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Esta última semana ha sido complicada para Julio Iglesias. Primero, dos exempleadas presentaron una denuncia por supuesto acoso sexual del cantante mientras trabajaban en su domicilio de República Dominicana. Después, más empleados presentaron otra demanda contra el cantante por despido improcedente durante la pandemia de COVID-19.
Toda esta situación ha provocado que la tensión en el domicilio de Iglesias aumente en las últimas horas. Su defensa ya se encuentra trabajando para tirar abajo ambas denuncias, alegando que sólo buscan “un daño reputacional”. De momento, tantos vaivenes emocionales han provocado que el estado de salud de Julio Iglesias se vea afectado.
Su mujer, Miranda Rijnsburger, ha decidido tomar un vuelo a Punta Cana para estar junto al cantante en estos momentos complicados. Según ha contado Gema López, el artista está profundamente desanimado después de que la Audiencia Nacional no haya aceptado ni personarse en diligencias ni archivar la denuncia. Por eso, el equipo de trabajadores que lo acompaña ha decidido avisar a su esposa.
El cantante español Julio Iglesias ha publicado en su perfil de Instagram varios mensajes que supuestamente ha recibido desde WhatsApp de las trabajadoras
Rijnsburger se encontraba en Miami, por petición del propio Julio Iglesias, pues quería que estuviese cerca de sus hijos. “Ha decidido reunirse con Julio porque el personal que está junto a él le ha comunicado que la situación es muy delicada”, afirmaba López sobre la decisión que ha tomado en las últimas horas.
El último movimiento del artista español fue compartir las conversaciones que mantuvo con las exempleadas por WhatsApp. “La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad”, añadió a estas pruebas gráficas.
