Economia

Racionamiento eléctrico en Colombia costaría hasta $30,7 billones: el estudio que puso cifras al riesgo

Un análisis de Lumen Economic Intelligence presentado el 18 de septiembre en el Congreso de Acolgen calculó tres escenarios de crisis eléctrica para la temporada seca 2026-2027. En el peor de los casos: $30,7 billones, 210.000 empleos en riesgo y 480.000 personas más en pobreza.

Un racionamiento eléctrico en Colombia de una profundidad y duración similares al registrado entre 1992 y 1993 tendría un costo económico estimado de $30,7 billones —equivalente al 1,6% del Producto Interno Bruto— y pondría en riesgo hasta 210.000 empleos. Así lo calculó Lumen Economic Intelligence en un análisis presentado el 18 de septiembre de 2026 en el 18.º Congreso Anual de Energía de Acolgen, en Bogotá.

El ejercicio plantea tres escenarios para la temporada seca 2026-2027, definidos según la proporción de demanda que no podría ser atendida y la duración de las restricciones. Las estimaciones parten de los costos de energía no suministrada utilizados por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) e incorporan tanto la producción que dejaría de generarse como la pérdida de bienestar de los hogares.

Los tres escenarios del estudio

Lumen Economic Intelligence evaluó las posibles consecuencias económicas de una restricción eléctrica en tres niveles de gravedad:

  • Escenario leve: demanda no atendida del 1,5% durante cuatro meses. Costo estimado: $1,2 billones, el 0,1% del PIB.
  • Escenario moderado: 5% de la demanda durante cinco meses. Costo estimado: $8 billones, el 0,4% del PIB.
  • Escenario severo (comparable al de 1992): 6,8% de la demanda durante 11 meses. Costo estimado: $30,7 billones (1,6% del PIB), con 210.000 empleos en riesgo y 480.000 personas adicionales que podrían caer en la pobreza monetaria.

Si el impacto se mide exclusivamente sobre la producción —sin incluir la pérdida de bienestar de los hogares— la reducción del PIB podría alcanzar el 1,3%, cerca de $25 billones.

Luis Fernando Mejía, fundador y CEO de Lumen Economic Intelligence, fue directo en su presentación ante Acolgen: “Un racionamiento como el de 1992 le costaría a Colombia más de $30 billones y pondría en riesgo más de cien mil empleos. Asegurar el suministro de energía debe ser una prioridad de la política económica. Las decisiones que se tomen hoy pueden reducir el riesgo de los cortes y proteger los ingresos de los hogares.”

¿Por qué el riesgo es real para 2026-2027?

El análisis señala que la energía firme disponible para el ciclo 2026-2027 estaría 7,8% por debajo de la demanda prevista, diferencia que equivale aproximadamente a 28 días de consumo sin cubrir.

Tres factores adicionales reducen el margen de maniobra del sistema eléctrico:

  1. Hidrología baja: desde mayo, los aportes hídricos han estado entre el 75% y el 79% de la media histórica.
  2. Expansión de generación lenta: al 10 de septiembre de 2026 solo habían entrado en operación 1.027 megavatios de los 4.475 MW esperados para el año —el 23% de lo programado.
  3. Embalses con menos reserva: la capacidad de almacenamiento medida en días de demanda máxima bajó de 87 a 67 días desde El Niño de 2015-2016.

El IRI-NOAA asigna una probabilidad del 98% a que se presente un fenómeno de El Niño muy fuerte en los próximos meses, según los datos citados en el análisis de Lumen.

El escenario de referencia del estudio toma como base la crisis eléctrica de 1992-1993, cuando el país dejó de atender cerca de 2.400 gigavatios-hora —el 6,8% de la demanda— durante 343 días. Lumen usa esa comparación para establecer posibles magnitudes, sin señalar que ese nivel vaya a producirse.

Qué propone hacer el estudio para reducir el riesgo

Lumen Economic Intelligence plantea tres líneas de acción para actuar antes de que comience la temporada seca:

  • Asegurar la generación térmica: garantizar el suministro de gas y combustibles líquidos, realizar los mantenimientos requeridos y contar con liquidez suficiente para mantener las plantas operativas.
  • Gestión anticipada de la demanda: incentivar el ahorro de energía y campañas dirigidas a las horas de mayor exigencia del sistema, con el objetivo de reducir la presión sobre la generación y las reservas de agua.
  • Reglas estables y trámites más ágiles: mantener certidumbre para las inversiones y agilizar licencias, consultas previas y obras de transmisión para que los proyectos de generación ya aprobados entren en operación a tiempo.

El análisis fue presentado el 18 de septiembre de 2026 en el 18.º Congreso Anual de Energía de Acolgen —la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica— en Bogotá.