Colombia
Nueva EPS solicitó esclarecer las circunstancias de muerte de una adulta mayor en un dispensario de medicamentos en Cúcuta

Cecilia Quintero, una mujer de 70 años, perdió la vida por un paro cardiaco en la droguería Cafam de Cúcuta mientras exigía medicamentos esenciales para su hijo con discapacidad, un trágico suceso que pone de relieve la crisis de atención médica en Norte de Santander y ha llevado a solicitar investigaciones judiciales y una revisión de los procedimientos administrativos.
Testigos y sindicatos locales afirman que Quintero sufrió el infarto al demandar insumos que no había recibido durante cuatro meses, después de más de un año de gestiones sin éxito con la Nueva EPS, encargada de su cobertura.
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Datos del diario La Opinión indican que el problema de entrega de medicamentos afecta a aproximadamente 800.000 usuarios solo en Norte de Santander, con quejas que se remontan a 2023 debido a demoras de meses en las entregas.
La respuesta institucional se ha enfocado en anunciar investigaciones internas. Ambas entidades, Nueva EPS y Cafam, expresaron su pesar por el hecho y enviaron comunicados informando sobre la activación de protocolos de verificación y seguimiento, además de colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos.
Nueva EPS ha solicitado a la Superintendencia Nacional de Salud y a los organismos de control un acompañamiento y “revisión exhaustiva para asegurar transparencia y agilidad en el proceso”, según informa La FM.
Asimismo, la Entidad Promotora de Salud agregó: “Actualmentel Nueva EPS está trabajando conjuntamente con la red prestadora y las autoridades pertinentes para aclarar lo sucedido, actuando con responsabilidad, respeto y total disposición frente al proceso en curso”, indicó la entidad.
El sindicato de trabajadores Asintraser Salud Norte proporcionó detalles sobre las circunstancias que precedieron el incidente: Quintero visitó la droguería Cafam del barrio Los Caobos a las 9:45 a. m. del día del evento.
Frustrada por la falta de asistencia, relató su caso a otros usuarios; uno de ellos grabó su testimonio. Mencionó que los insumos para su hijo, específicamente pañales y metadona, no había sido entregados desde septiembre del año anterior.
Además, denunció que los pañales correspondientes a diciembre fueron considerados vencidos y que le negaron la solicitud de enero ese día. “¿Por qué no me entregan lo pendiente de enero, si ya casi termina febrero?”, preguntó, según el audio reportado por La Opinión.
El impacto no solo afectaba a su hijo: Quintero también mencionó que su esposo no estaba recibiendo algunos medicamentos críticos —Rivotril, propafenona y rivaroxabán— mientras que ella había estado esperando la eritropoyetina, prescrita para su condición renal, durante siete meses. Minutos después de expresar estas quejas ante los presentes, colapsó. Un transeúnte intentó reanimarla, sin éxito.
El presidente del sindicato Asintraser Salud Norte, Arístides Hernández, atribuyó la declinación en la calidad del servicio a graves problemas administrativos. Afirmó que la constante rotación de interventores —cambiando cada 20 días— y el incumplimiento de pagos acordados en diciembre de 2023 con IPS han causado desabastecimiento y atención “deficiente y deshumanizada”.
Hernández también responsabilizó al Gobierno nacional y a la Superintendencia Nacional de Salud por la inestabilidad y carencia de supervisión efectiva, afirmando: “El Gobierno es quien debe asumir la responsabilidad, porque no están cumpliendo con los medicamentos a los usuarios”, declaró a La Opinión.
El caso de Quintero no es aislado. Días antes, Kevin Acosta, un paciente de hemofilia en Huila, falleció tras dos meses de no recibir el medicamento necesario, situación denunciada por sus familiares. Organizaciones sociales y líderes sindicales catalogaron el deceso de Quintero como “la punta del iceberg” de una crisis sistémica dentro de la Nueva EPS.
Los usuarios presentes lamentaron la ausencia de garantías para primeros auxilios en la droguería. Según testimonios, las maniobras de reanimación fueron llevadas a cabo por otros asistentes, no por el personal de la droguería, según informes recopilados por La Opinión.
Las deficiencias en el flujo de recursos también afectan a los operadores farmacéuticos Offimedicas, Disfarma, Insercoop y Cafam. Representantes de estas organizaciones aseguraron que la escasez de medicamentos en Norte de Santander se ha prolongado durante seis meses debido a la falta de transferencias desde el año anterior.
La exigencia a la Fiscalía General de la Nación para que investigue y determine responsabilidades en la muerte de Quintero fue reiterada por usuarios y colectivos que demandan no solo una investigación penal, sino la implementación de medidas que eliminen las barreras administrativas que ponen en peligro la vida de pacientes vulnerables.







