Economia
‘Noboa no dice ni acepta reunión alguna’; la preocupación de Analdex por escalada de guerra comercial con aranceles ahora de 50 %
Ante el anuncio del Gobierno ecuatoriano de incrementar del 30 al 50 por ciento la “tasa de seguridad” aplicada a las importaciones provenientes de Colombia, medida que comenzará a regir a partir del 1 de marzo y que endurece la escalada comercial entre ambos países iniciada en enero, expertos se pronuncian sobre el impacto que la decisión puede tener en el comercio bilateral, las empresas exportadoras y la evolución de la relación económica entre los dos países.
La decisión fue oficializada por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones en un comunicado fechado el 26 de febrero de 2026. En el documento, el Gobierno ecuatoriano sostuvo que la medida se adopta luego de “constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”. Agregó que “el Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas” y precisa que el incremento “responde a criterios de seguridad nacional, para fortalecer la corresponsabilidad en una tarea que debe ser conjunta: enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera”.
Frente a este panorama, Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), cuestionó la imposición de aranceles y su efecto sobre el intercambio bilateral.
“No compartimos la imposición de aranceles. Terminan castigando al comercio formal y legal, y no resuelven los problemas de seguridad en la frontera”.
El dirigente agregó que la respuesta de Colombia no ha sido proporcional a las medidas de Ecuador: “aunque Ecuador gravó la totalidad de productos exportados desde Colombia, la lista adoptada por Colombia cubre cerca de 90 por ciento de lo que ese país vende al mercado nacional”. Esto, comenta, implica un impacto relevante en el intercambio bilateral.
“Realmente no sé que quiere el Presidente Noboa. No ha dicho específicamente qué quiere que se haga en materia de seguridad. Yo hablo con nuestro ministro de Defensa y me dice que tienen desplegados 19.000 hombres en la frontera, que se están coordinando las acciones con las fuerzas militares de Ecuador, que se han dado golpes a los grupos ilegales. Cayó alias Fito, ¡etc.! Pero el presidente Noboa no dice ni acepta reunión alguna. ¡Así es muy difíci! El daño al comercio bilateral es inmenso. Nosotros tenemos 2.700 empresas vinculadas con ese comercio”, sostuvo Díaz.
Agregó que “adoptar estos aranceles termina dañando el comercio y a ambos países”, y advirtió que lo más probable es que se termine “vendiendo y comprando menos a Ecuador”.
Por su parte, Martín Gustavo Ibarra, socio de Araújo Ibarra consultores Internacionales, sostuvo que “Ecuador es el cuarto socio comercial de Colombia desde la apertura económica”, y agregó que “le hemos vendido más de 40.000 millones en estos 34 años desde que se abrieron los mercados, y la mayoría de los productos son manufacturas y insumos industriales y por ello, no podemos darnos el lujo de que las muy buenas relaciones que han sido de mutuo beneficio se marchiten, en especial en un momento de reconfiguracion del comercio mundial”.
Con este ajuste, Ecuador eleva en 20 puntos porcentuales el gravamen que ya venía aplicando desde el 21 de enero, cuando el presidente Daniel Noboa anunció un arancel de 30 por ciento a todas las importaciones colombianas, decisión que marcó el inicio del choque comercial.
La respuesta colombiana llegó un día después. El 22 de enero, el Gobierno impuso un arancel de 30 por ciento a 20 productos ecuatorianos, entre ellos plátano, azúcar y herramientas, bajo un esquema recíproco.
La escalada continuó en los días siguientes. El 27 de enero, Ecuador anunció un incremento de 900 por ciento en la tarifa de transporte de crudo colombiano, mientras que el 28 de enero Colombia gravó con 30 por ciento las importaciones de arroz provenientes de ese país.
En febrero se registraron intentos de diálogo. El 5 de ese mes, una delegación colombiana integrada por representantes de los ministerios de Minas y Energía, Justicia, Comercio, Defensa y Cancillería viajó a Quito para abrir conversaciones. Dos días después, Colombia demandó a Ecuador ante la Comunidad Andina por presunta violación del Acuerdo de Cartagena, y el 17 de febrero el organismo aceptó una nueva demanda relacionada con los aranceles.
Los principales sectores exportadores fueron combustibles y aceites minerales, con 173,9 millones de dólares; aceites esenciales, perfumería y cosméticos, con 148,1 millones de dólares; vehículos, tractores y partes, con 136,7 millones de dólares; materias plásticas y manufacturas, con 118 millones de dólares; aparatos y material eléctrico, con 107,4 millones de dólares; y productos diversos de la industria química, con 105,3 millones de dólares. También se destacaron productos farmacéuticos por 96,1 millones de dólares y maquinaria y reactores por 85,4 millones de dólares.
El impacto alcanza a cerca de 2.700 empresas colombianas que exportan a Ecuador. En 2025, ese mercado representó 1.846 millones de dólares en ventas externas.
