Colombia
señalan un golpe contra sus tierras y economía

Cerca de 7.000 campesinos de varios municipios del sur del Cauca realizada este viernes 30 de enero una masiva jornada de movilización en rechazo a la reactivación de las fumigaciones con glifosato, anunciadas por el Gobierno Nacional como parte de su estrategia de erradicación de cultivos ilícitos.
Comunidades rurales de El Patía, Argelia, Balboa y El Tambo se encontraron en el sector de El Estanquillo, en el municipio de Patía, para luego desplazarse al casco urbano de El Bordo, donde la movilización culminó en el estadio Lalo Castillo con una asamblea comunitaria.
Los campesinos se movilizaron en contra de la fumigación con Glifosato. Foto:Archivo particular.
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las razones
La protesta surgió tras las notificaciones emitidas por el ministerio de Defensa a varias alcaldías del departamento, en las que se advierte sobre posibles intervenciones de erradicación mediante fumigación terrestre y con drones en al menos 17 municipios del Cauca durante el primer semestre del año. Aunque no se han confirmado fechas exactas, el anuncio subió las alarmas entre las comunidades campesinas.
Según los organizadores, el rechazo al glifosato responde a las afectaciones que este químico habría generado en el pasado sobre la salud, el medio ambiente, los cultivos de pancoger y las fuentes hídricas. Además, advierten que la medida profundizaría la crisis económica de millas de familias rurales que depende de la agricultura para su subsistencia.
Se estima que más de 7.000 campesinos de al menos cuatro municipios se movilizaron. Foto:Archivo particular.
Diego Reyes, presidente de la Asociación Campesina Agroambiental de la Cordillera del Patía (Agropatía), señaló que cualquier política antidrogas debe construirse de manera concertada con las comunidades.
“Estamos dispuestos a escuchar al Gobierno si trae propuestas reales de transformación productiva. Más de siete mil familias viven hoy de la hoja de coca y no se puede imponer una política sin garantías”, afirmó.
En el mismo sentido, campesinos como Oliver García, habitante del Patía, rechazaron la estigmatización.
“No defendemos el narcotráfico. Somos trabajadores del campo que llegaron a estos cultivos por necesidad. El glifosato destruye nuestros territorios, contamina ríos y pone en riesgo la vida”, expresó.
Las organizaciones campesinas reiteraron que existe voluntad para avanzar en procesos de sustitución de cultivos ilícitos, siempre que el Estado garantice acceso a tierras, asistencia técnica, inversión productiva y canales de comercialización que permitan una transición económica sostenible.
Los campesinos señalan que esta fumigación sería un golpe contra sus tierras, su salud y su economía. Foto:Archivo particular.
Uno de los principales reclamos es la instalación de una mesa de diálogo regional con delegados de alto nivel del Gobierno Nacional, que permita definir una ruta clara y concertada de transformación territorial. “Estamos cansados de promesas incumplidas y de recibir represión en lugar de soluciones”, señalaron voceros de la movilización.
MICHEL ROMOLEROUX
Especial para EL TIEMPO
Popayán
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