Connect with us

Colombia

Siguen apareciendo cadáveres abandonados en carreteras del Catatumbo: víctima fue hallada en zona rural de Teorama

Published

on

Siguen apareciendo cadáveres abandonados en carreteras del Catatumbo: víctima fue hallada en zona rural de Teorama
No se conocen mayores detalles de los hallazgos ocurridos en menos de una semana – crédito Colprensa

La región del Catatumbo enfrenta una nueva serie de asesinatos que intensifican el clima de temor dentro de sus comunidades rurales, justo al cumplirse un año desde la última crisis humanitaria de gran magnitud.

El jueves 15 de enero de 2026, a las 9:00 p. m., se registró un asesinato con arma de fuego en un área conocida como 15 Letras, perteneciente a la jurisdicción rural de Teorama.

Ahora puedes seguirnos en Facebook y en nuestro canal de WhatsApp

Según informes preliminares, la víctima fue identificada como Arturo, originario del corregimiento de Pacelli en Tibú (Norte de Santander).

El cuerpo apareció con impactos
El cuerpo apareció con impactos de bala – crédito El avispero/Facebook

Su cuerpo, encontrado con múltiples impactos de bala, fue hallado en un territorio históricamente utilizado como corredor estratégico para grupos armados.

El aumento de la violencia ha generado preocupación en las poblaciones locales. La continuada serie de homicidios, a pesar de los anuncios oficiales sobre una mayor cooperación militar y el despliegue de tecnología avanzada, ha suscitado dudas sobre la efectividad de estas medidas.

Adicionalmente, en la mañana del domingo 11 de enero, se produjo otro hallazgo trágico.

Un cadáver fue encontrado junto a la carretera que conecta el área urbana de Convención con la vereda Campo Alegre. La víctima, identificada posteriormente como Leiber Cañizares —apodado Estrellita—, estaba vestido con jeans, camiseta negra y tenis del mismo tono.

Las víctimas fueron identificadas como
Las víctimas fueron identificadas como Leiber Cañizares y Camilo Anteliz – crédito Redes sociales/Montaje Infobae

La comunidad identificó un tatuaje con el nombre “Leiber”, lo que ayudó en su reconocimiento. La hermana de la víctima confirmó en el lugar su identidad, reconociendo también los tatuajes en el brazo, la pierna, el cuello y la estrella debajo de la oreja izquierda, rasgo que le valió su apodo.

En sus redes sociales, la joven compartió: “No quería levantarme nunca, sentía que se acababa mi vida,” narrando cómo se arrodilló junto al cuerpo y se recostó sobre su pecho. El cuerpo fue recogido por una funeraria para su velación y posterior sepultura.

Horas después, surgió una nueva alerta de violencia en la vereda La Muralla, también bajo jurisdicción de Teorama y a unos 10 kilómetros de donde fue encontrado Estrellita.

En este caso, la víctima fue Camilo Anteliz, residente de San Calixto. Las autoridades confirmaron que el cuerpo presentaba múltiples impactos de bala, aunque los detalles del crimen aún son inciertos.

La zona Teorama-Tibú sigue siendo considerada una de las más peligrosas para la movilidad civil, mientras los habitantes y organizaciones sociales claman por un esfuerzo real de las autoridades para no solo levantar los cuerpos, sino para llevar a cabo investigaciones que interrumpan la cadena de asesinatos que mantiene a las familias en un duelo constante.

Hasta ahora, no hay pistas sobre los autores ni existen teorías claras sobre los motivos de estos hechos, que se suman al repunte del conflicto en el Catatumbo.

El Ministerio de Educación manifestó su “profunda preocupación y rechazo” ante la continua confrontación armada entre grupos fuera de la ley en la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander.

Según el ministerio, la persistencia de la violencia ha ocasionado “graves afectaciones a la población civil, campesina, y en especial a niñas, niños, adolescentes y comunidades educativas del área.”

La entidad advirtió que las recientes alteraciones al orden público en municipios como Tibú y El Tarra, a pocas semanas de iniciar el calendario escolar de 2026, han generado temor en la comunidad educativa. Alertó que los enfrentamientos constantes podrían poner en riesgo el derecho a la educación y su normal desarrollo en la región.

La niñez es uno de
La niñez es uno de los grupos más vulnerables ante su falta de acceso a la educación por la violencia en la región – crédito @NRC_LAC / X

En un comunicado, el ministerio recordó que “las niñas, niños, adolescentes y jóvenes son sujetos de especial protección constitucional y reforzada protección internacional,” y destacó que “los establecimientos educativos son bienes de carácter civil, y por lo tanto no pueden ser objeto de ataques, ocupación, utilización con fines militares ni instrumentalización alguna.”

Por esta razón, el ministerio hizo “un llamado urgente a todos los grupos armados presentes en el Catatumbo para que respeten de manera irrestricta la vida, la integridad y los derechos de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, y se abstengan de cualquier acción que ponga en riesgo a la comunidad educativa o afecte el derecho a la educación.” El ministerio subrayó que “la escuela no puede ni debe ser escenario de la confrontación armada.”

Finalmente, reiteró que “afectar el derecho a la educación es afectar el presente y el futuro de los territorios, profundizando las brechas de desigualdad, exclusión y vulnerabilidad que históricamente han marcado a esta región del país.” La entidad insistió en que la escuela debe seguir siendo “un espacio de protección, permanencia, esperanza y vida, incluso en los contextos más adversos.”

Continue Reading