Economia
“Despejando la Niebla: Estrategias Clave para Navegar la Incertidumbre Pensional”

Por Marcelo Duque, director de Cómo me pensiono
Pronto, la Corte Constitucional deberá pronunciarse sobre su postura en relación con la reforma pensional. La pregunta que surge de inmediato es: ¿debemos esperar la aprobación de la reforma o tomar medidas para mejorar nuestra situación de cara a la vejez?
Les invito a actuar sin demoras mediante una acción concreta, que es fomentar el ahorro en nuestros hijos y nietos, es decir, en las generaciones más jóvenes. Actualmente, muchas personas se sienten preocupadas por su futuro en cuanto a pensiones, especialmente aquellos trabajadores menores de 45 años, quienes serían los más perjudicados por la reforma pensional.
Siguiendo esa línea, la mejor manera de “protegerse” ante la fuerte reducción de ingresos al momento de jubilarse es generar capital para el futuro. Mi perspectiva desde el año anterior ha sido que existe una alta probabilidad de que esta reforma sea aprobada.
Sin embargo, el aspecto central se centra en cuál es la postura individual sobre el futuro: si cada persona elige adoptar una postura activa o pasiva respecto a lo que será su vida en el largo plazo.
El sistema general de pensiones experimentará -ya sea ahora o más tarde- cambios que impactarán directamente a los trabajadores y sus familias, siendo, desde mi punto de vista, el más relevante; el monto de la pensión. Habrá lo que se denomina una mayor Brecha Pensional, que se traduce en una drástica disminución de ingresos al momento de pensionarse.
Consideremos un ejemplo que nos ayude a comprender la magnitud del impacto: un trabajador que tiene en la actualidad un salario promedio de $6.000.000 puede percibir una mesada en Colpensiones cercana a $4.000.000. Si no está cubierto por la transición que resulta de la reforma, recibiría aproximadamente $1.800.000, lo que equivale a menos de la mitad de su pensión actual.
Por esta razón, quiero enfatizar, ante la incertidumbre, el único camino viable es el ahorro, como “el mecanismo de defensa” que nos permita acumular un capital adicional para cuando lleguemos a los 57 años -mujeres- y a los 62 años -hombres.
Generalmente, los que tienen menos de 45 años serán el grupo demográfico que a futuro contará con pensiones considerablemente menores a las actuales.

El llamado a la acción para los lectores de El País es comenzar de inmediato con actividades como; ahorrar en un fondo voluntario de pensiones, en una cooperativa, abrir un CDT o cualquier otra opción destinada a acumular fondos para la adultez.







