla como referente gastronómico. “Ella defendía la cocina árabe como patrimonio cultural.”, recuerda un colega. Su pasión iba más allá del negocio, tenía una forma de mantener vivas las raíces en el medio del Caribe.
LEA TAMBIÉN

Quienes la conocieron destacaron su carácter cálido, su sonrisa franca y la hospitalidad que trasladaba de la mesa familiar a cada evento. “Lisette no solo sirve comida, sirve afecto”, dice una de las condolencias. En redes sociales, los mensajes se multiplican: “Gracias por enseñarnos que la cocina es amor”, “Tu sazón queda en nuestra memoria”, “Barranquilla pierde a una grande”, entre otras. Paz en su tumba.
También te podría interesar:
#Volcán Puracé en alerta Naranja: Foto:







