Colombia
Caso envenenamiento con talio en Bogotá: Zulma Guzmán confesó la relación que tuvo con padre de una de las niñas fallecidas

El caso de envenenamiento por talio, que causó la muerte de dos menores en el norte de Bogotá, sigue siendo objeto de revelaciones, tras las declaraciones recientes de Zulma Guzmán Castro, quien es considerada presunta implicada, y del abogado que representa a las víctimas.
Mientras la Fiscalía General de la Nación continúa su investigación, el proceso ha alcanzado una etapa crucial, con un conjunto de pruebas que, según el abogado de los familiares, incriminan notablemente a la empresaria.
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La empresaria, desde el exterior, mencionó que este antecedente la habría convertido en un “objetivo fácil” para la investigación.
“Desafortunadamente, fui amante de él durante más de seis años”, afirmó Guzmán a Focus Noticias, añadiendo que “nuestra relación era prácticamente clandestina y nos veíamos en mi casa o en otro lugar de Bogotá”.
Detalles sobre el final de su relación también salieron a la luz durante la entrevista: “A principios de 2020 fue cuando concluyó lo que teníamos”, explicó Guzmán.
La acusada aclaró que, a pesar de que hubo mensajes y llamadas esporádicas, nunca conoció a la familia de De Bedout ni a sus hijos ni visitó sus casas o fincas: “No conocí a sus hijos”, aseveró.
En cuanto a la esposa de De Bedout, Guzmán mencionó que solo se enteró de su fallecimiento por el propio empresario, quien le dijo que había muerto de cáncer y que “hubo un susto… porque ella había tenido una intoxicación por una sustancia”, sin aclarar si se trataba de talio.
Este caso ha cobrado relevancia pública tras estas declaraciones, coincidiendo con el progreso de la investigación liderada por la Fiscalía. Mientras tanto, Guzmán ha denunciado lo que considera una exposición mediática injusta y defiende su derecho a contradecir “una versión falsa y distorsionada”.
Así, la mujer reafirmó su inocencia con respecto al envío de frambuesas contaminadas y remarcó su determinación de demostrarlo en el proceso judicial. “Siento que tengo el derecho de corregir una narrativa falsa y distorsionada”, comentó a Focus Noticias.
Guzmán, quien dejó Colombia el 13 de abril de 2025 con destino a Argentina para realizar una maestría, rechazó de manera categórica que su salida fuera para eludir a la justicia, afirmando que está dispuesta a comparecer ante las autoridades.
Este anuncio fue valorado positivamente por Majer Abushihab, abogado de la familia de las víctimas, quien comentó: “Es una excelente noticia que haya decidido hacerlo, ojalá sea pronto”, subrayando que su presencia permitiría un proceso más transparente.
El mismo abogado, en diálogo con Focus Noticias, subrayó que desde la perspectiva de la investigación, Guzmán está “totalmente implicada” en los hechos investigados, aunque agregó que la decisión final corresponde a los jueces y no a los abogados.
De esta forma, el abogado defendió también la conducta de la Fiscalía, calificando la investigación como “quirúrgica”, respetuosa de las garantías procesales y respaldada con evidencias técnicas y testimoniales. Hizo hincapié en que “hay un conjunto de pruebas absolutamente contundente que compromete su responsabilidad de manera muy seria”.
Guzmán compartió detalles ineditos sobre cómo utilizó tecnología en su relación. “Cometí un error hace muchos años. Precisamente cuando estaba con Juan, por celos y envuelta en todas las mentiras, él me retó a que no era capaz de saber dónde estaba. Le respondí que sí podía, y ahí fue cuando busqué la forma de instalar un GPS en su carro”, relató Guzmán a Focus Noticias.
Esta confesión surgió al hablar de los rumores sobre su supuesta intención de alquilar un cuarto en el apartamento de De Bedout, versión que, según ella, no tiene fundamento.
Guzmán detalló que “mucho antes de que él llegara, ahí vivía un familiar de mi exmarido que falleció, y cuyo apartamento fue remodelado para la venta. Hablando con uno de los herederos, me comentó sobre él y me pareció interesante verlo porque lo conocía y había alguien posiblemente interesado”.
Explicó que su visita al inmueble tenía el propósito de conocerlo y explorar una posible compra, y fue en ese contexto que decidió colocar el dispositivo de rastreo.
Finalmente, Guzmán admitió la vergüenza que sintió cuando De Bedout descubrió su acción, enfatizando que “fue un error. Cuando Juan se dio cuenta, fue un momento jocoso; para mí fue muy embarazoso y pedí disculpas. No volví a hacer nada relacionado con ese apartamento”, concluyó Guzmán en Focus Noticias.







