El 6 de agosto de 2026, la Superintendencia Nacional de Salud (SuperSalud) denunció un desvío fondos EPS por un valor de 180.000 millones de pesos, identificando irregularidades en contratos del sistema de aseguramiento de salud colombiano. La entidad, bajo la dirección del superintendente Daniel Quintero, reveló los hallazgos de una auditoría forense que expone un esquema de corrupción y malversación de recursos públicos. El tema central de la noticia es la revelación de un entramado de corrupción dentro del sistema de salud que compromete dinero público.
Los resultados de la auditoría forense de SuperSalud, presentados por el superintendente Daniel Quintero en la fase final de su gestión, confirmaron la existencia de un contrato irregular de 180.000 millones de pesos. Este contrato habría sido direccionado hacia la empresa Papeles Aurora a través de la EPS SOS, vinculando al particular Mario Andrés Urán en el proceso.
¿Cómo se realizó el desvío fondos EPS?
La investigación institucional de SuperSalud determinó la operación de “oficinas paralelas de contratación” gestionadas por redes clandestinas. Estas estructuras coordinaban las decisiones de interventores para instruir sobre la adjudicación de contratos y la destinación de fondos públicos, eludiendo controles legales y mecanismos de transparencia. Este patrón de asignación irregular se aplicó también con otras firmas del sector, incluyendo Efeso y Grief Services, según los análisis técnicos del ente de control.
Los hallazgos de la auditoría clasificaron como críticos diversos manejos indebidos. Dineros de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), destinados legalmente a servicios médicos para afiliados, fueron comprometidos ilegalmente. Se utilizaron como respaldo para obtener créditos bancarios, beneficiando directamente a socios del sector privado. Este desvío fondos EPS afectó directamente la financiación del servicio de salud.
Además, el informe de auditoría reveló la detección de pagos del sistema por un monto acumulado de 1,4 billones de pesos. Estos pagos correspondían a supuestas atenciones médicas, cirugías y suministros de medicamentos facturados a nombre de más de 308.000 personas que ya figuraban como fallecidas en bases de datos oficiales.
Principales Irregularidades Detectadas
La auditoría de SuperSalud identificó varias inconsistencias y esquemas de fraude:
Contratos Direccionados: Un contrato de 180.000 millones de pesos fue asignado irregularmente a Papeles Aurora a través de la EPS SOS.
Oficinas Paralelas: Operación de redes clandestinas que instruían sobre la adjudicación de contratos y uso de fondos.
Uso Ilegal de UPC: Dineros de la Unidad de Pago por Capitación utilizados como respaldo para créditos bancarios privados.
Cobros a Fallecidos: Pagos por 1,4 billones de pesos facturados a más de 308.000 personas ya muertas.
* Empresas Involucradas: Además de SOS, se mencionaron Efeso y Grief Services en patrones de asignación irregular.
Entidades como Sura, Compensar y Coosalud encabezan los registros de estas inconsistencias de cobro, según lo detallado por la Superintendencia. El superintendente Quintero confirmó que todos los elementos probatorios, soportes contables y dictámenes de la auditoría fueron entregados a la Fiscalía General de la Nación. Esto permitirá el inicio de las investigaciones penales e individuales correspondientes, según informó El Tiempo. La denuncia de este desvío fondos EPS buscará establecer las responsabilidades penales pertinentes.
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