Colombia
Bogotá: avances que exigen más

Bogotá cerró 2025 con un dato que, a primera vista, suena talentoso: 1.173 homicidios, 41 menos que en 2024, una reducción del 3,4 %. Pero basta mirar el tablero completo para que la sensación cambie. Mejoramos en el margen, sí, pero seguimos lejos de las metas. y, sobre todo, de algo más difícil de medir: la confianza cotidiana de la gente en que la ciudad está bajo control.
Empecemos por lo más duro. La tasa de homicidios se cerró en 14,8 por cada 100 mil habitantes.. Para ir bien encaminados en el Plan Distrital de Desarrollo, Bogotá debía terminar alrededor de 12,8es decir, cerca de 1.015 casos. Y la meta final es aún más ambiciosa: 8 homicidios por cada 100 mil habitantes. El mensaje es claro: el homicidio bajo, pero no baja lo suficiente. Hay señales positivas que vale la pena destacar.los homicidios intencionales cayeron con fuerza (de 115 a 96, -16,5 %) y los homicidios de mujeres también disminuyeron (de 116 a 109, -6 %)—pero el ritmo no alcanza.
el homicidio baja, pero no baja lo suficiente. Foto:Abel Cárdenas / EL TIEMPO
El segundo nudo es la confianza. La seguridad pública se construye con información y la información depende de la denuncia. Sin embargo, la denuncia sigue estancada alrededor del 42 % entre 2024 y 2025con una tendencia a la baja desde 2023. El detalle más inquietante no es solo cuánto se denuncia, sino por qué no se hace. Crece el grupo de personas que afirma “ya denuncié y no pasó nada”que pasó de 31,4 % a 37,6 %, y también aumentan quienes dicen no saber cómo denunciar (de 8,7 % a 10,3 %). Esto dice algo incómodo pero necesario: el problema no es solo de pedagogía o canales; es de resultados visibles y de trazabilidad institucional.
En paralelo, hay violencias que no permiten lecturas optimistas. Los delitos sexuales bajaron 8 %, de 9.668 a 8.861 casospero siguen en el segundo nivel más alto desde 2019 y El 72% de las víctimas son mujeres. Peor aún, la violencia intrafamiliar marcó un récord histórico: 48.816 casos, 10 % más que en 2024estafa 71,6 % de víctimas mujeres. Aquí no basta con atender cuando el daño ya ocurrió. La agenda exige prevención real, intervención temprana, mayor capacidad de protección y, sobre todo, judicialización efectiva.
la violencia intrafamiliar marcó un récord histórico. Foto:iStock
La tensión por los resultados no se limita a la seguridad. es infraestructura y movilidad, la ciudad vive una sensación parecida: avances visibles, pero fragmentados. El Metro progresa —70,72 % de avance a diciembre de 2025— y, si mantiene el ritmo, podría entregarse en marzo de 2028. Sin embargo, la promesa del “sistema integrado” depende de troncales alimentadores que avanzan a velocidades muy distintas. Hay corredores con rezagos evidentes y, en el caso de la avenida ciudad de cali, el crítico tramo sigue sin destrabarse,
pese a los anuncios de una nueva licitación en 2025. El riesgo es claro: que el Metro funciona, pero aisladosin que la ciudad logre capturar plenamente sus beneficios.
El Metro progresa —70,72 % de avance a diciembre de 2025. Foto:Empresa Metro de Bogotá
es frasco de seguridad2025 sí dejó un quiebre que merece reconocimiento. Las muertes por siniestros viales bajaron de 555 a 500 (-9,9 %) y también se redujeron los lesionados. Pero sería un error conformarse. La gravedad se concentra en horarios y territorios específicos.: la mayor proporción de muertes ocurre en la madrugada y la noche, asociadas a mayores velocidadesy hay localidades donde la carga es desproporcionada, como Engativá y Ciudad Bolívar. Aunque disminuyan las muertes de peatones, ciclistas y motociclistas, estos últimos siguen siendo el grupo más afectado. Menos muertos no significa riesgo resuelto.
Si todo esto se resumiera en una frase, sería esta: Bogotá necesita pasar del avance por sector al gobierno por resultados. Resultados medibles en investigación criminal y en una denuncia que sí sirva; resultados claros en la prevención de violencias basadas en género; resultados en la gestión de riesgos de las obras para que el Metro no sea una isla; y resultados en el control efectivo de la velocidad y el comportamiento vial, justo donde más se muere.
Bogotá Foto:Cortesía Civitatis.
La ciudad ya mostró que puede mejorar. Ahora necesitas hacerlo de manera consistente, integral y creíble. Porque mientras los indicadores no se traduzcan en confianzala sensación seguirá siendo la misma: que avanzamos, pero siempre a medio camino.
Felipe Mariño
Director ejecutivo de Bogotá, Cómo Vamos.







