
Economia
¿Qué pasa si aumenta importación de gas? Bucaramanga, la más afectada
Un estudio demuestra que si aumenta la necesidad de importar gas para hogares y comercios, Bucaramanga sería la ciudad más afectada en el aumento de las tarifas.

Desde diciembre del año pasado Colombia tuvo que recurrir a la importación de gas para cubrir las necesidades de hogares, comercio e industria.
Esa situación, explicada por varios factores, ha traído consigo el aumento del precio de las facturas del gas que pagan los hogares mes a mes, en varias regiones del país.
En el último año, Bucaramanga ha sido la ciudad más golpeada por la variación en el precio del gas, según el Dane. Puede interesarle: Primicia: Gobierno estudiaría inversión por $780.000 millones para la vía Curos – Málaga
En la capital santandereana se ha presentado una variación del 81 % por varios motivos: costo del transporte, precio de la molécula e importación de gas.
En reciente informe, los investigadores Sergio Cabrales y Juan Benavides publicado por Fedesarrollo.
El problema para Bucaramanga es que sería la más afectada, entre las cinco ciudades principales, si aumenta la necesidad de consumir más gas importado.
Esa variación afectaría a los 176.901 usuarios de este servicio que hay en la capital santandereana.

Si la mitad del gas que se necesita para los bumangueses tuviera que ser importado, Bucaramanga tendría aumentos en la tarifa del 45,8 %. Esta sería la ciudad con mayores incrementos entre las cinco principales, seguida por Medellín (44,9 %), Bogotá (44,6 %), Cali (30,3 %) y Barranquilla (11,7 %).
Ahora bien, los investigadores plantearon un escenario en el que la canasta esté compuesta única y exclusivamente por gas importado. Así las cosas, los aumentos podrían ser del 91.5% para Bucaramanga; 89.3% en Bogotá, 89.7% en Medellín, 60.7% en Cali y 23.4% en Barranquilla. Lea también: Vía Bucaramanga – Barrancabermeja: Gobernador Juvenal Díaz pide construcción de viaducto

Uno de los problemas identificados por los investigadores es que hacia finales del año entrante, las proyecciones indicarían que la oferta de gas natural nacional e importado no sería suficiente para cubrir la demanda proyectada por la Unidad de Planeación Minero-Energética, UPME.
“A pesar de contar con un importante potencial geológico, Colombia ha visto una marcada reducción en la incorporación de reservas probadas de gas y petróleo. En los últimos trece años, las reservas probadas de gas natural en Colombia se han reducido a menos de la mitad”, apuntan los investigadores. Puede interesarle: Ecopetrol tendría que pagar $9,4 billones a la Dian por concepto de IVA de gasolina importada
El precio de la molécula de gas aumenta
Uno de los principales apuntes por parte de los investigadores tiene que ver con el precio de la molécula de gas natural en Colombia.
Ese fue uno de los factores, junto al transporte, con los que Vanti justificó el incremento del 20 % en el precio del gas para los usuarios de Bucaramanga durante febrero de este año.
Este valor depende del origen del suministro: aunque el nacional es más barato que el importado, también ha tenido precios altos. Las condiciones contractuales y la dinámica de los mercados nacional e internacional afectan esos valores.
De acuerdo con la información analizada por Cabrales y Benavides, antes de 2023, los precios promedio de los contratos de gas nacional oscilaban entre USD $2.80 y USD $5.40 por millón de BTU (MBTU).
Mientras que en 2023, esos precios aumentaron a un promedio de USD $7.50 por MBTU. Recientemente han superado los USD $10.00 por MBTU.
Entre tanto, el gas importado tiene un precio promedio que ha oscilado entre USD$ 15,76 y USD$ 18,39 por MBTU, niveles significativamente superiores al precio del gas colombiano.
Además de que la molécula de gas importada es más costosa, Bucaramanga también se vería afectada por el aumento en el costo del transporte.
Actualmente, todo el gas importado que entra al país lo hace por la planta regasificadora que funciona en el puerto de Cartagena, lo que aumenta distancias y costos.
“Colombia no podrá recuperar su autosuficiencia en gas natural sin la suscripción de nuevos contratos de exploración, un aumento significativo en la perforación de pozos y condiciones atractivas que estimulen la inversión en el sector de hidrocarburos”, concluyeron los investigadores.








