Economia
colombianos amplían su portafolio global de inversiones con nuevos destinos y diversidad de activos

La inversión colombiana en el exterior atraviesa una fase de expansión y diversificación sin precedentes. Si bien Estados Unidos continúa siendo el destino predominante para quienes buscan proteger y hacer crecer su patrimonio fuera del país, cada vez más inversionistas están ampliando su radar hacia nuevos mercados, activos y estrategias.
La necesidad de reducir riesgos, acceder a oportunidades reguladas y capitalizar sectores dinámicos explica esta tendencia, en un escenario marcado por la volatilidad económica global y una creciente sofisticación financiera, advierten los expertos.
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Según cifras del Banco de la República, al corte del tercer trimestre del presente año los flujos de Inversión Directa de Colombia en el Exterior (IDCE) alcanzaron más de 3.240 millones de dólares, superando en 4,2 por ciento la cifra de un año atrás.
Panamá (923,3 millones), Estados Unidos (253,6 millones), España (230,2 millones), Inglaterra (168,2 millones ) y Chile (153,3 millones) encabezan los principales destinos del capital colombiano, por lo menos hasta el primer semestre del 2025, según registros de la balanza de pagos del banco emisor.
Sin embargo, el mapa de interés se está ampliando hacia otros mercados como Alemania, Dubái y economías asiáticas como China, Singapur y Corea del Sur, que comienzan a atraer la atención de quienes buscan diversificación geográfica.
Para Mario Torres, director de Operaciones en Investra Capital Group, Latinoamérica también mantiene plazas atractivas. “Chile, México y Brasil destacan por sus reformas económicas y apertura a la inversión extranjera. Estos mercados ofrecen diversificación geográfica y sectorial, reduciendo la dependencia de un solo entorno económico”, aseguró.
A pesar de este proceso de expansión, Estados Unidos mantiene una ventaja competitiva clara, especialmente en el mercado inmobiliario. Torres explica que el sistema financiero estadounidense permite a los colombianos acceder a vivienda con condiciones de financiamiento más favorables que las disponibles en el país.
“Un colombiano puede invertir pagando solo el 20 o 30 por ciento del valor del inmueble como cuota inicial, ya que el financiamiento para extranjeros cubre la diferencia”, indicó. Además, recordó que las tasas hipotecarias en Colombia casi duplican a las estadounidenses, lo que permite construir patrimonio con un menor esfuerzo financiero.
Otro factor que impulsa el capital hacia este mercado es el dólar. Según Torres, “esta divisa protege frente a la volatilidad del peso colombiano y facilita las transacciones internacionales”, consolidándose como un refugio cambiario para los inversionistas.
Sectores bajo la lupa
Más allá del ladrillo, el interés de los colombianos se dirige a sectores de alto dinamismo en la economía estadounidense. Tecnología y software lideran las preferencias, impulsados por la demanda global en telecomunicaciones y fintech, donde conviven grandes compañías consolidadas y un ecosistema sólido de startups.
A este panorama se suman los activos digitales. “Estados Unidos avanza en la construcción de un marco regulatorio que respalda el desarrollo de blockchain y criptomonedas”, señaló Torres, lo que reduce riesgos y abre espacio para nuevas oportunidades de inversión.
El sector de energías renovables también capta capital colombiano, apoyado en los incentivos regulatorios derivados de la transición energética estadounidense, así como los segmentos de salud y biotecnología, impulsados por el envejecimiento de la población y los avances científicos. “Es un entorno que mantiene una demanda creciente y ofrece retornos competitivos”, apuntó el directivo.
Pese a la diversificación sectorial, el mercado inmobiliario sigue siendo uno de los pilares de inversión. “En regiones específicas de Estados Unidos el sector conserva estabilidad y funciona como una alternativa de protección frente a la inflación”, destacó Torres, tanto en proyectos residenciales como comerciales.
Nuevas vetas inmobiliarias
En el segmento inmobiliario, Miami sigue figurando como el principal imán para los capitales colombianos. En 2024, el 77 por ciento de los colombianos que invirtieron en Estados Unidos lo hicieron en Florida, concentrados mayoritariamente en Miami, por un total cercano a 233 millones de dólares, según la Miami Association of Realtors. Entre 2022 y 2024, el precio promedio de las propiedades subió un 11,3 por ciento, pasando de 575.000 a 640.000 dólares.
