Colombia
Supersociedades tomó el control del Deportivo Pereira y enciende las alarmas por la crisis total del club

La situación del Deportivo Pereira alcanzó un nuevo y significativo capítulo este viernes 16 de enero de 2026. La Superintendencia de Sociedades ha comunicado que, tras llevar a cabo una actuación administrativa, decidió someter al club bajo el régimen de “control”, el nivel más exigente de supervisión reflejado en el artículo 85 de la Ley 222 de 1995.
Esta decisión fue tomada tras constatar una circunstancia crítica en los sectores jurídico, contable y administrativo, lo cual pone en grave riesgo la estabilidad de la sociedad deportiva.
El sometimiento a control permitirá a la Superintendencia de Sociedades ejercer amplias facultades sobre el club matecaña. Esto incluye emitir órdenes directas a sus administradores, solicitar planes de mejoramiento, autorizar o restringir ciertos actos y operaciones, así como realizar un monitoreo constante de la gestión interna.
El propósito principal de estas atribuciones es asegurar el cumplimiento del marco legal, la transparencia de la información financiera y la implementación de correcciones ante los riesgos detectados.
Según lo explicó la autoridad fiscalizadora, el objetivo de esta medida es facilitar la recuperación integral del Deportivo Pereira mediante un acompañamiento más técnico y exhaustivo.
La Superintendencia ha indicado que esta medida permitirá una vigilancia más cercana y preventiva, orientada a disminuir aún más el deterioro de la situación empresarial y a corregir las irregularidades encontradas oportunamente.
Además, la Superintendencia pretende garantizar que las decisiones del club se tomen bajo criterios técnicos y con responsabilidad respecto a sus obligaciones legales y financieras.
La decisión de la Supersociedades se produce en un contexto especialmente complicado para el Deportivo Pereira. A finales de 2025, el club se vio obligado a acogerse a la ley de quiebras debido a una profunda crisis económica que resultó en deudas salariales de hasta dos meses con sus jugadores.
Como consecuencia, varios futbolistas rescindieron sus contratos con causa justificada y denunciaron que se les bloqueó la oportunidad de firmar con otros equipos del fútbol profesional colombiano.
Estas denuncias fueron respaldadas por la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro), que acusó al club y a la Dimayor de vulnerar los derechos laborales de los jugadores, a pesar de no existir vínculos contractuales vigentes.
A esto se añade la revocatoria del reconocimiento deportivo por parte del Ministerio del Deporte, la suspensión de actividades dispuesta por el Ministerio de Trabajo, y una sanción de FIFA que impide al club inscribir nuevos jugadores.
En este contexto, la Superintendencia de Sociedades afirmó que su intervención busca proteger a los diversos grupos de interés que interactúan con la institución.
El superintendente Billy Escobar explicó que la medida pretende fomentar acciones preventivas y correctivas que favorezcan un mejor gobierno corporativo y la adopción de estrategias eficaces de recuperación.
“Este control persigue la protección de los diferentes grupos de interés mediante acciones que permitan corregir las debilidades detectadas y fortalecer la sostenibilidad de la entidad,” aseveró el funcionario.
La entidad aclaró que esta decisión puede ser objeto de recursos de reposición y apelación, conforme con lo dispuesto por la ley.
A través de esta intervención, la Superintendencia reafirmó su compromiso de mantener el orden público económico y garantizar los principios constitucionales. Para el Deportivo Pereira, la medida representa una intervención crucial en una crisis que ha superado las cuestiones deportivas y amenaza la continuidad institucional del club en el fútbol profesional colombiano.
Históricamente, varios clubes del fútbol colombiano, además del Deportivo Pereira, han enfrentado situaciones financieras graves que llevaron a la intervención o a procesos de reorganización bajo la supervisión de la Superintendencia de Sociedades.
Entre ellos se encuentran Cúcuta Deportivo, Deportes Quindío, América de Cali y el Real Cartagena, todos los cuales han estado involucrados en procesos similares de vigilancia y control debido a severos incumplimientos financieros. En general, diversos equipos han estado bajo la mira por deudas, inconsistencias contables y problemas laborales, como el mismo Pereira, que ya había enfrentado crisis anteriores, reflejando un problema recurrente en el fútbol local.







