Economia
proyecciones, rangos y eventos que marcarán su tendencia este trimestre
La tendencia del precio del dólar arrancó el 2026 tal y como cerró el año pasado: marcada por una alta volatilidad pero moviéndose en un rango amplio entre los $3.600 y $3.800.
Para la mayoría de analistas, entidades y centros de investigación económicas, esta será también la misma orientación que mantenga la tasa de cambio en Colombia durante el primer trimestre de año.
Según proyecciones de BBVA Research, durante el primer periodo de este 2026, el dólar se ubicaría alrededor de $3.700 y $3.800, con perspectivas de un promedio anual superior a los $4.000 para el cierre de 2026.
La moneda extranjera estaría presionada por la alta volatilidad, aunque manteniendo cierta estabilidad tras la revalorización del peso colombiano en 2025.

Para la entidad, el comportamiento de la divisa estadounidense será variable, dependiendo la evolución de las tasas de interés de la Fed y el Banco de la República y la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales en Colombia.
Por su parte, los analistas del mercado financiero, consultados en la encuesta Fedesarrollo, apuntan a que las cotizaciones del dólar en el primer trimestre de este año se mueva entre $3.600 y $3.900, con momentos de corrección a la baja por debajo de $3.700.
Los expertos sugieren un comportamiento sostenido, con fluctuaciones según nuevos datos de la deuda pública y la política monetaria interna y externa.
Mientras tanto, el Banco Santander proyecta un dólar entre $3.600 y 3.900.

Estas estimaciones obedecen a una combinación de factores que tiene en cuenta un dólar débil a nivel global y la amplia emisión de deuda en dólares por parte del gobierno colombiano.
Dólares estadounidenses Foto:Igal Ness – unsplash
¿Cómo avanza la jornada este 12 de febrero?
El dólar inició este jueves en $3.664 con un mínimo de $3.652 y un máximo de $3.664 en las primeras operaciones, reflejando un mercado sin sobresaltos y con movimientos contenidos.
De acuerdo con Paula Chaves analista de mercados de HFM, la divisa continúa operando dentro de un rango amplio entre $3.600 y $3.700, aunque en el corto plazo la negociación se ha vuelto cada vez más comprimida, con variaciones reducidas y ausencia de un impulso direccional claro.
“En el frente local, el comportamiento cambiario sigue determinado principalmente por flujos puntuales más que por una tendencia estructural. Los ingresos por remesas se han mantenido en niveles elevados, aportando oferta constante de divisas al mercado, pero al mismo tiempo se percibe una menor participación de flujos institucionales de mayor tamaño, lo que explica la lateralidad y la falta de rupturas relevantes en la tasa de cambio”, señaló la analista.

El mercado permanece atento a las necesidades de financiamiento del Gobierno y a la dinámica de la deuda pública, factores que han funcionado como ancla para el tipo de cambio en las últimas semanas.
En ausencia de un catalizador externo o de una señal contundente desde la política económica, la tasa de cambio continúa moviéndose dentro de un rango definido, con un comportamiento más técnico y reactivo que tendencial, tal y como ocurriría en toda la primera parte de 2026.
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