Economia
empresarios ven mejoras, pero alertan por alta carga tributaria, energía costosa y barreras para invertir

Las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) colombianas cerraron el tercer trimestre de 2025 con señales mixtas: por un lado, muestran resiliencia, confianza y una recuperación gradual en indicadores clave; por otro, mantienen una agenda de preocupaciones estructurales que sigue frenando su productividad, crecimiento e ingresos.
Es lo que revela la más reciente ‘Encuesta de Desempeño Empresarial’ del Observatorio de la MiPyme, elaborada por Acopi Atlántico, que da cuenta que el 50,7 por ciento de las empresas mantuvo o incrementó su nivel de inversión, una señal que refleja la decisión del empresariado de seguir apostándole al fortalecimiento del aparato productivo, incluso en un entorno de incertidumbre económica.
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Esta confianza también se evidencia en la mejora de la rentabilidad, que pasó de 6,08 a 12,21 por ciento, así como en el crecimiento de ventas y producción, con aumentos de 15,96 y 15,02 por ciento, respectivamente.
Mayores contrataciones
El mercado laboral también arroja señales positivas. La generación de empleo aumentó de 5,7 a 12,1 por ciento, lo que implica que, por cada dos personas desvinculadas, las empresas contrataron tres nuevas.
Además, según las respuestas de los consultados, se consolida la tendencia hacia contratos a término indefinido, y se observa un mayor crecimiento en rangos salariales de dos, tres y más de tres salarios mínimos, reflejando el esfuerzo por retener talento humano más calificado.
Sin embargo, el desempeño empresarial sigue condicionado por factores que escapan al control directo de las empresas. Uno de los más sensibles, advierten los consultados, es el alto costo de la energía eléctrica.
La encuesta revela que para más del 75 por ciento de las MiPymes del país, el impacto de la energía sobre la rentabilidad supera el 30 por ciento, e incluso puede llegar hasta el 70 por ciento en algunos casos.
Aunque existe interés en invertir en energías renovables y eficiencia energética, los empresarios advierten que los altos costos iniciales, la falta de acompañamiento técnico y la ausencia de incentivos suficientes siguen siendo barreras clave para avanzar en esta transición.
Menos impuestos
En el frente fiscal, la preocupación es aún más marcada. El 38,37 por ciento de los empresarios considera prioritaria la reducción de la carga tributaria, mientras que un 20,49 por ciento destaca la necesidad de fortalecer incentivos a la innovación, la productividad y la internacionalización.
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A esto se suma el llamado a la simplificación y estabilidad normativa, ante el impacto que tienen las reformas frecuentes en los costos administrativos, especialmente para las empresas de menor tamaño.
Los obstáculos para mejorar la productividad también están relacionados con la subutilización de la capacidad instalada. Casi la mitad de las MiPymes opera por debajo del 50 por ciento de su capacidad productiva, principalmente por la baja venta y la debilidad de la demanda, más que por problemas de abastecimiento. Este fenómeno limita la posibilidad de generar economías de escala y mejora en márgenes.
En materia de financiamiento, el panorama sigue siendo restrictivo. La encuesta muestra una alta dependencia de recursos propios y reinversión de utilidades, mientras que el crédito bancario, incluso con respaldo institucional, continúa teniendo una baja penetración.
La falta de información clara sobre líneas de financiación y la complejidad de los trámites aparecen como los principales frenos para invertir.
Costos y competencia
Este diagnóstico coincide con los hallazgos del Barómetro de Pymes Chubb Colombia 2025, que revela un empresariado optimista, pero expuesto a riesgos económicos y operativos. El 45 por ciento de las Pymes considera que el momento actual es bueno o muy bueno, y el 55 por ciento cree que su situación mejorará en los próximos años. No obstante, el aumento de los costos de producción y la competencia local e internacional siguen siendo las principales amenazas externas.
El estudio de Chubb también pone sobre la mesa los retos de la digitalización. Aunque el 63 por ciento de las Pymes consultadas por Chubb considera que la inteligencia artificial será clave para su crecimiento, la mayoría percibe su nivel de digitalización como “normal”, debido a limitaciones financieras y falta de personal capacitado.
Pymes Foto:MinCit
A esto se suma la necesidad de fortalecer la cultura de aseguramiento. Una de cada cinco Pymes aún no cuenta con ningún tipo de seguro, lo que las deja vulnerables frente a robos, catástrofes naturales y ciberataques, pese a que el 86 por ciento reconoce que los seguros son una inversión clave para la estabilidad financiera.
En conjunto, los resultados muestran a un sector que resiste y se adapta, pero que enfrenta desafíos estructurales que requieren mayor acompañamiento institucional.
Con la llegada de un nuevo gobierno, las MiPymes mantienen expectativas positivas, pero insisten en que la competitividad del país dependerá de energía más barata, reglas fiscales estables, mejor acceso a financiamiento y políticas que impulsen la productividad y la formalización.







