Economia
Sector BPO en Colombia ajusta su estrategia de empleo en 2026 ante mayores costos y nue
El sector de tercerización de servicios empresariales, conocido como BPO, atraviesa un proceso de ajuste marcado por mayores costos de contratación y nuevas exigencias regulatorias que están influyendo en sus decisiones de empleo y apunta a un cambio de rumbo estratégico para los próximos meses, con el fin de hacer frente a los desafíos económicos que enfrenta el país.
De acuerdo con un informe de BPrO, las compañías han entrado en cautela estratégica, en la que el foco ya no está puesto en crecer rápidamente, sino en garantizar la sostenibilidad operativa y la viabilidad del empleo formal en el mediano plazo.
Para Ana Karina Quessep, presidenta ejecutiva de BPrO, este giro resulta relevante si se tiene en cuenta que el BPO genera cerca de 790.000 puestos de trabajo directos y tiene presencia en 28 departamentos, lo que lo convierte en un actor clave para el mercado laboral colombiano.
El mercado laboral en general ha tenido que reinventarse para hacer frente a las cargas fiscales. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“Sin embargo, su carácter intensivo en mano de obra hace que sea sensible a los cambios en los costos laborales y en las reglas de juego, en un contexto que podemos describir como de más costos y más exigencias”, indicó.
Uno de los rasgos que amplifica el impacto de este ajuste es la composición de su fuerza laboral; frente a la que más del 60% de los trabajadores del sector son jóvenes, muchos de ellos estudiantes o personas en su primera experiencia laboral formal. Por eso, las decisiones empresariales que hoy se toman en materia de contratación tienen un efecto directo sobre el empleo juvenil, un segmento que ya enfrenta retos estructurales en términos de estabilidad y oportunidades de crecimiento.

“Desde la perspectiva empresarial, el reto no se limita a absorber mayores costos, sino a hacerlo sin perder competitividad frente a otros países que también ofrecen servicios de BPO a mercados internacionales”, agregaron.
En este sentido, el informe advierte que muchos contratos no se ajustan automáticamente al ritmo de los costos internos, lo que obliga a las compañías a revisar con cuidado su ritmo de expansión y la asignación de nuevos proyectos.
El mercado laboral en general ha tenido que reinventarse para hacer frente a las cargas fiscales. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“En ese escenario, el ajuste que vive el sector no se ha traducido en cierres masivos ni en despidos abruptos, sino en una mayor prudencia; ya que las empresas han optado por moderar la apertura de nuevas operaciones y avanzar con más cuidado en sus planes de crecimiento, privilegiando decisiones graduales y una gestión más fina de sus recursos humanos, en lugar de una expansión acelerada como la observada en años anteriores”, sostuvo Ana Karina Quessep.
Para los expertos de BPro, a este entorno se suman factores macroeconómicos que también pesan sobre el sector, como es el caso de la presión inflacionaria, el costo del financiamiento y el ajuste en las expectativas empresariales; que han elevado el nivel de exigencia para un negocio que depende de volúmenes altos de empleo formal.

En este sentido, indicaron que el BPO se mueve en un entorno en el que “la sostenibilidad del empleo” depende tanto de la eficiencia interna como de las condiciones económicas generales y acotaron que frente a este panorama, la respuesta del sector ha sido reforzar su apuesta por la productividad y la sofisticación de los servicios.
Así las cosas, señalan que las empresas están priorizando la formación de talento, la adopción tecnológica y los servicios de mayor valor agregado” como una estrategia para compensar los mayores costos y mantener su posición como proveedor competitivo de servicios empresariales.
El mercado laboral en general ha tenido que reinventarse para hacer frente a las cargas fiscales. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“Este énfasis implica, a su vez, cambios en los perfiles que demanda el sector y en la forma como se estructuran los procesos de trabajo. La automatización de tareas repetitivas y el uso de herramientas digitales avanzadas buscan mejorar la eficiencia, mientras que la capacitación apunta a elevar el nivel del capital humano, en un intento por sostener el empleo formal sin sacrificar márgenes operativos”, resaltaron.

El informe concluye indicando que el sector está transitando hacia un modelo en el que la expansión deja de ser el objetivo central y es reemplazada por una lógica de equilibrio entre costos, productividad y empleo; por lo que el desafío, hacia adelante, será mantener ese balance en un entorno regulatorio y económico que sigue siendo exigente para una de las principales fuentes de trabajo formal del país.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio
