Economia
clave para proteger la marca

La icónica cadena colombiana lucha por conservar los derechos de su nombre y mascota en la Unión Europea, tras un fallo inicial que favorece a una empresa española.
Publicado por: Laura Juliana Flórez
Frisby S.A. BIC, una de las marcas más emblemáticas de la gastronomía colombiana, conocida por su inconfundible “pollito” y su lema “Nadie lo hace como Frisby lo hace”, se encuentra en el centro de una disputa legal en Europa que podría afectar la titularidad de su marca en ese continente.
El conflicto surge luego de que una compañía con sede en Bilbao, España, también llamada Frisby SL, obtuviera una decisión preliminar favorable por parte de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO). Lea a tiempo: Lujo en tiempos de inflación: cómo la comida se convirtió en símbolo de estatus
Según este organismo, la cadena colombiana no ha demostrado un uso efectivo de la marca en Europa desde que la registró en 2005, lo que podría derivar en la pérdida total de su protección legal en el continente.
El reloj corre: dos meses para defender su nombre
La resolución de la EUIPO le da Frisby Colombia un plazo de dos meses para presentar pruebas contundentes de que ha utilizado la marca de forma continua y significativa en la Unión Europea durante los últimos cinco años.
De no lograrlo, la revocación del registro podría hacerse efectiva, debilitando así su posición frente a la empresa española. Lea también: Labubu, la nueva cara del capitalismo creativo chino que conquista Occidente
Para evitar este desenlace, la compañía debe demostrar que su marca goza de reconocimiento internacional. Esto podría incluir estudios de mercado, presencia en medios, participación en ferias o eventos globales, premios o incluso la existencia de franquicias en otros países fuera de España.
Más allá de la marca, Frisby también podría recurrir a un argumento basado en los derechos de autor. La figura de su tradicional mascota, el pollito con gorra roja, que forma parte del imaginario colectivo colombiano, podría estar protegida como obra artística original bajo la Ley 23 de 1982, válida en múltiples jurisdicciones.
Según el profesor Juan Carlos Martínez, esta protección aplica internacionalmente por el simple hecho de la creación, lo que podría permitir a la empresa alegar que el uso de un personaje similar en Europa representa una infracción a sus derechos patrimoniales.
¿Uso indebido o simple coincidencia? El debate sobre la buena fe
Una de las claves del caso está en determinar si Frisby SL España actuó de buena fe al registrar la marca o si, por el contrario, se aprovechó del reconocimiento previo de la cadena colombiana.
De probarse esto último, la empresa sudamericana no solo podría evitar la revocación, sino incluso solicitar la nulidad del registro español y exigir una indemnización por los daños causados. Lea también: La F1 no perdona: Colapinto y un estreno cuesta arriba con Alpine
La empresa bilbaína alega que el registro colombiano es inefectivo en Europa por su falta de actividad comercial, lo que según ellos, obstaculiza la libre competencia en el mercado local.
Frisby se juega más que un nombre: está defendiendo su identidad frente a un sistema legal exigente que no hace excepciones por trayectoria o reconocimiento regional.
*Con información El Colombiano







