Economia
Menos castigo al pago electrónico, la apuesta que podría aumentar el recaudo en el mediano plazo: Anif

La iniciativa del Ministerio de Hacienda de eliminar la retención en la fuente del 1,5 por ciento aplicable a los pagos realizados con tarjetas débito y crédito representa un avance clave para modernizar el sistema de pagos en Colombia y acelerar la formalización económica, según el más reciente análisis del centro de estudios económicos Anif.
Hoy, este mecanismo de retención actúa como un anticipo del impuesto de renta que recae sobre las transacciones electrónicas, generando —en la práctica— una desventaja frente a otros medios de pago como el efectivo o algunas alternativas digitales. Para Anif, esta diferencia ha creado una distorsión que desincentiva el uso de pagos electrónicos, limita la inclusión financiera y perpetúa la alta preferencia por el efectivo que aún caracteriza a la economía colombiana.
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La iniciativa del Gobierno, en cambio, apunta a “nivelar el terreno de juego” entre los distintos instrumentos de pago, avanzando hacia una tarifa efectiva cercana a cero para las transacciones electrónicas.
Según el centro de estudios, esta corrección es coherente con los objetivos de eficiencia del sistema de pagos y con la necesidad de facilitar la formalización de pequeños negocios y microunidades productivas, muchas de las cuales operan hoy por fuera del sistema tributario formal.
Habría sería una reducción transitoria del recaudo nacional cercana a 7.726 millones de pesos. Foto:Dian
Uno de los principales temores frente a la medida ha sido su posible impacto fiscal. No obstante, Anif subraya que la retención no es un impuesto adicional, sino un anticipo, por lo que su eliminación afecta principalmente el flujo de caja del Estado en el corto plazo, más que el recaudo agregado.
En ese sentido, la entidad estima que en 2026 el efecto sería una reducción transitoria del recaudo nacional cercana a 7.726 millones de pesos, explicada en buena parte por pequeños comercios que en la actualidad no declaran renta.
El panorama cambia a partir del mediano plazo. Según las proyecciones de Anif, desde 2028 el balance fiscal de la medida se tornaría positivo, impulsado por un mayor dinamismo en las ventas, el incremento del uso de medios electrónicos y la incorporación gradual de más empresas al sistema tributario.
Decisión evita riesgo que habría implicado extender la retención a Bee-B y billeteras digitales. Foto:iStock
En el horizonte de análisis, hacia 2035, la exención generaría un balance fiscal acumulado positivo de más de 651.000 millones de pesos, a precios constantes de 2025.
Más allá del recaudo, el análisis destaca beneficios estructurales: mayor trazabilidad de las transacciones, reducción de la economía informal y fortalecimiento del ecosistema de pagos de bajo valor.
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En particular, Anif resalta que la decisión evita el riesgo que habría implicado extender la retención a billeteras digitales u otros instrumentos, lo que habría afectado el desarrollo de sistemas como Bre-B, liderado por el Banco de la República.
En conjunto, la eliminación de la retención del 1,5 por ciento en pagos con tarjetas se perfila como una medida alineada con una economía más digital, formal y transparente.
Para Anif, corregir esta distorsión no solo facilita el día a día de comercios y consumidores, sino que también sienta bases más sólidas para ampliar la base tributaria y mejorar el desempeño fiscal del país en el largo plazo.







