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Destrucción Bosques Tropicales: Descenso en 2025, Desafío para 2030

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Destrucción bosques tropicales — Destrucción Bosques Tropicales: Descenso en 2025, Desafío para 2030

La destrucción de bosques tropicales vírgenes disminuyó un 36% en 2025 respecto al año anterior, según el observatorio Global Forest Watch. Este avance se atribuye principalmente a las políticas implementadas en Brasil, aunque la pérdida global de estos ecosistemas esenciales para la biodiversidad y el clima sigue siendo elevada, lo que pone en riesgo el cumplimiento del objetivo de detener la deforestación para 2030.

La destrucción bosques tropicales en 2025 registró una moderación, disminuyendo un 36% en comparación con 2024. Este fenómeno, que implica la eliminación o el daño irreversible de estas selvas primarias, cruciales para la biodiversidad y la mitigación del cambio climático, sigue generando preocupación pese a los avances. Las regiones tropicales perdieron 4,3 millones de hectáreas de bosque primario el año pasado, una superficie similar a la de Dinamarca, de acuerdo con el informe de Global Forest Watch, observatorio del World Resources Institute (WRI) y la Universidad de Maryland.

En 2024, la destrucción de estos bosques había alcanzado un récord con 6,7 millones de hectáreas desaparecidas. Elizabeth Goldman, codirectora de Global Forest Watch, calificó la reducción de 2025 como “alentadora”, sugiriendo que las acciones gubernamentales están teniendo un impacto positivo. Sin embargo, advirtió que esta mejoría podría ser temporal. El informe subraya que, a pesar del descenso, la destrucción bosques tropicales persiste a un ritmo alarmante, equivalente a la desaparición de 11 campos de fútbol cada minuto, y las pérdidas actuales son un 46% más altas que hace una década.

¿Qué factores impulsan la destrucción bosques tropicales?

La expansión agrícola se mantiene como el principal motor de la pérdida forestal. Además, los incendios desempeñaron un papel significativo en 2025, siendo responsables del 42% de las pérdidas globales de cobertura arbórea, especialmente en las regiones boreales. Aunque algunos incendios son naturales, la mayoría son causados por la actividad humana. Este riesgo se intensificará en los próximos años debido al cambio climático, que provoca condiciones más cálidas y secas, y al posible regreso del fenómeno de El Niño en 2026.

La mayor parte de la reducción de la destrucción bosques tropicales en 2025 se debe a Brasil. El país, que alberga la mayor selva tropical del mundo, implementó políticas voluntaristas como un plan antideforestación y el endurecimiento de sanciones ambientales, logrando una disminución del 41% en su deforestación primaria no relacionada con incendios respecto a 2024, alcanzando su nivel más bajo registrado.

Otros países también mostraron progresos en la reducción de la deforestación o en el mantenimiento de niveles bajos:
Colombia: Redujo la destrucción de bosques tropicales en un 17%.
Malasia: Mantuvo sus niveles de pérdida muy por debajo de registros históricos.
* Indonesia: También mantuvo niveles inferiores a los registrados en el pasado.

A pesar de estos avances, las presiones sobre los bosques persisten. La expansión de cultivos de soja y la ganadería en Brasil, así como las minas de níquel en Indonesia, continúan devastando miles de hectáreas. Además, la pérdida de bosques primarios sigue siendo elevada en otras regiones como Bolivia, la República Democrática del Congo (RDC), Camerún y Madagascar. En general, el objetivo global de detener la deforestación para 2030 parece difícil de alcanzar, ya que los niveles actuales son un 70% más altos de lo esperado, según Global Forest Watch.

Para más detalles sobre la situación ambiental en el país, consulte más noticias de Colombia.