La jefa interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirán la noche de este martes 22 de septiembre de 2026 en Nueva York, en el primer encuentro cara a cara entre líderes de ambos países en más de once años. El contacto, de carácter informal, está agendado para las 7:40 p.m. (hora del este de EE.UU.) al margen de una recepción de líderes mundiales durante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, según la agenda difundida por la Casa Blanca. Al cierre de esta nota el encuentro todavía no se había realizado.
La última vez que un presidente estadounidense y un gobernante venezolano se vieron en persona fue en la Cumbre de las Américas de 2015 en Panamá, cuando Barack Obama y Nicolás Maduro intercambiaron un breve saludo. También es la primera visita de un dirigente venezolano a Nueva York desde que Maduro compareció ante el pleno de la ONU en 2018.
El contexto: Maduro preso, acuerdo petrolero y Venezuela en transición
La reunión está prevista en circunstancias sin precedentes. Nicolás Maduro se encuentra detenido en una prisión de Nueva York, a pocos kilómetros de la sede de la ONU, tras ser capturado por fuerzas estadounidenses en Caracas en enero de 2026, acusado de narcotráfico.
Washington y Caracas cerraron además un acuerdo por el cual Venezuela cedió parte de sus reservas petroleras a Estados Unidos. Trump reivindicó ese pacto este mismo martes desde el podio de la Asamblea General. “Detuvimos a un criminal, a un dictador, Nicolás Maduro”, afirmó el mandatario, vinculando la operación con la liberación de cientos de presos políticos venezolanos y con lo que describió como la apertura de “un futuro mejor” para ese país.
Rodríguez llegó el lunes 21 de septiembre al aeropuerto de Teterboro, Nueva Jersey, donde fue recibida por funcionarios venezolanos y por el encargado de negocios de EE.UU. en Venezuela, John Barrett. Su presencia en Nueva York es la primera de un gobernante venezolano en esa ciudad desde 2018.
La agenda de Delcy Rodríguez antes del encuentro con Trump
Antes de reunirse con Trump, la jefa interina sostuvo una agenda diplomática densa. Se encontró con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn; con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; y con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Los encuentros buscaron, según Rodríguez, “impulsar nuevas etapas de relacionamiento con el sistema financiero internacional”.
También se reunió con el secretario general de la ONU, António Guterres, con quien abordaron las reformas económicas venezolanas, la reestructuración de la deuda y el camino hacia una democracia plena, según informó la organización. Y sostuvo un contacto informal con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez: según Madrid, fue Rodríguez quien se acercó a Sánchez para saludarlo y pedirle continuar conversando sobre la situación venezolana.
Protestas en Florida y en Caracas
La visita generó reacciones opuestas. En Doral (Florida), apodada Doralzuela por su alta proporción de residentes venezolanos, activistas y políticos se concentraron frente al Ayuntamiento para protestar. Exigieron romper el acuerdo 287(g) que autoriza a la policía local a cooperar con el ICE en deportaciones de migrantes.
“Podían haber defendido a su comunidad, podían haber dicho que no, pero decidieron no hacerlo”, declaró Adelys Ferro, directora ejecutiva del Venezuelan American Caucus (VAC). La comunidad venezolana del área ha sido señalada como uno de los focos de deportaciones coordinadas entre autoridades locales e inmigración federal durante la administración Trump.
En Caracas, decenas de personas protestaron también frente a la sede de Naciones Unidas contra la participación de Rodríguez en la Asamblea. El exgobernador opositor Andrés Velásquez declaró que Rodríguez “no representa a Venezuela” y que ninguna reunión en Nueva York borrará su responsabilidad en el “golpe de Estado” de julio de 2024, en referencia a las elecciones presidenciales cuyo resultado la oposición denuncia como fraudulento.
¿Por qué le interesa a Colombia?
Venezuela es el principal país de origen de los migrantes que transitan por Colombia, y ambos países comparten 2.219 kilómetros de frontera. Cualquier cambio en la relación entre Caracas y Washington tiene efectos directos sobre los flujos migratorios, el comercio fronterizo y la seguridad en zonas como el Catatumbo, donde grupos armados han operado históricamente con cobertura del lado venezolano.
El acuerdo petrolero entre EE.UU. y Venezuela también modifica el equilibrio energético regional: si Venezuela reactiva su producción con capital estadounidense, el mercado de crudos latinoamericanos —del que Colombia es parte— se verá afectado. Lo que salga del encuentro de este martes 22 de septiembre será seguido de cerca desde Bogotá.