Economia
esta es la decisión de la Superintendencia

La crisis en la empresa ‘Don Jediondo sopitas y parrilla’ continúa, pese a que el humorista intentó acogerse al proceso de insolvencia, la Superintendencia de Sociedades negó que la cadena de restaurantes pueda seguir operando en 2026.
“Mediante Auto 2025-01-873861 de 30 de diciembre de 2025, se negó la solicitud allegada por la liquidadora, de continuar con la ejecución del objeto social de la compañía”, puntualizó en un comunicado.
La decisión se tomó porque la “información financiera disponible no permite determinar la viabilidad de la solicitud, ni para concluir que la continuación de sus actividades, aún dentro del proceso de liquidación judicial, sea la medida más adecuada para proteger los derechos e intereses de los acreedores”.
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Su carta incluye platos desde $30.000 hasta $52.900, con opciones para distintos públicos. Foto:Instagram: donjediondosopitas
Lo anterior significa que ‘Don Jediondo sopitas y parrilla’ no cuenta con las condiciones para continuar sus operaciones mientras avanza la liquidación judicial.
“Como parte de las medidas adoptadas y dada la vinculación de terceros en las operaciones de la sociedad, se ordenó verificar un posible estado de control o grupo empresarial conforme a lo establecido en los artículos 260 y 261 del Código de Comercio”, informó la Superintendencia.
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Don Jediondo Sopitas y Parrilla. Foto:Milton Díaz. El Tiempo
Igualmente, la Superintendencia ordenó mantener las medidas cautelares decretadas en el auto de apertura de liquidación judicial, junto con otras determinaciones orientadas a asegurar el adecuado desarrollo del trámite concursal y la protección de los acreedores.
Billy Escobar Pérez señaló que, “en el caso de Don Jediondo Sopitas y Parrilla, hoy en liquidación judicial, esta Superintendencia ha adelantado actuaciones que responden al interés permanente de fortalecer la transparencia y claridad del proceso concursal, como pilares esenciales para garantizar decisiones fundadas, coherentes y orientadas al interés general y al derecho de los acreedores. Las decisiones adoptadas permiten reafirmar que la Superintendencia, previo a resolver las solicitudes sometidas a su consideración, verifica de manera rigurosa el estado real de las compañías”.







