Economia
El mapa de lo que mueven los migrantes venezolanos en América Latina y el Caribe

Los hogares venezolanos contribuyen con más de 10.600 millones de dólares al año a las economías de América Latina y el Caribe, principalmente a través del gasto en vivienda, alimentos, educación y servicios de salud.
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La población migrante venezolana aporta cerca del 1,2% de la recaudación tributaria regional. Foto:iStock
Así lo asegura un nuevo estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el cual analiza el consumo de la población migrante venezolana en Colombia, Panamá, Ecuador, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Perú y Aruba desde el 2021.
“La migración es una fuente de crecimiento económico, así como de creatividad y dinamismo. Cuando los gobiernos amplían las oportunidades para las personas migrantes a través de procesos de regularización e integración, toda la sociedad se beneficia”, afirmó Maria Moita, directora regional de la OIM para América Latina y el Caribe.
Hasta la actualidad, el desplazamiento ha alcanzado una cifra de aproximadamente 7,7 millones de personas, de las cuales cerca del 85 por ciento reside en la región. La mayoría de estas personas son jóvenes y en edad productiva y han manifestado su intención de quedarse en los diferentes países.
“Estos datos subrayan la necesidad de seguir elaborando y priorizando políticas de integración que promuevan la inclusión económica y social de los migrantes en las comunidades receptoras”, se puede leer en el informe.
Colombia, con mayor impacto
Según el análisis, el consumo de bienes y servicios por parte de la población migrante tiene un efecto directo en las finanzas públicas, ya que este gasto se traduce en un aporte tributario a través de impuestos indirectos como el IVA.
De los 10.600 millones de dólares anuales que se mueven al año por el consumo que hacen estas personas, el mayor impacto es en Colombia, con 3.000 millones de dólares inyectados; seguido de Perú, con 2.405,61 millones de dólares; y de Chile, con 2.403,21 millones de dólares. Después aparecen otros países como Panamá (1.232,14 millones de dólares) y Ecuador (876,25 millones de dólares).
El documento revela que la prioridad económica de los hogares migrantes se centra en garantizar la satisfacción de necesidades básicas, como vivienda y alimentos. A su vez, destaca que el ahorro es limitado en casi todos los países.
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Marcha de venezolanos. Foto:EFE
Igualmente, señala que las personas migrantes venezolanas realizan aportes fiscales, que representan alrededor del 1,2 por ciento del total de la recaudación tributaria en los países analizados. Solo en Colombia, esta contribución ha superado los 529 millones de dólares en un solo año. Entre tanto, en Panamá ha sido de 203 millones de dólares.
“El aporte de la migración venezolana a largo plazo representa una oportunidad para el crecimiento económico de la región”, manifestó.
Adicional a ello, el reporte indica que los emprendimientos venezolanos también emergen como un motor para la creación de empleo. En total, las empresas lideradas por personas migrantes han generado unos 40.000 puestos de trabajo en Panamá y han impulsado inversiones que superan los 1.100 millones de dólares en Aruba.
Prima el empleo informal
Frente al empleo, el informe señala que la población migrante venezolana tiene una alta tasa de empleo a nivel regional, alcanzando el 83,9 por ciento. Sin embargo, hay una prevalencia significativa de la informalidad, que se sitúa en el 81,9 por ciento del empleo total.
“Hay un fenómeno de “degradación de habilidades”. En Perú, menos del 10 por ciento de los migrantes venezolanos ejercen su profesión; en Colombia esa cifra es del 18,3 por ciento; y en Ecuador, del 30 por ciento. Esto se traduce en que muchas personas con estudios superiores trabajan en sectores de baja calificación, como el comercio al por mayor y menor o reparación de vehículos automotores y motocicletas y otras actividades de servicios”, dice el informe.
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Migrantes en carreteras. Foto:AFP
En términos salariales, la investigación asegura que los migrantes venezolanos perciben ingresos menores que los trabajadores locales, incluso en sectores que son similares. Por ejemplo, en Perú, el salario promedio mensual de los venezolanos es de 698 dólares, mientras que en Colombia es de 595 dólares.
Por último, sostiene que el 41 por ciento de los migrantes venezolanos no tiene acceso a crédito ni a servicios financieros formales. “Estas barreras restringen su autonomía económica, el crecimiento de sus negocios y su capacidad de contribuir aún más sustancialmente al desarrollo local”, se puede leer.







