Economia
China saldría favorecido del vacío comercial.

La situación comercial entre Colombia y Ecuador sigue con el pulso acelerado debido a la entrada en vigor de los aranceles recíprocos de ambas naciones el pasado domingo. Si bien tanto gremios como empresarios intentaron apaciguar las disparidades de los gobiernos, las medidas, que en el fondo son arancelarias, estarían impactando el sector formal de los dos países.
De acuerdo con los expertos, el no haber logrado un cese de las medidas interpuestas por Ecuador y posteriormente del gobierno colombiano al país vecino, va a generar un impacto directo en la competitividad, el empleo y el desarrollo económico de ambas naciones, pero en mayor medida sobre Colombia.
El arancel del 30 % encarece los productos colombianos . Foto:EFE
Para Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), desde el sector se estima que se va a afectar la competitividad de los productos colombianos en el vecino país, teniendo en cuenta que los importadores ecuatorianos buscarán proveedores con un mejor precio.
“Habrá que diversificar los destinos de exportación, para que el golpe no sea tan fuerte para los exportadores colombianos”, manifestó Díaz.
En la misma línea, Martín Ibarra, presidente de la consultora Araujo Ibarra, aseguró que un arancel del 30% genera un choque inmediato de precios que reduce de forma significativa la competitividad de las exportaciones colombianas en Ecuador.
“En el corto plazo, el impacto se va a reflejar en renegociaciones contractuales, cancelación de pedidos y presión sobre márgenes. Mientras que si se analiza el mediano plazo, el riesgo económico es la pérdida estructural de mercado por sustitución de proveedores”, advirtió Ibarra.
Vale la pena señalar que Colombia recibió divisas de la nación ecuatoriana por más de US$1.600 millones en exportaciones, entre enero y noviembre del año pasado. Mientras que las compras de Ecuador a Colombia sumaron cerca de US$700 millones en el mismo periodo. Esto representa un intercambio bilateral de US$3.000 millones.
Ahora bien, otra de las advertencias de los expertos sobre los efectos de las medidas arancelarias se encaminan hacia una disrupción en las cadenas de valor de Colombia y Ecuador.
Para Martín Ibarra, los sectores agroindustriales e industriales son los más expuestos a las medidas, ya que concentran la mayor parte de las exportaciones. Estos son especialmente: alimentos, energía, medicamentos y manufacturas industriales. “Un incremento arancelario de esta magnitud puede hacer por completo inviable la operación comercial”, afirmó.
Por su parte, Javier Díaz sostuvo que si la medida continúa y perdura en el tiempo, Colombia va a ver un fuerte impacto en el intercambio comercial que alcanza anualmente cerca de US$2.000 millones. “Desde luego esto va a afectar las cadenas de valor ya establecidas, las cuales tendrán que reacomodarse ante la situación arancelaria”, dijo.
Expertos alertan sobre sustitución por productos chinos. Foto:EFE
China en la ecuación
La disrupción comercial generada por los aranceles ha sumado una preocupación al sector empresarial de ambos países.
En conversación con Oliva Díazgranados, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana, la directiva destacó que al mantener las tarifas se está “desmontando el aparato productivo de ambos países”, lo que estaría conduciendo a un mejor camino para una sustitución china.
“Lo que va a suceder, probablemente, es que ante este vacío comercial China llegue a sustituir las producciones de ambos países. Esa situación es algo que va a afectar al empleo y a la sociedad”, analizó.
Adicionalmente, la dirigente gremial señaló que la tasa del 30%, que se ha catalogado de seguridad o aduanera, realmente se trata de una tarifa arancelaria que hoy está impactando las economías, tanto de Colombia, como de Ecuador.
Alimentos, energía, medicamentos y manufacturas concentran el mayor riesgo. Foto:EFE
“Esta norma se aplica como un arancel. En ese sentido las medidas tienen muchas exigencias jurídicas y es allí donde actuaremos como empresas y como gremios”, indicó.
Desde el punto de vista empresarial, Díazgranados argumentó que a pesar de que la situación fronteriza es compleja y dónde el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, está decidido a combatir el narcotráfico y también está en su derecho, este tipo de normas genera una desconfianza en los inversionistas.
“No se puede castigar al sector real formal de la economía, el de los empleos, del bienestar económico y social. No se puede afectar a los que mueven y son el motor económico”, opinó.
A esta conversación se sumó el presidente de la consultora Araujo Ibarra, quien agregó que “si se mantienen los aranceles, es previsible una contracción del comercio bilateral”.
Agregó que hay varias empresas que trabajan integradas en los dos países y donde sus materias primas colombianas son indispensables para sus productos finales Ecuatorianos y viceversa.
“Para las empresas que utilizan a Ecuador como plataforma logística o de tránsito regional, el arancel altera la ecuación de costos y obliga a rediseñar rutas”, dijo
DIANA K. RODRÍGUEZ T.
Periodista de Portafolio







