Colombia
Niño de 4 años murió tras ingerir gasolina en un envase de sábila, en Caldas

La comunidad de Manzanares (Caldas) lamenta la trágica pérdida de un niño de cuatro años debido a una intoxicación. La causa de su fallecimiento fue la ingesta accidental de gasolina que se encontraba en una botella reutilizada, que originalmente había sido destinada para agua de sábila.
El contenedor, que había contenido un líquido diferente, desencadenó la confusión que resultó fatal. Las autoridades locales han iniciado una investigación y solicitan tomar precauciones en el almacenamiento de sustancias peligrosas. Este incidente ha conmocionado a los habitantes de la localidad.
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La tarde del domingo 1 de febrero, todo cambió para una familia en la vereda Villa Camila.
Según lo informado por el diario regional La Patria, el niño estaba jugando cerca de su hogar y, sintiendo calor, decidió buscar algo para beber. Al entrar en su casa, tomó un envase plástico que parecía contener sábila, una planta común en la región. No obstante, la botella guardaba un líquido tóxico.
Al darse cuenta de lo sucedido, la abuela actuó rápidamente. Intentó limpiar la boca del niño para evitar más daños. El pequeño empezó a vomitar, luego presentó convulsiones y finalmente perdió el conocimiento. La gravedad de los síntomas llevó a la familia a solicitar asistencia médica de emergencia.
El niño fue trasladado urgentemente al Hospital San Antonio de Manzanares, acompañado por las autoridades. Los médicos intentaron reanimarlo, pero no pudieron revertir los efectos de la intoxicación. La muerte fue finalmente confirmada por el personal del hospital.
La Policía de Infancia y Adolescencia está investigando el caso. Los agentes entrevistaron a la abuela, quien tenía la custodia del niño en el momento del incidente. Las investigaciones buscan aclarar cómo el menor tuvo acceso a una sustancia tan peligrosa.
Este trágico incidente resalta los peligros de almacenar combustibles en recipientes inadecuados, especialmente en hogares con niños.
Las autoridades enfatizan la importancia de mantener las sustancias tóxicas fuera del alcance de los niños y de evitar el uso de recipientes reutilizados que puedan causar confusión.
El municipio de El Bagre está en estado de conmoción tras la muerte de un niño de ocho años en una de las piscinas del barrio La Floresta.
La tragedia se produjo durante el fin de semana de Reyes, cuando Santiago Murillo Sánchez fue encontrado sin vida, según lo informado por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia.
El doctor Julián Ruiz Rosales, del ESE Nuestra Señora del Carmen, explicó que el menor llegó al hospital sin signos vitales. “El paciente masculino de 8 años, quien según familiares tuvo un evento por sumersión en una piscina local, llegó sin signos vitales, con marcada hipotermia y distensión abdominal. A pesar del esfuerzo médico, no hubo evolución satisfactoria,” declaró el médico.
La piscina donde ocurrió el incidente, conocida como La Leyenda, había sido inaugurada recientemente, según los testimonios recogidos por los medios locales. El director del Dagran, Carlos Mario Zuluaga, indicó que “En una piscina que parecía estar inaugurándose en uno de los barrios del municipio, un niño de 8 años perdió la vida”.
El centro médico confirmó que el menor llegó fallecido y con claros signos de hipotermia y distensión abdominal. Los intentos de reanimación fracasaron, tal como reportaron los profesionales de la salud.
Mientras se lleva a cabo la investigación para esclarecer las causas del accidente, la comunidad de El Bagre exige respuestas respecto a si el niño estaba bajo la supervisión de un adulto responsable.
Las autoridades tanto departamentales como locales han comenzado las indagaciones necesarias para determinar el contexto del suceso.