Para Clemencia Gómez, experta en bienes raíces, “Miami es un destino ideal para proteger el capital en dólares y acceder a propiedades con altos retornos”, destacando beneficios como la protección patrimonial, mejores condiciones de apalancamiento y la cercanía cultural y geográfica.
Pero el interés colombiano empieza a desplazarse hacia nuevas zonas emergentes del estado. Ciudades como Tampa, San Petersburgo y West Palm Beach ganan atractivo por sus precios más competitivos y crecimiento poblacional.
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Según Diego Bonet, socio director de LD&D, “cada vez más inversionistas colombianos participan como socios en proyectos de uso mixto, accediendo a rendimientos antes reservados a inversionistas institucionales”.
Estos desarrollos integran vivienda, oficinas, comercio y entretenimiento, promoviendo liquidez y valorización. En Tampa, por ejemplo, el mercado multifamiliar registró en 2024 una absorción récord de 9.400 unidades, sumada al traslado de empresas y el crecimiento del empleo. West Palm Beach, por su parte, muestra un rápido aumento en alquileres promedio que ya alcanzan los 2.500 dólares.
“La saturación de Miami ha llevado a mirar estas nuevas zonas como verdaderos nichos de inversión”, afirmó Alejandro Bonet, quien recomienda investigar a fondo cada mercado, evitar promesas de retornos poco realistas y contar siempre con asesoría profesional.
Miami sigue figurando como el principal imán para los capitales colombianos. Foto:PFS Realty
Para navegar este ecosistema global, distintas instituciones recurren a intermediarios especializados. Juan Pablo Cortés, banquero privado sénior de Tudor Securities, explicó que “en un entorno donde la eficiencia, seguridad y diversificación son claves, nuestra plataforma permite acceso directo y custodia regulada de activos en Estados Unidos”, respaldada por la supervisión de la SEC, FINRA y la Superintendencia Financiera de Colombia, así como convenios con custodios como Pershing.
La estrategia incluye portafolios personalizados, cuentas en dólares y modelos optimizados de negociación, facilitando que tanto individuos como empresas accedan a ciclos completos del mercado internacional.
La Bolsa como alternativa de retiro
El interés por los mercados bursátiles se conecta también con una realidad ineludible: la brecha pensional en Colombia. Solo uno de cada cuatro colombianos logra pensionarse, mientras que apenas el 44,9 por ciento de la población ocupada cotiza al sistema, según cifras del Dane y Asofondos. En este contexto, la inversión en bolsa emerge como una herramienta de planeación financiera de largo plazo.
Marcelo Granada, cofundador de la escuela financiera Investopi, afirma que el atractivo de la Bolsa de Nueva York radica en su solidez institucional, liquidez y estabilidad monetaria. “Invertir en la Bolsa de Nueva York es una estrategia efectiva para planear el retiro, porque permite convertir el ahorro en participación de empresas líderes a nivel global, con reglas claras y alta liquidez”, explicó.
La Bolsa no garantiza rendimientos, pero su comportamiento ha demostrado retornos mayores al ahorro. Foto:EFE
Además, destaca la ventaja de utilizar los fondo de inversión que agrupa múltiples activos, como acciones, bonos, materias primas (ETF), donde “el interés compuesto se convierte en el principal motor de crecimiento del patrimonio cuando se sostiene una estrategia a largo plazo con aportes periódicos”.
Granada señala que invertir desde Colombia es hoy más accesible, con montos alcanzables y metodologías enfocadas en metas y gestión del riesgo. Aunque la Bolsa no garantiza rendimientos, su comportamiento histórico ha demostrado retornos superiores a los de instrumentos tradicionales de ahorro, cuyo capital muchas veces pierde valor real frente a la inflación.
Mitigar los riesgos
Para Torres, una inversión internacional exitosa debe apoyarse en estrategias claras: “Diversificación geográfica y sectorial, alianzas con gestores locales, uso de vehículos regulados y transparentes, como fondos certificados, y asesoría legal y financiera continua, son claves para mitigar riesgos cambiarios, regulatorios y políticos”.
En un mundo cada vez más conectado, el capital colombiano parece entender que las oportunidades ya no están concentradas en un solo país ni en un único activo. Hoy, diversificar es más que una opción: es una estrategia para proteger el patrimonio y construir futuro más allá de las fronteras, señalan los expertos.







