Connect with us

Deportes

Lo importante no es ser las primeras mujeres sino que haya más

Published

on


Támara Echegoyen atiende a MARCA desde Brest el día después de lograr, con ‘The Famous Project’, una hazaña inédita: ser el primer equipo femenino en dar la vuelta al mundo sin escalas ni asistencia. Después de 57 días, 22 horas y 20 minutos en el mar, muchos de ellos en condiciones extremas, reconoce que está cansada pero feliz. 

“Estoy disfrutando de cosas básicas de la vida”, confiesa entre risas. Ha dormido siete horas del tirón -las guardias en el barco eran cada tres- y ha podido darse una ducha caliente y comer algo que no sea liofilizado. El cuerpo sigue aún con un poco en estrés de tanto movimiento. He perdido 8 kilos, pero no de músculo, así que hice bien el trabajo antes de subir al barco. Una semana ahora en casa de mamá Blanca y los recupero”, añade riendo la campeona olímpica en Londres 2012 y abanderada en París 2024. 

El cuerpo sigue aún con un poco en estrés de tanto movimiento, he perdido 8 kilos

Támara Echegoyen, tripulante de ‘The Famous Project’

Támara Echegoyen celebra con sus compañeras el éxito de ‘The Famous Project’.Lloyd Images / Jmliot Images

“En el barco me duché tres veces con cubos de agua salada. Ahora disfruto mucho de ir al baño sin movimiento y con privacidad. Y de tener agua caliente”, reconoce. Tampoco le ha dado mucho tiempo a descansar. A las 9 de la mañana salió del hotel para acudir a varios actos, atender a los medios y hacer las pruebas médicas. “Antes de irnos hicimos unos test de referencia y ahora hacemos otros para comparar. Forma parte de un estudio de cómo afecta este tipo de competición en el cuerpo de una mujer de cara a mejorar el rendimiento“, explica.

Abrir camino

Reconoce estar abrumada porque no se esperaba tanta repercusión. “Cuando estás navegando no eres consciente. Al llegar a tierra vino una oleada de gente y en ese momento te das cuenta de lo que este proyecto ha significado. Me siento muy orgullosa de formar parte de él. Lo más importante no es ser las primeras mujeres sino no ser las últimas. Es una gran hazaña pero ojalá sirva para abrir las puertas a otras mujeres. Necesitamos tener oportunidades para adquirir los conocimientos de vela oceánica. Es importante que sea el primer paso y ojalá otro equipo femenino bata el récord y ojalá haya más equipos mixtos. Que haya espacio para las mujeres en la vela oceánica. Tenemos nivel y calidad para cualquier equipo”, asegura.

Lo más importante no es ser las primeras mujeres sino no ser las últimas

Támara Echegoyen, tripulante de ‘The Famous Project’

La tripulación de 'The Famous Projetc' celebrando el éxito de su vuelta al mundo.

La tripulación de ‘The Famous Projetc’ celebrando el éxito de su vuelta al mundo.Lloyd / Jmliot Images / CIC

Es su segunda vuelta al mundo, tras la Volvo Ocean Race 2017-2018 a bordo del MAPFRE, pero la primera sin escalas. De nuevo, tuvo que enfrentarse a las condiciones extremas del Océano Sur. “Estar en el Pacífico Sur con bolas de hielo sobre la cabeza y 30 nudos no son condiciones muy favorables, pero la borrasca Ingrid fue mucho peor”, reconoce. Para entonces habían roto la vela mayor y había rachas de viento de 40 nudos (74 km/h) y olas de entre 7 y 10 metros. “Es la mayor borrasca que he vivido en mi vida, con olas enormes y no sabíamos si íbamos a aguantar. Los últimos días han sido agónicos. En esas condiciones en el barco hay mucho bote, cuesta mantenerse en pie, y mucho ruido. Es muy complicada la vida a bordo. Es como una batidora vertical, moviéndote todo el rato de arriba a abajo”, explica.

Con la borrasca Ingrid, el barco era como una batidora vertical

Támara Echegoyen, tripulante de ‘The Famous Project’

Gestionar las roturas durante la vuelta al mundo

Pese a los obstáculos que hubo, no se plantearon abandonar. De camino hacia el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) un gancho de la vela mayor se atascó, más adelante una enorme red de pesca y sus flotadores quedaron atrapados en el foil de estribor del multicasco. Pasaron de navegar a 30 nudos a 5. Y la vela mayor se rasgó en dos en el Atlántico Norte. “Cuando el ‘hook’ (gancho) no trabajaba bien antes de entrar en el Océano Sur se planteó, pero desde entonces nunca jamás, ni una pizca de rendición”, reconoce.

Lo más duro fue al romper la mayor

Támara Echegoyen, tripulante de ‘The Famous Project’

Todas estas vicisitudes le generaron cierta frustración. “Lo más duro es cuando tienes una rotura y tienes que gestionar las expectativas. La primera fue a las puertas del Océano Sur, pero lo más duro fue al romper la mayor, pero el parte nos permitía acabar la vuelta al mundo. Teníamos que pasar por la borrasca Ingrid sin la vela mayor. Yo me sentí segura pero siempre tienes la incertidumbre. No sabes si lo siguiente va a ser otra rotura. Psicológicamente es más duro”, confiesa.

Támara Echegoyen hace historia con ‘The Famous Project’

A pesar de todos los contratiempos, la gallega volvería a repetir. “Es difícil porque sé lo duro que ha sido. Con el tiempo se relativizará lo más duro. Lo volvería a hacer en función del proyecto. Puede que haya una tercera vuelta al mundo. Añade al lado el mensaje: ‘Blanca, no leas esto”, dice riendo en alusión a su madre, que cuando Támara volvió de su primera vuelta al mundo le dijo: “Una y no más”. 

A su llegada a tierra, entre la multitud, las esperaban el patrón y co-patrón del Sodebo Ultim 3, el barco que un día antes había establecido el nuevo récord de la vuelta al mundo sin escalas. Después de casi dos meses sin ver más que a sus siete compañeras de tripulación, Echegoyen no paraba de decir: “¡Cuánta gente!”.

El viernes volverá a su casa en Santander, a su “cueva”. Todavía no ha asimilado todo lo vivido los últimos 57 días. “Necesito tiempo para procesarlo”, reconoce.

Continue Reading