Economia
”TuLlave desaparecerá para darle paso a un sistema de pagos abiertos”: O-City sobre el futuro del transporte masivo en Bogotá

Colombia acelera la transición hacia pagos abiertos en su transporte público que apuntan a menos efectivo y mayor trazabilidad.
Colombia atraviesa un momento de cambio en sus sistemas de recaudo y varios municipios analizan el paso hacia modelos de pago abiertos, un esquema que permite validar viajes con tarjetas bancarias, billeteras digitales o códigos QR. En este contexto, O-City, plataforma desarrollada por BPC, presentó en Bogotá su visión y sus avances técnicos ante más de 120 representantes de operadores, autoridades y delegaciones internacionales, destacando que el país tiene condiciones regulatorias y tecnológicas para adoptar estos modelos a gran escala.
Durante el encuentro se subrayó que ciudades como Bogotá, Medellín, Ibagué y Santa Marta ya estudian o adelantan procesos para actualizar sus sistemas de recaudo, mientras Cali habilitó pagos sin contacto en su sistema masivo. La empresa señaló que la fragmentación actual, las filas para recargar tarjetas y la dependencia del efectivo siguen afectando la experiencia de viaje, además de generar costos operativos elevados para operadores y autoridades.
O-City sostiene que su infraestructura puede integrarse de forma progresiva a los proyectos locales. El modelo Account-Based Ticketing traslada la administración de saldos a cuentas digitales seguras en lugar de tarjetas cerradas, lo que, según la compañía, facilita integrar diferentes medios de pago y aplicar políticas tarifarias más amplias. Sistemas como los de Quito y Guayaquil, donde la plataforma fue implementada en menos de seis meses, registran más de 200.000 validaciones digitales diarias, cifras que fueron destacadas como referencia para procesos similares en Colombia.
Santiago Molina, director regional de O-City para América Latina, explicó que en Bogotá ya existe una hoja de ruta para evolucionar desde el modelo basado en la tarjeta TuLlave hacia pagos abiertos, un cambio impulsado por normativa reciente y por la demanda de los usuarios. Molina expuso que la tecnología bancaria aplicada al transporte permite reducir costos asociados al manejo del efectivo y habilitar descuentos por transbordos, horarios o perfiles de usuario sin afectar la tarifa final. También afirmó que los operadores podrían beneficiarse de una mayor trazabilidad y menor fraude, aspectos que, según su experiencia, han demostrado reducciones significativas en otras ciudades de la región.
Un ejemplo concreto de la adopción de pagos abiertos y de cómo la digitalización puede mejorar la experiencia de usuario es el MIO de Cali. Los usuarios ya no requieren recargar una tarjeta exclusiva del sistema ni depender del efectivo.
Para Úrsula Borrero, vicepresidenta de aceptación de Mastercard Colombia, el transporte puede funcionar como un punto de entrada a la digitalización. “Cuando una persona empieza a usar su tarjeta en el transporte masivo, incrementa su uso en otras categorías entre un 20% y un 25%. Es una forma de vivir los beneficios de la digitalización y reducir la dependencia del efectivo”.
O-City detalló que ya trabaja con entidades financieras y procesadores locales para permitir que tarjetas débito o crédito funcionen directamente en torniquetes y validadores. En paralelo, indicó que la actualización de hardware y software en buses y estaciones requiere un cronograma de cerca de un año tras la adjudicación de los procesos licitatorios. Aunque estos tiempos dependen de cada autoridad, señalaron que Bogotá y el Valle de Aburrá ya definieron lineamientos para avanzar.
El debate incluyó inquietudes sobre costos para los usuarios, implementación en buses intermunicipales y posibles resistencias de gremios transportadores. La empresa respondió que el modelo no traslada cobros adicionales a los pasajeros y que la digitalización puede mejorar la relación entre bancos y operadores al dar mayor claridad sobre ingresos, lo que en algunos casos permite acceder a mejores condiciones de crédito para renovación de flota o mantenimiento. También indicó que la transición exige trabajo social y pedagógico para explicar beneficios y desmontar temores asociados al uso de tarjetas.
Los voceros indicaron que el país reúne condiciones para adoptar sistemas interoperables que integren transporte masivo, buses zonales, parqueaderos, peajes y servicios urbanos. Además, señalaron que la digitalización del recaudo puede convertirse en un impulsor de inclusión financiera en ciudades con alta dependencia del efectivo y donde un número considerable de ciudadanos utiliza a diario el transporte público.
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