Colombia
ELN secuestró a 18 soldados en Chocó y oposición criticó al Gobierno Petro: “Un Estado que renuncia a proteger a sus ciudadanos”

En la tarde del domingo 21 de diciembre de 2025, cerca de 200 personas secuestraron a 18 militares de la Décima Quinta Brigada del Ejército Nacional en una operación contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la zona rural de Carmen de Atrato, en el departamento del Chocó.
El incidente involucró a dos suboficiales y dieciséis soldados, quienes fueron llevados bajo presión a un resguardo indígena, lo que interrumpió la misión constitucional de esa unidad militar.
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Según informes de la propia Décima Quinta Brigada, estos hechos se dieron en el contexto de maniobras dirigidas a neutralizar la actividad de grupos armados ilegales en una región con la frecuente presencia del ELN.
La unidad militar fue rodeada y interceptada por un grupo numeroso, que trasladó por la fuerza a los militares, tal como denunció la autoridad militar en un comunicado.
El Ejército Nacional mostró un rechazo contundente a estos actos, describiendo como inaceptable cualquier situación que ponga en riesgo la libertad personal, la seguridad y la integridad de sus miembros.
“Toda acción que obstaculice, interfiera o impida el desarrollo de operaciones legítimas del Estado es objeto de total repudio”, indicaron en su comunicado oficial.
Dicho comunicado también pidió a las autoridades competentes, organizaciones de derechos humanos y líderes comunitarios que se implementen medidas para garantizar la integridad y liberación de los retenidos, afirmando: “Se debe priorizar el diálogo y el respeto por la institucionalidad”.
El abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella manifestó en su cuenta de X que “Cepeda, como Petro, son enemigos históricos de nuestras fuerzas armadas, provienen de la guerrilla”.
A su entender, las decisiones del actual gobierno han debilitado las instituciones armadas y socavado la moral de sus integrantes.
Subrayó que en el pasado, “los héroes de La Patria estaban a merced de los terroristas, secuestrados, asesinados, vilipendiados”, enfatizando que, en un eventual gobierno suyo, las acciones se centrarán en “enfrentar y golpear al terrorismo con toda la fuerza que otorgan las armas del Estado, respaldadas por la Constitución y la ley”.
El exministro Luis Carlos Reyes mencionó la necesidad de fortalecer la capacidad estatal en la lucha contra las economías ilícitas, proponiendo que no se debe adoptar una postura pasiva.
Reyes destacó que “debemos atacar el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando donde más les duele a los mafiosos, golpeando sus activos (¡No protegiéndolos!)”.
Abogó por el refuerzo de la Infantería de Marina, un mayor control de corredores estratégicos, y el restablecimiento de la inteligencia estatal.
A su vez, el exministro y precandidato presidencial Juan Carlos Pinzón afirmó que “un gobierno que no permite que sus soldados y policías se defiendan es un Estado que renuncia a proteger a sus ciudadanos.”
Pinzón advirtió sobre la gravedad de aceptar el secuestro de miembros de la fuerza pública, y aseguró que dará directrices para garantizar “el derecho a defenderse para proteger a Colombia.”
Sergio Fajardo lamentó que hechos como estos ocurran mientras las familias celebran las festividades decembrinas, señalando que el país recibe “noticias desgarradoras”.
Fajardo enfatizó que la fuerza pública ha sido vulnerada y atribuyó la situación a un clima de desorden institucional: “No hay disculpa que valga”. El aspirante presidencial expresó su solidaridad con las familias de los afectados y las comunidades implicadas.
El senador del Centro Democrático, Honorio Henríquez, señaló la contradicción entre las acciones de los responsables y los anuncios de los grupos armados.
Henríquez cuestionó que “18 militares sean secuestrados en el Chocó mientras combaten al ELN, los mismos terroristas que esta mañana anunciaron un alto al fuego.”
El senador también puso en duda los compromisos de paz del gobierno actual.
Finalmente, Luis Gilberto Murillo consideró el suceso como inadmisible y expresó su descontento: “Lo ocurrido en Chocó es inaceptable”.
El exministro, originario de esa región, exigió respuestas firmes por parte del Estado y la liberación inmediata de los soldados.







