El Ministerio de Hacienda quiere asumir el control de aproximadamente 5,6 billones de pesos del Fondo Nacional para el Desarrollo de la Infraestructura (Fondes) y así financiar con total autonomía las iniciativas que son prioridad para el gobierno del presidente Gustavo Petro.
Para esto, se le quitará la administración del Fondes a la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) para entregársela a una entidad financiera pública que haga parte del Grupo Bicentenario.
Cálculos de Anif indican que el Fondes tiene un patrimonio cercano a 4,1 billones de pesos y aproximadamente 1,5 billones de pesos en recursos líquidos. Parte de esos recursos provienen de la venta de Isagén a Brookfield en 2016.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, la administración del Fondes por parte de entidades financieras públicas “asegura una mayor trazabilidad, transparencia y control sobre la gestión de los recursos”.
Germán Ávila, ministro de Hacienda. Foto:Néstor Gómez EL TIEMPO
Sin embargo, Anif advierte que este cambio aumenta el riesgo de que el Fondes se convierta en una fuente de recursos de libre disponibilidad, justo cuando el Gobierno Nacional enfrenta graves problemas fiscales.
En su opinión, la administración del Fondes por parte de la FDN ha sido una garantía de rigor técnico, disciplina financiera y evaluación independiente. Por lo tanto, este cambio elimina ese filtro especializado.
“Trasladar este control al Ministerio de Hacienda aumenta el riesgo de que el fondo pierda su propósito original como instrumento técnico de financiación de infraestructura y se convierta en un mecanismo para atender necesidades fiscales de corto plazo”, aseguró Anif.
Foto:iStock
Una de las iniciativas que quiere financiar el Gobierno Nacional con los recursos del Fondes es ‘Colombia Solar’, que busca reemplazar los subsidios eléctricos tradicionales por un esquema de autogeneración con paneles solares.
Para Anif, esta propuesta despierta grandes preocupaciones porque el programa no cuenta con estudios de factibilidad técnica, jurídica ni financiera que permitan evaluar su sostenibilidad o su capacidad real de implementación.
Esto contrasta con los requisitos mínimos para usar los recursos del Fondes: factibilidad técnica, jurídica y financiera. “Su diseño institucional exige que los recursos se asignen únicamente a proyectos completamente estructurados, y no a iniciativas que aún están en fases preliminares”, agregó.
Energía Foto:Fenoge
Además, Anif manifestó que la implementación masiva y descentralizada de sistemas solares domiciliarios, sin verificaciones técnicas, estándares de calidad o trazabilidad operativa, puede generar pérdidas y desviaciones de recursos, especialmente si la administración del fondo pierde el filtro técnico independiente que aporta la FDN.
“Asignar estos recursos a iniciativas no estructuradas incrementa el riesgo de ineficiencias, sobrecostos y posibles esquemas de corrupción”, advirtió.
Igualmente, asignar recursos a proyectos no estructurados podría desplazar inversiones estratégicas que sí cuentan con factibilidad demostrada y que son fundamentales para cerrar brechas de infraestructura en Colombia.

