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He echado de menos la adrenalina
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3 meses agoon
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Enric Mas vuelve al ruedo. Seis meses de calvario, de silencio y de trabajo en la sombra desembocan en el Challenge de Mallorca, escenario elegido para romper el hielo y volver a ponerse un dorsal. El balear reaparece con energía renovada, con la sonrisa intacta y con esa sensación tan reconocible de estar, otra vez, donde quiere estar. Las piernas todavía queman. El ritmo de los mejores, por momentos, parece de otro planeta. Pero Mas disfruta. Y lo dice sin rodeos.
“He echado de menos la competición. Es lo que más he echado de menos durante todo este proceso de recuperación”, confesaba este viernes al Mundo MARCA en la Challenge. Volver a estar ahí, a sentir la adrenalina del pelotón, era la primera meta. Y esa ya está tachada. “Estoy muy contento con los chavales del equipo; es una pena habernos quedado a poquito de los ganadores en la crono, pero volver a estar ahí es súper bonito”.
La temporada arranca con un enfoque distinto. Menos ansiedad, más paciencia. El Giro aparece en el horizonte, pero todavía queda camino por recorrer. Mas no esconde que el cuerpo aún está en fase de ajuste. “Vamos a dejar pasar primero esta parte de la temporada. Espero llegar bien. Ayer me costó muchísimo y hoy seguramente me toque sufrir igual, así que vamos paso a paso”.
El día a día manda. Y competir, aunque duela, vuelve a ser motivo de ilusión. “Estoy muy contento con cómo va la temporada y con volver a competir. Hoy va a ser un día muy difícil, pero me siento emocionado. Estoy disfrutando mucho con el equipo”.
Mirando al futuro
La experiencia de estos meses ha dejado huella. Mas habla con calma, sin prisas, consciente de que el proceso no se puede acelerar. “Estoy muy contento, disfrutando del equipo y de cada kilómetro, pero bueno, hay que ser pacientes. No hay nada que hacer más que seguir trabajando”.
El calendario de 2026 ya está marcado en rojo: UAE Tour, Volta a Catalunya, Giro de Italia, Vuelta a Burgos y LaVuelta. Seis meses después, Enric Mas vuelve a pedalear entre los suyos, con el dorsal bien visible y la cabeza en su sitio, cruzando la meta con esa sensación tan simple y tan poderosa de estar de vuelta.







