Economia
seis pasos para aprovecharla mejor y empezar el 2026 con estabilidad financiera, según expertos en finanzas

En Colombia, la llegada de diciembre viene acompañada de una inyección de dinero ‘adicional’ para millones de trabajadores: la prima de servicios, un ingreso que corresponde a un mes de salario por cada año laborado y que se paga en dos partes, una en junio y otra dentro de los primeros 20 días de diciembre, como lo establece el Código Sustantivo del Trabajo.
Más allá de ser una obligación legal, este pago tiene un impacto directo en la salud financiera de los hogares. Bien administrado, puede convertirse en una herramienta clave para aliviar deudas, fortalecer el ahorro o iniciar proyectos de inversión. Mal utilizado, en cambio, suele diluirse entre compras impulsivas y celebraciones que pasan rápido, pero dejan cuentas pendientes que se arrastran durante buena parte del año siguiente.
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“La prima de diciembre no es solo una obligación legal, es una oportunidad clave para que los trabajadores fortalezcan su bienestar financiero. Bien utilizada, puede marcar la diferencia entre seguir arrastrando deudas o empezar a recuperar la tranquilidad”, señalan expertos en finanzas personales de Bravo, plataforma de servicios financieros, quienes destacan que este ingreso permite organizar las finanzas, avanzar en metas personales y construir mayor estabilidad económica.
Primer paso: revisar gastos
Antes de pensar en compras o inversiones, el punto de partida es entender cómo se mueve el dinero. Saber cuánto se destina mes a mes a vivienda, servicios, alimentación, transporte o entretenimiento permite dimensionar la realidad financiera.
Una vez claro el panorama, el siguiente paso es crear un presupuesto en el que se defina qué porcentaje irá a ahorro, inversión y gastos personales. Cada peso debe tener un propósito para mantener el equilibrio entre responsabilidad y disfrute.
Desde BBVA recomiendan destinar primero el dinero a cubrir las deudas que más intereses generan. Foto:César Malgarejo / EL TIEMPO
Segundo paso: salir de deudas
Una de las principales recomendaciones de los expertos coincide en priorizar el pago de obligaciones. Organizar una lista de todas las deudas, ordenarlas por monto o tasa de interés y definir por cuál empezar ayuda a evitar el sobreendeudamiento y a liberar recursos para otros objetivos.
Desde BBVA recomiendan destinar primero el dinero a cubrir las deudas que más intereses generan, reducir los montos de las demás y, sobre todo, evitar abrir nuevas obligaciones innecesarias. Para quienes enfrentan varios compromisos al mismo tiempo, una opción es consolidar las deudas en un solo crédito con una tasa más baja.
También se recomiendan dos métodos de pago: la “bola de nieve”, que prioriza las deudas más pequeñas para generar motivación rápida, o la “avalancha”, que se enfoca en las obligaciones con mayores tasas para reducir el costo total de intereses.
La prima permite crear un fondo de emergencias para enfrentar imprevistos como pérdida del empleo, Foto:iStock
Tercer paso: ahorrar
Los especialistas coinciden en que el ahorro no debe quedar relegado. Desde el BBVA recomiendan destinar, como mínimo, el 10 por ciento de los ingresos a este propósito, ya sea en cuentas de ahorro, CDT o fondos de inversión.
Este dinero permite crear un fondo de emergencias para enfrentar imprevistos como gastos médicos, arreglos del hogar o incluso la pérdida del empleo, evitando recurrir a créditos costosos.
Edwin Sierra, secretario académico del Colegio Administrativo y de Ciencias Económicas de Unicoc, hace énfasis en que la prima no es in ingreso extra para gastarlo todo, sino que es una gran oportunidad para recuperar equilibrio financiero. Usarla para amortizar deudas reduce intereses, da un respiro mental y permite comenzar el año con mayor estabilidad.
Cuarto paso: invertir
Para quienes tienen la posibilidad de mirar más allá del corto plazo, invertir una parte de la prima puede ser una forma de hacerla crecer. Bancolombia ofrece alternativas desde montos bajos, como Fondos de Inversión Colectiva, Invesbot o plataformas digitales de eTrading para acceder a mercados locales e internacionales.
Las opciones varían según el perfil de riesgo: instrumentos conservadores como depósitos a término o fondos de bajo riesgo, hasta alternativas más dinámicas como fondos balanceados o acciones para quienes están dispuestos a asumir mayor volatilidad. Los expertos recomiendan siempre consultar con asesores antes de elegir el producto más adecuado.
El equilibrio entre ahorro, inversión y disfrute responsable es la meta en fiestas de fin de año. Foto:Istock
Quinto paso: disfrutar, con mesura
Destinar una parte de la prima para regalos, viajes o planes decembrinos no es un error, siempre que se haga dentro de un presupuesto claro. El objetivo es evitar que la celebración de unos días comprometa la estabilidad financiera de meses enteros. El equilibrio entre ahorro, inversión y disfrute responsable es la meta.
Los bancos recuerdan que en esta temporada aumentan los riesgos de fraude. Se recomienda usar cajeros automáticos internos o ubicados en centros comerciales, preferir retiros sin tarjeta, evitar manejar grandes sumas en efectivo, revisar los cajeros antes de usarlos, no aceptar ayuda de terceros, proteger las claves personales y validar siempre la información de los comprobantes.
Sexto paso: buscar asesoría
Diciembre es el mes de mayor gasto para las familias: regalos, viajes, cenas y compromisos sociales hacen que muchos recurran al crédito. Según la Superintendencia Financiera, esta temporada es una de las de mayor desembolso de préstamos de consumo.
Sierra, sostiene que: “Muchas personas llegan a diciembre con tensión financiera acumulada, lo que aumenta la probabilidad de caer en decisiones impulsivas. Incluso cuando no hay otra opción que acudir al crédito, es posible minimizar el riesgo si se comprende el costo real del endeudamiento y se planifica más allá de las fiestas”, afirma.
Para el experto, lo fundamental es proyectar las finanzas más allá de diciembre, incluyendo gastos de los primeros meses del año como matrículas, impuestos, seguros y transporte, y comparar siempre el Costo Efectivo Total, la tasa y el plazo antes de asumir un compromiso. Una deuda con tasa fija, en muchos casos, puede resultar más conveniente que el uso permanente del cupo rotativo de las tarjetas.
Conocer las señales de alerta puede ayudar a identificar cuándo es momento de buscar asesoría financiera profesional. Por ejemplo, cuando las cuotas superan el 30-35 por ciento del ingreso, cuando hay retrasos frecuentes en los pagos, cuando se está usando la tarjeta de crédito para cubrir gastos básicos o se recurre a modalidades informales como el “gota a gota” o hay temor de revisar los extractos.
“Estos son indicadores que no deben normalizarse”, advierte Sierra: “Si la situación se está saliendo de control hay que reconocerlo y buscar asesoría. Es lo más responsable que se puede hacer para evitar problemas más serios en el futuro”.







