Economia
cómo el adelanto de facturas está ganando peso en el PIB de Amér
El factoring electrónico, un mecanismo que permite a las empresas convertir sus facturas electrónicas en efectivo inmediato, dejó de ser una herramienta financiera marginal para convertirse en una infraestructura económica con impacto directo en el crecimiento, según lo plantea un reciente informe de F&M_eBILL, que muestra cómo este instrumento ya explica una porción relevante del PIB en América Latina y España.
La aceleración de la liquidez, la formalización de operaciones y la conexión de las empresas con el sistema financiero mediante la factura electrónica negociable, ha sido algunos de los factores fundamentales para este impulso, que poco a poco está ganando terreno en el mercado y tiene a Colombia como protagonista.
El estudio evidencia una heterogeneidad marcada en la que España lidera con una contribución del 18,5% del PIB, seguida por Chile con 16%, mientras que Perú alcanza 4%. Si bien en Colombia, el factoring electrónico representa 3% del PIB en 2025, un nivel comparable al de México y por encima de Brasil, que se ubica en 2,5%, destaca que en el último año logró una expansión importante.
Cada vez más empresas se la juegan por esta modalidad de generación de ingresos. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“En el caso local, el avance se apoya en una adopción masiva de la factura electrónica como título valor. Más de 1,4 millones de emisores y cerca de 31 millones de facturas electrónicas circulando diariamente, lo que evidencia escala y trazabilidad. Aun así, el aporte al PIB sugiere espacio para profundizar el uso productivo del instrumento, especialmente frente a economías que lo integraron antes a su arquitectura financiera”, indicaron desde F&M_eBILL.
Por otra parte, el informe subraya que la clave no es tecnológica sino estratégica; puesto que los países líderes combinaron digitalización tributaria, seguridad jurídica y reglas claras para la negociación de facturas, convirtiendo el factoring electrónico en una palanca estructural de competitividad. Donde esa integración es parcial, el impacto se diluye, pese a contar con plataformas y volúmenes significativos de facturación electrónica.

Oscar Mauricio Moreno, fundador y CEO de F&M_eBILL, resaltó que “más allá de la liquidez inmediata, el efecto de fondo está en la formalización y el acceso al crédito regulado para las PyMEs, ya que la factura electrónica negociable permite reducir asimetrías de información, mejorar la evaluación de riesgo y ampliar la base de financiamiento”.
En este sentido, destacó que este tránsito no solo acelera pagos, sino que integra actividad económica al sistema productivo con registro y trazabilidad digital y advierte sobre el riesgo de rezago competitivo.
Cada vez más empresas se la juegan por esta modalidad de generación de ingresos. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“Las economías que no traten el factoring electrónico como infraestructura perderán tiempo real frente a quienes sí lo hacen, ampliando brechas en productividad y crecimiento. La diferencia, insiste el informe, no está en la disponibilidad de tecnología, sino en la coordinación institucional y la claridad de las reglas”, acotó.
En Colombia, F&M_eBILL destaca su papel en el ecosistema, donde para 2022 gestionó el primer endoso de factura electrónica y hoy concentra 36% de los endosos registrados en RADIAN, con un crecimiento anual del 25%; un desempeño que ilustra cómo actores especializados pueden catalizar la adopción cuando existe un marco operativo funcional.

Ahora bien, la proyección hacia 2026 refuerza la tendencia y el informe estima que más de cinco millones de empresas en América Latina y España podrían adoptar la factura electrónica como título valor, impulsadas por la evolución regulatoria y la digitalización financiera. Con esto se puede decir que el salto no es solo cuantitativo; sino que redefine cómo se financia, se mide y se integra la actividad empresarial al crecimiento.
Óscar Mauricio Moreno destacando que el factoring electrónico “no es solo financiamiento empresarial: es actividad económica formal que se acelera, se registra y se integra al sistema productivo. En esa definición está la razón de su peso creciente en el PIB y el desafío pendiente para Colombia: convertir adopción en profundidad, y escala en impacto estructural”.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio
