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Trump exige a Starmer no perder el control de la isla Diego García en el océano Índico
WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este miércoles al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, que “no pierda el control” de la isla Diego García en el océano Índico.
En mayo pasado, Londres acordó devolver las islas Chagos a la República de Mauricio (en el Océano Índico) y alquilar el terreno para la base militar que se encuentra en su isla más grande, Diego García, actualmente utilizada por Estados Unidos y a la que Trump ha hecho referencia en caso de una escalada contra Irán.
“Si Irán decide no llegar a un acuerdo, podría ser necesario que Estados Unidos utilice Diego García y el aeródromo ubicado en Fairford para erradicar con un posible ataque a un régimen altamente inestable y peligroso”, afirmó Trump en la red Truth Social.
No es la primera vez que Trump pide explícitamente al Reino Unido que “no entregue” Diego García ni el resto del archipiélago de Chagos a Mauricio, criticando el acuerdo de Londres para transferir la soberanía a cambio de un arrendamiento de 99 años.
Geografías estratégicas
El presidente de Estados Unidos relaciona el papel fundamental de Diego García con su teoría sobre las “geografías estratégicas”, clave para los intereses estadounidenses, la misma que utiliza en el caso de Groenlandia.
De esta manera, Trump insiste en que no permitirá que la presencia militar estadounidense se vea afectada por cuestiones como reclamaciones de soberanía o preocupaciones ambientales.
Tras recordar que “nuestra relación con el Reino Unido es sólida y lo ha sido durante muchos años”, dijo Trump que insistió en que Starmer “está perdiendo el control de esta importante isla por reclamaciones de entidades desconocidas”.
“Siempre estaremos listos, dispuestos y capaces de luchar por el Reino Unido, pero deben mantenerse fuertes frente al movimiento wóke y otros problemas que se les presenten. ¡NO ENTREGUEN A DIEGO GARCÍA!”, concluyó el presidente de Estados Unidos en su mensaje.
La isla de Diego García, llamada así en honor al explorador español Diego García de Moguer, estuvo históricamente deshabitada hasta el siglo XVIII.
En 1814 pasó a formar parte del Imperio británico y se administró desde Mauricio hasta 1965, cuando Londres separa Chagos de Mauricio para crear el Territorio Británico del Océano Índico.
Entre finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, Reino Unido y Estados Unidos establecieron la actual base militar estadounidense.
La mancha
“El primer ministro (Keir) Starmer no debería perder el control, por ningún motivo, de Diego García, al suscribir un contrato de arrendamiento de 100 años que, en el mejor de los casos, sería precario”, escribió Trump en Truth Social.
“Esta tierra no debería ser arrebatada al Reino Unido y, si se permite que lo sea, será una mancha sobre nuestro gran aliado”, agregó el mandatario estadounidense.
Enviados de Trump mantuvieron el martes nuevas negociaciones con Irán y exigieron al liderazgo religioso —que el mes pasado mató a miles de manifestantes como represión a protestas masivas— que aceptara importantes concesiones respecto a su programa nuclear.
En su publicación, Trump sugirió que estaba preocupado por ataques provenientes de Teherán.
El mandatario agregó que le preocupaba un ataque que “potencialmente se hiciera contra Reino Unido y otros países amigos”.
Reino Unido mantuvo el control de las islas Chagos después de que Mauricio se independizara en la década de 1960 e instaló allí una base militar.
El martes, el Departamento de Estado estadounidense anunció tres días de conversaciones durante la próxima semana con Mauricio sobre el mantenimiento de la base en Diego García.
“Estados Unidos respalda la decisión del Reino Unido de seguir adelante con su acuerdo con Mauricio relativo al archipiélago de Chagos”, se leía en el documento.
Cuando se le preguntó qué declaración había que creer —el comunicado del Departamento de Estado o las declaraciones de Trump en Truth Social—, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la publicación en redes sociales procedía directamente del presidente y que “debía considerarse como la política del gobierno de Trump”.
FUENTE: Con información de EFE y AFP
