Economia
Fenalco alerta que el comercio entra al 2026 sin margen para resistir y prevé cierre de negocios

El 2026 inició con señales evidentes de grandes riesgos para el empleo formal. La evidencia está en el más reciente sondeo Laboral de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), en el que se advierte que siete de cada diez empresarios del sector proyectan reducir su planta de personal, mientras más de la mitad reconoce no estar preparada para absorber los nuevos costos laborales que se concentran en tres frentes simultáneos: el incremento del salario mínimo (23 por ciento), la reducción de la jornada laboral y la reforma laboral aprobada en 2025.
La Federación califica el escenario como una “tormenta perfecta” para el empleo formal. El sondeo, aplicado a 700 empresarios en más de 25 ciudades, muestra un tejido empresarial tensionado, con 91 por ciento de pymes, que enfrenta decisiones inmediatas para sostener su operación, en un año además, cargado de incertidumbres en varios frentes.
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El dato más crítico es que el 71 por ciento de los consultados proyecta reducir personal, ya sea de forma moderada (41 por ciento) o significativa (30 por ciento). Solo uno de cada cinco empresarios espera mantener su planta, mientras un 9 por ciento considera que el impacto será marginal, una minoría frente al grueso del sector.
La alerta no es de mediano plazo. El 51 por ciento de los comerciantes prevé reducir empleo en los próximos seis meses, es decir, durante el primer semestre de 2026, lo que anticipa un deterioro inmediato del mercado laboral formal, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.
El 51 por ciento de los comerciantes prevé reducir empleo en los próximos seis meses. Foto:Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO
Empresas sin colchón
El mismo sondeo del gremio dejó otro mensaje inquietante: uno de cada dos empresarios se declara poco o nada preparado para asumir simultáneamente los nuevos costos laborales. Fenalco advierte que esta vulnerabilidad eleva el riesgo de contracción de operaciones, informalidad y cierre de negocios, especialmente entre pymes y comercio minorista.
Este choque no responde solo al salario mínimo, que subió 23,7 por ciento (incluido el subsidio de transporte), sino a su combinación con la reducción progresiva de la jornada legal a 42 horas semanales y los cambios estructurales introducidos por la reforma laboral, que modificaron esquemas de contratación, recargos y turnos.
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Menos horarios y servicios
Uno de los primeros ajustes ya está en marcha, según Fenalco. El 40 por ciento de las empresas ya redujo operaciones nocturnas, y otro 27 por ciento planea hacerlo próximamente. En total, dos de cada tres negocios han contraído o contraerán su oferta de servicios en horarios no convencionales, como respuesta directa al aumento de recargos nocturnos y dominicales.
La consecuencia es doble: menor cobertura para los consumidores y menos turnos disponibles para trabajadores, un efecto silencioso que golpea especialmente a jóvenes y empleos de entrada.
El 40 % de los comerciantes ya redujo operaciones nocturnas, y otro 27 % planea hacerlo pronto. Foto:Jaiver Nieto
Y cuando se les preguntó a los comerciantes por las estrategias para sobrevivir, el mensaje es evidente y poco alentador. El 31 por ciento de las empresas prioriza subir precios, el 28 por ciento acelerar la automatización y el 23 por ciento reducir directamente la planta de personal. Solo el 11 por ciento opta por sacrificar márgenes, una señal de que el espacio financiero para absorber costos ya se agotó.
En esa línea, el 51 por ciento de los empresarios reconoce que los nuevos costos laborales han acelerado la inversión en automatización e inteligencia artificial, un proceso que no responde a ganancias de productividad planeadas, sino a la necesidad de sustituir empleo para sostener la operación.
Negocios en rojo
La encuesta también revela señales de deterioro más profundo. Un 8 por ciento de los empresarios ya reporta cierres parciales o totales de sus negocios, mientras que 21 por ciento identifica como principal riesgo la pérdida de competitividad frente a la informalidad, fenómeno que, según el sondeo, el 43 por ciento percibe en aumento en su sector.
Fenalco advierte que el clima de negocios cayó a terreno negativo, niveles no vistos desde 2024. Foto:Archivo particular.
Otros riesgos destacados incluyen la reducción de ventas y demanda (24 por ciento), la dificultad para sostener el empleo formal (22 por ciento) y el impacto inflacionario (22 por ciento) derivado del traslado de costos al consumidor
El golpe no es solo operativo, también es de expectativas. Fenalco advierte que el clima de negocios cayó a terreno negativo, con un deterioro que no se observaba desde mediados de 2024. El empresariado llega a 2026 con niveles de preocupación elevados y sin expectativas de alivio jurídico frente a los decretos laborales vigentes.
El sondeo deja un balance de alertas en la medida que los nuevos costos laborales ya están teniendo efectos reales sobre empleo, precios, inversión y formalidad. Más que un debate ideológico, el comercio plantea un problema de sostenibilidad que, de no corregirse, podría traducirse en menos empleo formal y más informalidad en el corto plazo, justo cuando la economía necesita lo contrario.







