Colombia
los disidentes de ‘Iván Mordisco’ planeaban usarlos en más ataques a la Fuerza Pública

Tropas del Ejército Nacional, en un trabajo conjunto entre la Tercera Brigada y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) con la Fiscalía General de la Nación, lograron ubicar un depósito ilegal de explosivos que se encontraba en la zona rural del corregimiento de San Antonio, en Jamundí. El municipio corresponde al sur del departamento del Valle del Cauca.
El objetivo era contrarrestar acciones ofensivas de estructuras criminales de los grupos armados organizados, como los disidentes del frente ‘Jaime Martínez’, bajo el mando de ‘Iván Mordisco’.
Los artefactos
De acuerdo con la Tercera Brigada, el depósito estaba camuflado en medio de la espesa vegetación, a pocos metros de una estrecha trocha o carretera sin pavimentar.
En el sector se encontraron 14 granadas de fabricación artesanal, 25 libras de pólvora negra, 100 metros de mecha lenta, 300 metros de cable dúplex, un chaleco multipropósito y cartuchos.
Luego de cerrar la vía al corregimiento de San Antonio, en las goteras de Jamundí, el material explosivo fue destruido de forma controlada por personal experto de la Tercera Brigada y la Fiscalía para garantizar la seguridad de sus habitantes.
Explosivos, en zona rural de Jamundí. Foto:Tercera Brigada
“Con estos artefactos se pretendían realizar acciones terroristas dirigidas contra las tropas que adelantan el control de seguridad en la zona, pero también, contra habitantes y transeúntes que a diario se movilizan por la zona”, dice un reporte del Ejército.
“Las acciones por parte de estos grupos al margen de la ley vulneran flagrantemente los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) de la población civil”, es otro aparte.
“Una vez más nuestros soldados frustran las acciones de este grupo armado organizado residual, cuyo accionar criminal pone en peligro la integridad de los habitantes de la zona rural de este municipio”, dice el documento.
“La Tercera Brigada continuará empleando todas sus capacidades para el bienestar, la tranquilidad y la seguridad de las comunidades de Jamundí y del sur del Valle”, se lee en la misiva.
Explosivo en Jamundí, el 9 de octubre. Foto:Iusef Samir Rojas
La subestación de Policía en Robles, otro blanco de los ilegales
La Policía Metropolitana de Cali, que tiene jurisdicción en el vecino municipio de Jamundí, informó un ataque durante la mañana del pasado 10 de noviembre, en esta región.
Según la Policía, la acción terrorista fue perpetrada, de nuevo, contra la subestación de Policía del corregimiento de Robles, en Jamundí. La Fuerza Pública también informó que fue lanzada una granada contra la subestación de Policía.
Explosivo en Jamundí, el 9 de octubre. Foto:Armada Nacional
Líderes y miembros de la comunidad denunciaron el ataque, señalando explosiones por artefactos arrojados desde drones.
La misma comunidad informó a EL TIEMPO que se escuchóon 11 explosiones.
“Ya estamos cansados, hasta cuándo. El 9 de octubre, otro ataque afectó casas. Vivimos con miedo. No sabemos si quedarnos, si aguantar”, comentó otro labriego.
La comunidad también informó que la gente recibió la recomendación de evacuar unas dos cuadras para esa acción.
Entre tanto, el Ejército intensificó sus operaciones en esta zona contra los disidentes de las Farc.
allí, el frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc tiene fuerte presencia, así como en Buenaventura y Dagua, en el mismo Valle del Cauca. En Cali, este grupo cuenta con redes urbanas y hay indicios de que estos disidentes estarían en el norte del departamento.
Por fortuna no hubo pérdidas humanas por el ataque del 10 de noviembre de este año.
Explosivo en Jamundí, el 9 de octubre. Foto:Iusef Samir Rojas
11 afectados y 18 casas con daños por ataque en octubre
“Escuché el ‘bum’. Me preocupé y busqué a mi hijo. La casa quedó con destrozos, todo era angustia”. Quien habla es una de las víctimas de la vivienda que mayores daños sufrió por la explosión de un cilindro bomba, uno de los dos que disidentes de las Farc del frente ‘Jaime Martínez’ planearon lanzar contra la subestación de Policía de Robles, el pasado 9 de octubre.
Explosivo en Jamundí, el 9 de octubre. Foto:Iusef Samir Rojas
El cilindro se estalló ese jueves antes de ser arrojado a la Fuerza Pública, dejando 11 personas afectadas; cuatro de ellas fueron llevadas al hospital Piloto de la localidad y los siete restantes quedaron con aturdimiento y otros problemas en sus oídos. Dos niñas, de no más de 5 años, fueron parte de los heridos iniciales.
La mujer afrodescendiente, que pidió no revelar su identidad, recorrió su vivienda hecha pedazos. La pared que separaba la cocina de la sala hacia la calle quedó destruida.
La nevera se mantuvo en pie, pese a la onda explosiva, pero los enseres estaban en medio de trozos de ladrillo, a menos de un metro del mesón de la cocina y de las ollas.
“Yo tengo que irme, no sé para dónde, porque no es clara la ayuda del Estado. No sé. Acá tenemos miedo. Los vecinos tienen miedo”, dijo al referirse a quienes viven en otras 17 viviendas que también tuvieron daños por el atentado en esta zona rural de Jamundí.
El ataque del 9 de octubre fue el segundo en el corregimiento de Robles en este 2025 por cuenta de las disidencias.
“Al parecer, ese era un carro que venía de Timba con dos cilindros que iban a ser lanzados contra la subestación de Policía de Robles. Sin embargo, antes de llegar, uno de los cilindros explotó y cayó en una casa”. Así lo explicó la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, en ese entonces.
“En esa casa hubo cuatro personas heridas: dos adultos mayores, dos menores; por fortuna no tuvieron heridas de gravedad y fueron atendidas en el hospital Piloto”, afirmó la mandataria, en esa época.
CAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Cali
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