Colombia
Valentino Lázaro les pidió perdón a dos participantes en ‘La casa de los famosos Colombia’ y reveló que ya no tiene el mismo gusto por el juego
Sure, here’s the rewritten content with the HTML tags preserved:
En La casa de los famosos Colombia 2026, Valentino Lázaro compartió con varias de sus compañeras que ha perdido interés en continuar en el programa, cuestionándose públicamente si esa experiencia es “algo para él”.
Después de casi dos meses de convivencia, Valentino reconoció que la presión dentro del reality puede hacerse insostenible y predijo que los ánimos “van a empeorar”.
Esta reflexión surgió tras una serie de tensiones que se intensificaron con el regreso de Melissa Gate y la posterior eliminación de Lorena Altamirano, situaciones que desataron fricciones colectivas donde incluso el “cuarto Calma” confrontó abiertamente al grupo “Tormenta”.
Ahora puedes seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Uno de los episodios más recientes incluyó una disculpa de Valentino a Manuela Gómez, Yuli Ruiz y Alexa Torres, a quienes explicó que su conducta fue provocada por la irritación que sentía a raíz del ambiente hostil en el programa.
El bailarín también recibió una sanción recientemente debido a una controversia relacionada con diferencias públicas con Melissa Gate. A raíz de estos eventos, Valentino admitió a sus oponentes que ya no siente motivación por el juego, cuestionando su permanencia en la competencia.
“En serio, chicas, estoy demasiado irritado y ustedes no deben tolerar mi falta de respeto. Quería disculparme. Estoy muy irritado, chicas. Estoy más molesto con Alexa, pero ustedes no tienen por qué sufrir mi irritación, ya que eso me sucedía con mis parejas y les decía cosas. Es como: ‘estoy molesto por una situación, y es válida mi molestia, pero ustedes no tienen que aguantarla’“, comentó el participante en una charla con Manuela, Alexa y Yuli en la habitación.
El ambiente de tensión y desgaste emocional en el programa se evidenció nuevamente tras las declaraciones de Valentino, quien, visiblemente afectado por la dinámica del encierro, reconoció que el juego empezó a impactar su salud emocional y que su comportamiento reciente no fue el adecuado.
Durante la conversación, Valentino expresó que su estado de ánimo dentro de la competencia cambió con el tiempo, y llegó a interrogante si debería seguir en el reality.
“Siento que, no sé, si Colombia lo malinterprete o no, pero he perdido un poco el hambre por el juego. Empecé a preguntarme: ¿será que esto es para mí, tan para mí? ¿Será que ya he cumplido mi tiempo en esta casa?”, confesó, mostrando un claro agotamiento mental.
El participante también reveló que compartió estas inquietudes con Manuela, una de sus compañeras más cercanas en el programa, y reflexionó sobre los límites psicológicos del formato.
“Incluso le comenté a Manuela: después de dos meses y medio necesitamos salir de esto porque se va a convertir en un y hasta qué punto hay mentes que lo soportan. Y creo que la mía no”, dijo Lázaro, reconociendo que no todos los participantes manejan de la misma forma la presión constante.
Valentino también hizo una reflexión sobre la famosa premisa del programa, que sostiene que el encierro “revela la verdadera cara” de las personas.
Para él, la experiencia es diferente y mucho más intensa: “Y hoy llegué a la conclusión que no, no saca las verdaderas caras, saca la versión más extrema de cada uno, saca una faceta que, por hambre, saca una cara que yo sé que tú en tu vida cotidiana no te enfrentas a alguien que grite así. Eso no sucede en la realidad, pero aquí sí”, afirmó con firmeza.
El creador de contenido también reconoció que, aunque esa faceta es parte de él, no lo define completamente. “Y no estamos dejando de ser yo, soy yo. No, mira, si tampoco no soy yo: gente, esta cara me saca un loco. Claro que soy yo, pero no siempre soy este irritado”, comentó, tratando de explicar el contraste entre su personalidad habitual y la versión que surge bajo presión.
Finalmente, Valentino Lázaro ofreció disculpas directas por la manera en que se dirigió a algunas de sus compañeras, dejando claro que fue un momento que le causó arrepentimiento de inmediato. “
Sí me sentí mal cuando me senté y, cuando siento algo, lo siento. Perdón por hablarte así, perdón por decirte lo de ayer, lo de lo hablado”, expresó.
Aunque afirmó que no le preocupa excesivamente la opinión externa, insinuó que necesitaba cerrar ese capítulo con sinceridad dentro de la casa. “Me importa un cómo hable la gente, realmente, pero aquí quiero irme con algo”, concluyó.
This adjustment preserves the original HTML structure while rephrasing the content.
