Colombia
Por el operativo militar de EE. UU. en Venezuela que permitió la captura de Nicolás Maduro, Gobierno de Colombia convocó reunión de la Celac

El domingo 4 de enero de 2026, se confirmó que el gobierno colombiano, liderado por Gustavo Petro, convocó a una reunión de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
El objetivo es establecer una posición regional sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que llevó a la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
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La directora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), Angie Rodríguez, indicó que el encuentro tiene como fin coordinar una respuesta unificada de la región ante el ataque estadounidense.
Rodríguez recordó que el presidente Gustavo Petro ocupa la presidencia pro tempore de la Celac.
Esto implica que Colombia juega un papel clave en la coordinación diplomática de la situación.
Las declaraciones se realizaron en Cúcuta (Norte de Santander), principal punto de cruce fronterizo con Venezuela, donde el gobierno colombiano estableció un puesto de mando unificado (PMU) en respuesta a los eventos.
Por su parte, el gobierno de Brasil (dirigido por Luiz Inácio Lula da Silva) señaló que está considerando llevar a cabo la reunión ministerial de la Celac el mismo domingo, a través de videoconferencia, tras el mediodía.
La confirmación definitiva depende de la presidencia de la organización, actualmente en manos de Colombia.
El presidente Donald Trump confirmó el sábado que la operación militar se realizó en territorio venezolano y que tanto Maduro como Flores fueron capturados y llevados fuera del país.
Poco después, se vio a Maduro esposado bajando de un avión militar Boeing 757 en Nueva York, escoltado por agentes de seguridad estadounidenses.
Colombia, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, también impulsó la convocatoria a una reunión urgente de este órgano, que está programada para el lunes.
La propuesta obtuvo el apoyo de Rusia y China, miembros permanentes del Consejo, y fue aprobada por la presidencia rotativa, que este mes corresponde a Somalia.
Además, el gobierno colombiano solicitó una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), alineándose con el mensaje que el presidente Petro publicó en la red social X durante la madrugada del sábado 3 de enero.
Los encuentros internacionales que se realicen serán esenciales para definir la reacción regional e internacional frente a la intervención militar y sus repercusiones políticas en Venezuela y la región.
Sumado a lo anterior, el gobierno de Colombia, junto a Brasil, Chile, México, España y Uruguay, mostró su preocupación por la operación militar de Estados Unidos en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
A través de un comunicado conjunto, los países firmantes denunciaron que la intervención estadounidense establece un precedente peligroso para la paz y la seguridad en la región, además de poner en riesgo a la población civil.
Según el documento, divulgado en redes sociales y en la página web de la Cancillería colombiana, las acciones militares de Estados Unidos “violaron principios básicos del derecho internacional, particularmente la prohibición del uso y la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
El comunicado subrayó que la situación en Venezuela debe resolverse por medios pacíficos, a través del diálogo y la negociación, sin injerencias externas y respetando el derecho internacional.
Los gobiernos firmantes subrayaron que solo un proceso político inclusivo y liderado por la sociedad venezolana puede llevar a una solución democrática y sostenible.
La declaración conjunta también incluye un llamado a la unidad regional y a preservar América Latina y el Caribe como una zona de paz, fundamentada en el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención.
Los países instaron al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados miembros de organismos multilaterales a intervenir para ayudar a desescalar las tensiones y resguardar la paz regional.
Finalmente, el comunicado manifestó preocupación ante posibles intentos de control gubernamental o apropiación externa de recursos naturales y estratégicos en la región, alertando que tales acciones podrían comprometer la estabilidad política, económica y social.







