Economia
Caen importaciones de acero en EU y la industria cierra filas con aranceles
Funcionarios estadounidenses evalúan mecanismos para limitar el alcance de los aranceles, los cuales no solo impactan a los metales en estado primario, sino también a decenas de productos manufacturados que incorporan acero y aluminio dentro de sus cadenas de suministro.
El ajuste ocurre en un contexto donde los principales proveedores ya registran caídas relevantes. En 2025, Canadá permaneció como el mayor exportador hacia Estados Unidos con 4.5 millones de toneladas métricas, aunque sus envíos descendieron 31% frente al año previo. Brasil ocupó el segundo lugar con 4.1 millones de toneladas y una reducción de 8%. México se colocó en la tercera posición al exportar 2.8 millones de toneladas, cifra que implicó una contracción anual de 20%.
Corea del Sur aportó 2.6 millones de toneladas con una baja de 5%, mientras Alemania destacó como el único proveedor relevante con crecimiento, al aumentar sus ventas 5% hasta alcanzar 1.1 millones de toneladas métricas.
Jacob Jensen, analista de política comercial del American Action Forum, considera que la administración Trump vuelve a mostrar disposición para moderar su propia agenda comercial cuando los aranceles generan presión sobre los precios al consumidor. De acuerdo con reportes, la nueva propuesta dividiría las importaciones en distintas categorías con esquemas arancelarios separados y más simples.
Bajo ese modelo, los bienes de consumo con contenido de acero y aluminio enfrentarían un arancel de 15% aplicado sobre el valor total del producto y no solo sobre el contenido metálico. Los bienes intermedios pagarían una tasa de 25%, mientras los bienes industriales y materiales de construcción quedarían sujetos al arancel completo de 50%.
El rediseño también abriría la puerta a nuevas exenciones para productos incorporados a la lista arancelaria mediante el llamado proceso de inclusión. Este cambio ofrecería alivio a empresas estadounidenses afectadas por mayores costos de insumos o por impactos indirectos derivados de los gravámenes sobre acero y aluminio. Sin embargo, en ciertos casos el nuevo esquema podría elevar la carga arancelaria, ya que el cálculo partiría del valor total del bien y no del porcentaje metálico contenido.
