Economia
IGAC ya cubre el 45% del territorio y apunta al 63

El catastro multipropósito avanza en Colombia con una velocidad que para este Gobierno no tiene precedentes, según explicó Gustavo Adolfo Marulanda, director general del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), en conversación con Portafolio, al detallar que el país ya cuenta con “cerca del 45% del territorio nacional actualizado”, una cifra que representa cinco veces el nivel heredado del gobierno anterior.
Si bien esta entidad ha enfrentado grandes retos en el cumplimiento de esta tarea por los limitados recursos que se la han asignado, se encuentran optimistas con lo alcanzado y aseguran que el objetivo ahora es cerrar 2026 con más del 60%, muy cerca de lo que se propusieron cuando arrancó la administración de Gustavo Petro en el Plan Nacional de Desarrollo, que era un 70%.
A la hora de explicar los resultados, Marulanda Morales subrayó que hay un trasfondo estructural en este proceso y recordó que desde el Acuerdo de Paz, el catastro dejó de ser solo fiscal para convertirse en herramienta de valor público y acotó que “es una nueva lógica o un nuevo enfoque”, al resaltar que, además de mejorar finanzas territoriales, hoy impulsa seguridad jurídica, formalización, redistribución de tierras y decisiones de ordenamiento.
El catastro en Colombia no ha sido una tarea fácil de ejecutar. Foto:Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
Para dimensionar el salto histórico, contó que al iniciar el actual gobierno el país tenía un 9% del territorio catastrado, equivalente a 10 millones de hectáreas y que hoy, tras un proceso acelerado, esa cifra asciende a cerca de 50 millones de hectáreas en operación o listas para operar. En 2025 se cerrarán alrededor de 20 millones más, lo que proyecta un total cercano al 63% actualizado al finalizar 2026.
Diversos frentes de trabajo
El director del Igac detalló que el crecimiento también alcanzó a la cartografía, la geodesia y la agrología, pilares técnicos del territorio. En cartografía, dijo que “Colombia ya suma más de 84 millones de hectáreas con información detallada, cerca del 79% del territorio. En agrología, el país cuenta con análisis semidetallados sobre 76 millones de hectáreas, áreas que permiten conocer el uso real y la vocación productiva del suelo”.
Durante la entrevista, el funcionario insistió en que el catastro es hoy un insumo aplicado, no un fin técnico aislado y reiteró que su utilidad para asuntos agrarios, para la expansión urbana, para la localización de escuelas y hospitales, e incluso para la planificación del recurso hídrico, es incalculable.
“Esta conexión nos vincula directamente con tres ejes claves del Plan Nacional de Desarrollo que son ordenamiento territorial alrededor del agua, seguridad alimentaria y convivencia territorial”, indicó Gustavo Marulanda.
Director del Instituto Agustín Codazzi, Gustavo Marulanda. Foto:Cortesía – Igac.
Una parte central de este avance fue el financiamiento, punto en el que este funcionario recordó que el catastro, para cumplir la meta del 70%, requería $4,5 billones. “De ese total, el Igac recibió cerca de $2 billones, lo que obligó a optimizar procesos y modernizar etapas técnicas. Hemos hecho mucho más óptima toda la producción”, dijo, al señalar que el salto de inversión del gobierno actual no tiene comparación con décadas anteriores.
Para entender esa diferencia, Marulanda explicó que entre 2012 y 2022, la entidad recibió cerca de $1,2 billones de pesos para todas sus labores y que entre 2022 y 2026, la cifra superará $2,2 billones, incluyendo los recursos ya asegurados para 2026. Así mismo, resaltó que esa aceleración presupuestal permitió destrabar actualizaciones, montar nuevas operaciones municipales y sostener el ritmo de ejecución, incluso pese a la caída de la reforma tributaria y las restricciones fiscales posteriores.
En esa línea, el director precisó que para 2026 ya existe asegurado un monto cercano a $300.000 millones. Concretamente, habló de que “tenemos cerca de $296.000 millones para inversión en la próxima vigencia” y reconociendo que, para cerrar completo este ciclo territorial, se necesitarán nuevas fuentes extrapresupuestales, resaltó que buscarán apoyarse en la cooperación internacional.
Además del avance técnico y financiero, el funcionario remarcó el cambio cultural en torno al territorio. Explicó que, durante décadas, el catastro se pensó como un inventario técnico o fiscal, pero hoy se concibe como una red de información útil para agricultores, comunidades étnicas, empresarios, alcaldías y gobernaciones. En sus palabras, “el éxito no es solo levantar la información, sino hacer uso de ella para tomar mejores decisiones”.
El catastro en Colombia no ha sido una tarea fácil de ejecutar. Foto:Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
Retos hacia el futuro
Respecto a lo que debería atraer la atención del próximo Gobierno, el Director del Igac se centró en la sustentabilidad del sistema, punto que para él será el reto principal, ya que no solo se requerirá evitar el rezago de los levantamientos hechos, sino garantizar que las comunidades aprendan a usar lo que ya existe.
“Para eso, el Igac impulsa dos programas con Corea del Sur para capacitación territorial, y fortalecerá escuelas técnicas en geografía y catastro multipropósito para ampliar personal especializado”, expresó.
Marulanda insistió en que el salto logrado desde 2016 hasta ahora se explica en parte por este enfoque de construcción de capacidades y destacó que el país ya cuenta con insumos suficientes para soportar decisiones estratégicas sostenibles. De igual forma, señaló que antes de este gobierno Colombia no tenía cartografía y agrología suficientes para operar el catastro a gran escala, pero que hoy “estamos dejando una base sólida” para continuar.
Claramente, todas las administraciones, cualquiera que sea, pues tendrá su tinte, tendrá su forma de ver el tema, pero lo que estamos tratando es de dejar todas las herramientas disponibles para que esta tarea que ya está hoy en una, podríamos llamar velocidad de crucero, pueda mantenerse en el tiempo con estas lógicas y estas dinámicas”, manifestó.
La actualización catastral era una de las grandes apuestas del gobierno Petro. Foto:Imagen de ChatGPT
En el cierre de su conversación con Portafolio Marulanda dejó una reflexión central frente a que el catastro multipropósito es realmente útil cuando el país entiende su valor y por eso pidió que la ciudadanía perciba esta información como parte de la vida cotidiana, porque su alcance determina decisiones sobre infraestructura, vivienda, educación y movilidad.
“Muchas veces usamos información del Igac y no nos damos cuenta”, dijo, al mencionar mapas y datos urbanos frecuentemente consultados. La apuesta es que el país aprenda a leer el territorio como un activo económico”, concluyó.
Desde el Instituto Geográfico Agustín Codazzi cerraron destacando que el avance catastral no solo organiza la propiedad y aporta al recaudo territorial, sino que habilita mercados de tierras, fomenta inversión y reduce riesgos derivados de decisiones informales. Por eso, insistieron en convertir la actualización en conocimiento práctico, no solo en metros cuadrados verificados y georreferenciados.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio







