Colombia
Distrito aclara si llegada del polvo del Sahara va a impactar o no a Bogotá: estas fueron las recomendaciones

Este miércoles, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá emitió un aviso a la población para aumentar las precauciones debido a la llegada del polvo del Sahara a la ciudad, un fenómeno previsto para el 25 y 26 de febrero de 2026.
Aunque en años anteriores las autoridades implementaron medidas preventivas más intensas, en 2026, las condiciones climáticas podrían mitigar el impacto del fenómeno en el país.
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Voceros de la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) informaron que las condiciones meteorológicas actuales, caracterizadas por alta nubosidad y lluvias, facilitan la dispersión de partículas y el lavado de la atmósfera. Por ello, las autoridades no anticipan impactos significativos en la calidad del aire durante la última semana de febrero.
Además, la Red de Calidad del Aire de Bogotá ha concluido que las partículas de arena provenientes del norte de África no están teniendo un efecto relevante sobre los niveles de contaminación ambiental.
Sin embargo, las entidades distritales han resaltado que la vigilancia continúa activa a través de herramientas satelitales y modelos pronósticos, así como el monitoreo constante de los indicadores ambientales.
A pesar de que los modelos prevén que no habrá un deterioro en la calidad del aire, la Secretaría de Salud aconseja a los ciudadanos consultar el Índice Bogotano de Calidad del Aire y Riesgo en Salud (Iboca) para conocer el nivel de riesgo y las recomendaciones específicas para cada categoría.
Con niveles verdes o amarillos, la población puede realizar actividades al aire libre sin restricciones. Si el índice alcanza niveles naranja o rojo, los adultos mayores, menores de edad, gestantes y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares deben evitar esfuerzos físicos intensos y prolongados, y se recomienda el uso de tapabocas tipo N95.
La exposición a material particulado, según la SDA, puede aumentar la morbilidad y mortalidad asociada a enfermedades respiratorias, cardiovasculares, cáncer, alteraciones neurológicas en niños y complicaciones en embarazos, como partos prematuros o bajo peso al nacer. Por este motivo, se considera a la población vulnerable como prioritaria para la prevención y la consulta de información oficial.
El subsecretario de salud pública, Julián Fernández, subrayó la importancia de mantener los esquemas de vacunación al día, reforzar la higiene de manos y evitar espacios cerrados o poco ventilados, sobre todo durante el pico respiratorio. Se recomienda el uso de tapabocas si se presentan síntomas, especialmente al convivir con grupos de riesgo.
“Con la ciudad entrando en el pico respiratorio, el Distrito hace hincapié en mantener al día los esquemas de vacunación, lavarse las manos con frecuencia, evitar espacios mal ventilados y usar tapabocas si se presentan síntomas respiratorios, especialmente cuando se convive con personas vulnerables”, declaró Fernández.
Las autoridades reiteran que se debe evitar la exposición en zonas con alto tráfico vehicular, áreas industriales o donde haya polvo en el aire, y sugerieron contribuir a la calidad del aire al optar por medios de transporte de cero o bajas emisiones, mantener los vehículos en buenas condiciones y evitar actividades contaminantes como fogatas, chimeneas, uso de pólvora, tabaco o vaporizadores.
La Dirección General del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que, a pesar de los recientes aumentos de polvo del Sahara en África, Colombia no enfrenta en este momento riesgos significativos asociados con este fenómeno.
Hasta ahora, sólo se ha registrado la llegada de “cantidades mínimas” de partículas sobre la costa Caribe en los últimos tres días, sin previsión de mayores impactos durante al menos las próximas 72 horas. Esto se debe a un monitoreo técnico continuo, cuyo objetivo es anticipar escenarios que podrían afectar la calidad del aire, la visibilidad y la salud pública.
Subrayando la importancia del monitoreo constante, la subdirectora de Meteorología de Ideam, teniente coronel Carolina Rueda, indicó que el fenómeno tiende a intensificarse a partir de abril, “con un pico principal en julio y agosto, y una disminución gradual en septiembre.” La funcionaria enfatizó que, en colaboración con muchas entidades nacionales e internacionales, la institución mantendrá la vigilancia científica y comunicará cualquier variación importante que afecte al territorio nacional.
El polvo del Sahara se genera cuando los vientos alisios elevan partículas minerales, principalmente arena rica en silicatos, desde el desierto homónimo en África. Estas masas de aire seco, conocidas como Capa de Aire Sahariana (SAL), cruzan el Atlántico y llegan hasta el Caribe y regiones de América, transportando millones de toneladas cada año en un proceso con efectos a nivel global.







