Colombia
Los ganaderos respondieron a Gustavo Petro y dijeron cuáles son las verdaderas razones del aumento en el precio de la carne
La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) ha aclarado que las exportaciones de carne no son responsables del aumento en el precio de la carne de res en Colombia. Según la entidad, las causas de este aumento son internas, destacando el incremento en el consumo nacional y las distorsiones en la oferta. A pesar de producir cerca de un millón de toneladas de carne en 2025, la desaceleración en la oferta formal no se vincula con el comercio exterior.
José Félix Lafaurie, presidente del gremio, enfatizó que asociar el aumento de precios con las exportaciones, tal como lo mencionó el presidente Gustavo Petro, es un error. “El sector trata de exportar con una tasa de cambio de $3.600, lo que disminuye la competitividad de Colombia frente a otros competidores importantes como Brasil”, subrayó.
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Además, Lafaurie subrayó que la producción destinada al mercado local es significativamente mayor que la cantidad exportada, lo que rebate la narrativa del Gobierno que culpa a las exportaciones por el incremento en los precios. Durante 2025, Colombia exportó 30.456 toneladas de carne a 29 destinos internacionales, superando las 24.769 toneladas de 2024. Sin embargo, esos números son mínimos comparados con una producción nacional de cerca de un millón de toneladas.
Lafaurie criticó la postura del gobierno: “El presidente a veces no analiza con la profundidad necesaria. Colombia opera bajo las reglas del libre mercado. Lo que se exporta es ínfimo en comparación con el consumo interno”.
Confirmó que el aumento en los precios al consumidor está relacionado en gran medida con el incremento en el sacrificio de bovinos y un mayor consumo sustentado en mejores ingresos. “El sacrificio creció cerca de un 7% el año pasado, evidenciando una mayor demanda interna, impulsada por un ingreso disponible más alto durante gran parte del año, especialmente en el primer semestre”, explicó.
Mencionó que el salario mínimo aumentó más de un 23% en 2026, facilitando un aumento en el consumo de proteína animal en sectores amplios. Según Fedegán, el precio de la carne aumentó un 9.6% en 2025, comparado con solo un 0.68% en 2024.
En cuanto a la exportación de ganado en pie, el gremio reportó el envío de 227.429 animales al exterior en 2025, un número inferior a las 238.600 cabezas enviadas en 2024. Esto pone en duda la hipótesis de que el aumento de precios internos se debe a este factor.
El presidente ejecutivo de Fedegán enfatizó que “al final, lo que se exporta es tan mínimo que no tiene relación alguna con el aumento de precios internos”. El gremio respalda esta afirmación con datos históricos, evidenciando años con altas exportaciones que no afectaron significativamente los precios locales y periodos con bajas exportaciones que sí coincidieron con aumentos en el índice de precios al consumidor, lo que refuerza la falta de correlación directa.
Por su parte, Óscar Cubillos Pedraza, director de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán, apuntó que la oferta también se ve alterada por distorsiones asociadas al contrabando y actividades ilícitas. “Cuando el consumidor percibe altos precios, reduce su compra. Esto disminuye la demanda de los frigoríficos por novillos y acaba afectando al productor”, argumentó el especialista.
Por supuesto, el país enfrenta desafíos adicionales en las zonas fronterizas con Venezuela, donde el contrabando afecta el inventario ganadero formal. En el ciclo de vacunación de 2025, el inventario nacional disminuyó de 30.057.019 a 29.702.709 cabezas, es decir, 354.310 animales menos.
En el departamento de Arauca, que colinda con Venezuela, la baja fue de 31.453 bovinos. Fedegán relaciona esta reducción con la partida irregular de ganado hacia el país vecino.
La Federación ha alertado sobre las repercusiones negativas de los anuncios oficiales en el sector ganadero, especialmente en departamentos como Córdoba. José Félix Lafaurie enfatizó que responsabilizar a las exportaciones por el aumento de precios solo desvía la atención de los problemas estructurales y podría desmotivar a los productores más vulnerables. Como parte de una solución, destaca la importancia de fortalecer los sistemas de registro y trazabilidad ganadera. Este fortalecimiento podría ayudar a frenar la informalidad y estabilizar el mercado.
