Colombia
Estas son las identidades de los cuerpos hallados en Abejorral, Antioquia: Dos de los occisos estaban desaparecidos desde el 5 de enero

La comunidad de Abejorral, en el oriente de Antioquia, está en shock tras el descubrimiento de tres cuerpos sin vida con signos de violencia en la vereda Los Rastrojos, en la zona rural del municipio.
El incidente, reportado el sábado 10 de enero de 2026, marca la quinta masacre registrada en Colombia en lo que va del año, según datos de Indepaz.
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De acuerdo con Caracol Radio, los cuerpos, encontrados en un área boscosa, mostraban heridas por arma de fuego y estaban en avanzado estado de descomposición cuando fueron recuperados por las unidades policiales y personal judicial.
Las víctimas, identificadas como Edwin Danilo Rivera, de 34 años, Edwin Rivera Flores, de 28, y Giovanni Vargas, eran residentes de la vereda La Peña, situada a aproximadamente quince minutos del lugar donde fueron hallados.
Según un familiar, “los vieron por última vez el 5 de enero de 2026 cuando se estaban montando a una volqueta”, según un testimonio recogido por Caracol Radio. El testigo agregó que la familia comenzó la búsqueda el viernes 9 de enero tras notar su ausencia, pero solo obtuvieron noticias cuando se confirmó el descubrimiento el sábado.
Indepaz subrayó que en el municipio existe un historial de disputas territoriales y la presencia de corredores estratégicos que favorecen la actividad de grupos armados ilegales, lo que ha mantenido en alerta a los habitantes desde hace años.
La Defensoría del Pueblo incluyó a Abejorral en la alerta temprana AT 013/25, advirtiendo que la imposición de normas y la gobernanza ilegal por parte de estas estructuras criminales son un riesgo constante para la población civil.
En la zona operan el autodenominado Clan del Golfo, la banda Los Mesa y otros grupos locales, según reportes de las autoridades.
Las tres víctimas, según sus familiares, se dedicaban a diversas actividades, incluyendo la descarga de mercancía de vehículos, en una práctica conocida como “bulteadores”.
La familia indicó no tener conocimiento de amenazas previas o situaciones sospechosas que pudieran estar relacionadas con el crimen.
El triple homicidio duele a tres familias de la localidad, en una región que había gozado de una aparente tranquilidad después de desplazamientos masivos relacionados con luchas territoriales entre grupos ilegales durante finales de 2024 y todo 2025.
La Policía trasladó los cuerpos al área urbana de Abejorral para su completa identificación y realizar los trámites legales necesarios.
Hasta ahora, no se ha confirmado la edad de Giovanni Vargas, aunque se verificó que también vivía en la vereda La Peña.
La investigación ha sido asumida por unidades especializadas en homicidios y el grupo judicial de la Séptima División del Ejército Nacional, que opera en la región.
Organizaciones sociales y defensores de derechos humanos llaman a aumentar la presencia institucional en la zona rural y a fortalecer las medidas de protección para las comunidades, que han denunciado reiteradamente la existencia de rutas utilizadas por actores armados para actividades ilícitas.
La Defensoría del Pueblo enfatiza que la imposición de reglas y la coerción por parte de estos grupos limita el ejercicio de los derechos fundamentales y eleva el riesgo de hechos violentos como el ocurrido en Los Rastrojos.
Indepaz destaca que esta masacre se suma a un incremento en la lista de hechos violentos en Antioquia, un departamento que ha experimentado enfrentamientos armados y desplazamientos forzados en los últimos años.
Las autoridades de Antioquia expresaron su preocupación al registrar 54 homicidios en los primeros nueve días de 2026, cifra que supera considerablemente la del inicio del año anterior.
Cuatro de las víctimas fueron encontradas envueltas en plásticos, cobijas o costales en municipios como Bello, Copacabana y Támesis.
El secretario de Seguridad, Luis Eduardo Martínez, mencionó que el aumento se concentra en Valle de Aburrá, Nordeste y Sureste.
Se presume que estas muertes estarían vinculadas a disputas entre grupos ilegales y ajustes de cuentas relacionadas al microtráfico. Un consejo de seguridad departamental se reunió para tratar el tema y establecer acciones a seguir para contener la violencia.







