Colombia
Juan Manuel Galán reveló la razón por la que quiere llegar a la Presidencia de la República tras el fracaso del “cambio”: “Yo quiero aliarme con…”

Juan Manuel Galán, aspirante a la presidencia para las elecciones de 2026 y líder del Nuevo Liberalismo, compartió con Infobae Colombia sus motivaciones para postularse a la presidencia, así como los desafíos del país y las propuestas que definirían su administración.
En su opinión, el éxito de un gobierno no radica únicamente en un presidente fuerte, sino en un equipo unido y motivado, capaz de provocar cambios mediante la colaboración interinstitucional, especialmente con el Congreso.
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Durante la entrevista, el líder, que actualmente está aliado con los precandidatos David Luna y Mauricio Cárdenas, también consideró la gestión del Gobierno actual de Gustavo Petro y reflexionó sobre las lecciones que son relevantes para futuras administraciones.
¿Qué lo llevó a aspirar a la presidencia de Colombia en 2026?
Juan Manuel Galán: Me motivó la necesidad de un liderazgo político sólido y confiable en Colombia, un liderazgo colectivo. Pienso que una persona, por mucho talento que tenga, no puede lograr por sí sola las transformaciones que necesita el país; se requiere un equipo de gobierno estable, capaz de ejecutar y ofrecer soluciones a los problemas actuales.
Además, ese equipo debe incluir al Congreso. Este órgano es esencial para la gobernabilidad y la agenda legislativa; es crucial que haya un Congreso independiente, donde el gobierno actual no compre votos para avanzar su agenda, con representantes competentes, comprometidos con servir y no enriquecerse individualmente.
Doctor Galán, si tuviera que elegir una prioridad para su plan de gobierno, ¿cuál sería y cómo se diferenciaría de otros candidatos que tengan propuestas similares?
Juan Manuel Galán: En este momento, hay varias prioridades, pero destacaría cinco temas urgentes.
Primero, la seguridad: La seguridad territorial y ciudadana; la seguridad territorial implica recuperar el control de las áreas donde el Estado debe estar presente, no solo con la fuerza pública, sino también atacando las organizaciones criminales que han aprovechado el territorio, manipulando a la población por miedo. Debemos asegurar más movilidad aérea para las fuerzas armadas.
Es claro que el actual gobierno ha enfrentado críticas en múltiples facetas, no solo políticas, sino también en términos diplomáticos, como se observa con la situación actual en Estados Unidos.
Desde su perspectiva y su conocimiento sobre administraciones anteriores, ¿qué medidas del Gobierno de Gustavo Petro consideraría útiles para incorporar en un potencial mandato, y cuáles consideraría no adecuadas?
Juan Manuel Galán: Creo que el gobierno de Gustavo Petro fue un aviso sobre cómo se estaba gobernando Colombia hasta 2022. Los colombianos ansiaban un cambio, y esa esperanza fue una promesa no cumplida por el actual Gobierno, especialmente para los jóvenes. Ellos esperaban reformas en Icetex, pero se sintieron defraudados, como sucedió con el nombramiento de una viceministra sin las credenciales adecuadas. Esto refleja la falta de atención hacia una Colombia ignorada por la clase política tradicional. Ese llamado de atención debe hacer que los políticos escuchemos a esa Colombia que sigue esperando un cambio, que no vendrá regresando al pasado, sino a través de una nueva visión a futuro.
El cambio climático es un tema urgente, pero la forma en que se ha tratado ha sido problemática. No se puede interrumpir repentinamente la explotación de hidrocarburos que financian el 70% del presupuesto estatal y la política social. Se requiere una transición. Sin embargo, lo más perjudicial ha sido la continua confrontación, la política de odio y la falta de gestión.
No entiendo cómo el presidente gestiona, administrando o liderando, cuando dedica más tiempo a responder en redes sociales y a generar conflictos innecesarios. Esto no puede ser la forma de gobernar en Colombia.
¿Con qué persona nunca se aliaría en su camino hacia la presidencia, incluso si eso le costara la misma presidencia en 2026?
Juan Manuel Galán: Con aquellos que buscan mantenernos atrapados en un conflicto estéril que no produce soluciones ni resultados desde la política o el gobierno para las personas.
¿Cree que su hermano, Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, puede ser un aliado en beneficio de la nación, considerando que su papel está principalmente limitado a Bogotá? ¿Cómo visualiza su papel en un eventual gobierno?
Juan Manuel Galán: Creo que ha demostrado un liderazgo sereno y firme, sin caer en la confrontación, pero defendiendo la ciudad que gobierna, la más importante del país.
Como presidente, quiero ser aliado de los 1.103 alcaldes. Ellos necesitan apoyo gubernamental para llevar a cabo sus proyectos, no ser bloqueados por ideologías o confrontaciones políticas.
Es crucial establecer relaciones institucionales que busquen soluciones a los problemas de la gente. Bogotá, por ejemplo, ha esperado durante años soluciones en infraestructura para mejorar la movilidad. Hoy, el metro es una realidad.
El alcalde ha estado muy comprometido con el cronograma del metro, y los bogotanos están viendo que el metro ya no es un mero sueño, sino un plan en marcha.
¿Qué les diría hoy a los jóvenes que están decepcionados de la política tradicional?
Juan Manuel Galán: No solo les diría que votaran por mí, sino que los animo a involucrarse en la política. Los problemas más urgentes que enfrenta el país, como la violencia, el microtráfico y la salud mental, están afectando a los jóvenes.
¿Y cómo se solucionan estos problemas? Mediante decisiones políticas. Como decía un profesor, los ausentes nunca tienen razón. Los jóvenes deben ser parte activa de la política y liderar procesos en el nuevo liberalismo.
¿Qué le diría a su padre (Luis Carlos Galán) si pudiera informarle de su aspiración a la presidencia y qué le teme acerca de ser presidente?
Juan Manuel Galán: Le diría que donde esté, no me desampare, porque su presencia espiritual es fundamental para que Colombia supere sus problemas y no repita la historia de violencia que ha arrastrado durante décadas. Los jóvenes son quienes deben protagonizar un nuevo relato sin violencia para Colombia. Su legado demuestra que el cambio es posible desde la democracia, sin recurrir a la violencia o ideologías extremas.
En cuanto a lo que más me asusta de ser presidente, son las situaciones que hay que afrontar constantemente, los problemas y eventos impredecibles que surgen en este país. Pero al contar con un buen equipo que me diga la verdad, no que me aísle, puedo enfrentar la soledad del poder. Lo que más temo es que, en ese círculo, no me digan la realidad.
Por eso, como presidente, planeo visitar sorpresivamente las regiones y las entidades sin previo aviso, para constatar la realidad y no solo lo que se muestra en visitas programadas donde todo parece perfecto.







