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Rubio y De la Espriella acuerdan hoja de ruta de seguridad: bases militares, visas y la nueva relación Colombia-EE.UU.

Rubio y De la Espriella firmaron una hoja de ruta bilateral de seguridad en Barranquilla. EE.UU. reafirmó su compromiso con Colombia y Rubio advirtió que quitará visas a corruptos. El debate sobre bases militares estadounidenses quedó abierto.

La visita de Marco Rubio a Barranquilla el 8 de septiembre de 2026 dejó resultados concretos: una hoja de ruta bilateral en materia de seguridad, el compromiso de EE.UU. con la lucha antinarcótica en Colombia, y el inicio de un debate político sobre si el gobierno De la Espriella abrirá la puerta a bases militares estadounidenses en suelo colombiano.

Tras varias horas de reuniones entre el canciller colombiano Abelardo de la Espriella y el Secretario de Estado Marco Rubio, ambas delegaciones anunciaron acuerdos que marcan el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales. EE.UU. reafirmó su compromiso de seguridad con Colombia, y Rubio fue claro: “La función más importante de cualquier gobierno es la seguridad de su pueblo”.

Los acuerdos de la reunión: seguridad, narco y una hoja de ruta conjunta

El resultado más tangible del encuentro fue la firma de una hoja de ruta de cooperación bilateral en materia de seguridad, cuyos detalles completos no fueron divulgados de manera inmediata. Washington reafirmó su compromiso con Colombia frente al combate al narcotráfico y la delincuencia organizada.

De la Espriella fue enfático al salir de la reunión: el gobierno colombiano va “por los cabecillas del narcotráfico”, una señal de que la estrategia de seguridad se alinea con las prioridades de Washington. Por su parte, Rubio advirtió que EE.UU. buscará quitarle la visa a los corruptos y criminales que operen en la región.

Rubio también destacó a Colombia junto a Ecuador y Perú como “aliados clave” de Estados Unidos en América Latina, subrayando el papel central que Washington le asigna al país en su estrategia regional.

El debate que abrió la visita: ¿bases militares de EE.UU. en Colombia?

La pregunta que quedó flotando en el ambiente político colombiano al terminar el día fue si el gobierno De la Espriella está dispuesto a aceptar bases militares estadounidenses en su territorio.

El tema no es nuevo: en 2010, el gobierno de Álvaro Uribe firmó un acuerdo para que EE.UU. pudiera usar siete bases militares colombianas, acuerdo que fue declarado inconstitucional por la Corte Constitucional porque se sometió a tratado internacional sin pasar primero por el Congreso. Ese antecedente marca el terreno jurídico y político en el que se mueve cualquier discusión similar.

Hasta el final de la jornada del martes, el gobierno colombiano no había dado una respuesta pública definitiva sobre el tema. La pregunta circula en los titulares de los principales medios del país y es probable que genere debate parlamentario en las próximas semanas.

Barranquilla, el consulado y la dimensión comercial de la visita

La elección de Barranquilla como sede de la visita no fue casual: es el principal puerto del Caribe colombiano y un eje estratégico del comercio con EE.UU. El gobernador del Atlántico aprovechó la oportunidad para pedir formalmente la apertura de una agencia consular norteamericana en la ciudad. Rubio respondió que “hay que estudiarlo, pero sería buenísimo”.

La visita también tiene una lectura geopolítica más amplia: EE.UU. busca consolidar alianzas en Suramérica en un contexto de disputa de influencia con China y Rusia. Colombia —con su posición sobre el narcotráfico, su relación con Venezuela y su acceso a dos océanos— es un actor clave en esa ecuación. La gira regional de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú es la señal más clara en años de que Washington le devuelve protagonismo a esta parte del continente.