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Inflación en Colombia bajó a 5,05% en mayo, pero persisten riesgos por indexación y precios básicos | Crecimiento | Economía

El más reciente informe del Dane reveló que la inflación anual en mayo se ubicó en 5,05%, consolidando una tendencia de moderación frente al 7,16% registrado en el mismo mes del año anterior, lo cual no solo representa el dato más bajo desde octubre de 202, sino que confirma una desaceleración paulatina en el aumento generalizado de precios.
Sin embargo, el alivio que sugiere esta cifra sigue siendo insuficiente para declarar el fin de la presión inflacionaria y la mayoría de analistas coincide en que, pese a la disminución, el país no puede cantar victoria; dado que la indexación sigue jugando en contra y a futuro podría afectar la búsqueda del rango meta para 2025.
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En este sentido, lo primero que hay que decir es que la inflación continúa por encima del rango meta del Banco de la República (entre 2% y 4%) y su persistencia se explica en buena medida por la indexación de precios clave, como los arriendos, servicios públicos y alimentos procesados, factores estructurales que siguen transmitiendo presiones que dificultan un retorno sostenido a niveles de estabilidad.
Por ejemplo, la variación mensual del IPC en mayo fue de 0,32%, inferior al 0,38% proyectado por el mercado, lo que para BBVA Research, que anticipaba una cifra cercana a 0,30%, el resultado estuvo dentro de lo esperado.
Inflación
Ipes
Según el economista Alejandro Reyes, de esta entidad, “la moderación en la inflación anual estuvo explicada por la canasta sin alimentos, que reportó una inflación de 5,1%, reduciéndose frente al 5,3% del mes previo” y acotó que en particular, la inflación sin alimentos ni regulados, seguida de cerca por el Banco de la República como medida de tendencia, cayó a 4,8%, lo que representa un alivio técnico importante.
A nivel interno, se destacaron disminuciones en la inflación anual de servicios, que pasó de 6,4% a 6,1%, impulsada por una moderación en los arriendos y los servicios recreativos; mientras que la canasta de bienes regulados también descendió de 6,6% a 6,3%, gracias a menores incrementos en energía, gas y transporte intermunicipal.
Bancolombia, por su parte, subraya que esta fue la reducción más significativa del año y considera que la dinámica mensual del 0,32% estuvo en línea con el comportamiento histórico de mayo, pero advierte que el 78% de la inflación mensual se concentró en los grupos de bienes y servicios, los cuales, destacaron, tienden a presentar menor sensibilidad a las decisiones de política monetaria y podrían comprometer el ritmo futuro de convergencia hacia la meta.
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La inflación que más duele
Otro elemento a revisar en estos datos es que las divisiones con mayor incremento anual fueron restaurantes y hoteles (7,41%), educación (7,35%), alojamiento y servicios públicos (5,82%), salud (5,34%) y transporte (5,26%). Juntas, estas divisiones explican 4,21 puntos porcentuales del total de la inflación anual y dentro de ellas, el rubro de vivienda sobresale por su alta incidencia, ya que solo el arriendo imputado y el arriendo efectivo aportaron 0,74 y 0,57 puntos porcentuales, respectivamente.
En paralelo, los alimentos volvieron a acelerar y la inflación de esta división alcanzó 4,71% anual, frente al 4,57% del mes anterior; mientras que según Bancolombia, los productos procesados como el café, carne de res, leche y aceites fueron los principales responsables del aumento y los perecederos, aunque se han moderado, aún muestran aumentos significativos en productos como el tomate, la cebolla y los huevos.

Inflación en Colombia
Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
Alejandro Reyes también señala este repunte, aunque matiza que “las reducciones en carnes y productos frescos fueron más marginales” y en su análisis, tanto los procesados como los perecederos reflejan una dualidad en la que si bien han cedido frente a los picos de 2022 y 2023, aún conservan niveles de inflación que afectan directamente la capacidad de compra de los hogares, especialmente los de menores ingresos.
Más allá de los datos puntuales, todos los analistas coinciden en que la indexación es el principal obstáculo para consolidar un escenario de baja inflación y que la persistencia de precios que se ajustan de forma automática con base en la inflación pasada, como arriendos, tarifas de servicios públicos y algunos contratos laborales, ha limitado el efecto de la política monetaria contractiva desplegada por el Banco de la República.
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Así las cosas, dejaron claro que este fenómeno representa el reto central del proceso de desinflación, ya que impide una convergencia rápida al rango objetivo del Emisor y en su visión, la indexación, sumada a los efectos del alza del salario mínimo, el aumento de la percepción de riesgo país y la incertidumbre global, genera un entorno de riesgos alcistas que no puede ser ignorado.
Es por eso que el BBVA complementa esta advertencia señalando que, a pesar de las reducciones en algunos componentes, todavía persisten presiones estructurales que podrían revivir la inflación en los próximos meses y recomiendan especial vigilancia sobre los efectos rezagados de la depreciación del peso, la evolución de los precios internacionales de alimentos y los costos internos asociados al transporte y servicios públicos.

Inflación.
EFE
No bajar la guardia
Para la presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, el alivio en los datos no se traduce automáticamente en mejoras reales para las familias y “aunque la inflación sigue bajando, alimentos, vivienda y servicios aún encarecen la vida de los colombianos. Se necesitan medidas urgentes y coherentes para bajar costos, proteger el ingreso de las familias y mantener su capacidad de compra” y garantizar de esta forma “que el dinero alcance, no que se acabe en lo básico”.
Esta perspectiva contrasta con una lectura exclusivamente técnica del indicador y subraya el costo social de una inflación que, aunque desacelera, sigue golpeando los presupuestos familiares en rubros fundamentales como la vivienda, los alimentos y el transporte.
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Es por esto que Camilo Herrera, de Raddar, también ofrece una advertencia directa y dice que “el dato de inflación no es bueno. seguimos por encima del 5% y. eso hace difícil bajar las tasas de interés. Vale la pena estudiar y analizar los ciclos que tuvieron varios países porque parece que después de bajar, quedan en inflaciones más altas”.
Aunque el dato de mayo confirma que Colombia ha dejado atrás el peor momento inflacionario, no es suficiente para afirmar que el problema esté resuelto, dado que la inflación sigue alta, los precios de los bienes esenciales no ceden con fuerza, y las expectativas continúan por fuera del rango meta del Banco de la República; teniendo claro que aunque una inflación del 5% puede ser técnicamente menor, en la vida cotidiana, sigue siendo demasiado.







