Economia
Pagos inmediatos Bre-B en Colombia: ¿Adiós al datáfono?
Aunque una parte significativa de los pequeños comercios en Colombia depende aún del efectivo y de los métodos de pago convencionales, los pagos inmediatos sin datáfono empiezan a ser una opción más rentable y eficiente.
Este avance se da en un momento clave, ya que el país se consolida como el mercado de pagos de más rápido crecimiento en América Latina, con una tasa de expansión anual promedio del 30%, de acuerdo con Kuvasz Solutions.
Bajo este escenario, la entrada en operación de Bre-B desde octubre del 2025 ha aperturado un modelo de aceptación digital que promete reducir comisiones, mejorar la liquidez y acelerar la digitalización del comercio minorista. Un sistema que solo a finales de diciembre del año pasado rebasó los 200 millones de transacciones, con un valor total de COP 34 billones, según datos del Banco de la República.
A diferencia de los pagos con tarjeta, que suelen liquidarse al día siguiente o más, Bre-B garantiza la liquidación bruta en tiempo real en dinero del banco central, en menos de 20 segundos.
Además, la política de tarifa $0 del Banco de la República en los componentes centralizados del sistema (DICE) durante los primeros años reduce de forma significativa la carga de comisiones para el ecosistema, haciendo viable la aceptación digital incluso en micropagos donde el margen es crítico.
De esa forma, este sistema ha reflejado ser la mejor alternativa al efectivo y al datáfono, esto porque, en palabras de Lucas Souza, gerente de innovación de Kuvasz Solutions, Bre-B elimina las dos mayores barreras asociadas al uso de datáfonos: el costo del hardware y la demora en la disponibilidad de los recursos.
Así mismo, al utilizar tecnologías de acceso como códigos QR interoperables (estándar EMVCo) y “llaves” como el número de celular, Breb transforma cualquier smartphone en una terminal de aceptación sin costos de alquiler, permitiendo que los principales beneficiados sean los sectores de la economía popular y aquellos con alta frecuencia transaccional, donde el efectivo aún concentra cerca del 78% de las operaciones.
Tiendas de barrio, vendedores ambulantes, plazas de mercado, transporte individual y servicios personales figuran entre los segmentos con mayor potencial de adopción.
“Experiencias regionales como Pix en Brasil reflejan que este tipo de sistemas favorece la formalización y la digitalización de comercios pequeños.
Al habilitar pagos interoperables entre bancos, cooperativas y SEDPEs. Bre-B permite a estos negocios construir historial transaccional, reducir riesgos asociados al manejo de efectivo y acceder con mayor facilidad a productos financieros como el microcrédito”, comentó Souza.
