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Varapalo del Parlamento Europeo al proyecto de la NBA Europa

El Parlamento Europeo lanzó el pasado mes de octubre una seria advertencia al proyecto de expansión de la NBA en el continente. La Eurocámara aprobó por una mayoría abrumadora una resolución histórica sobre el papel de las políticas de la UE en la configuración del modelo deportivo europeo, y hoy el comisario de competencia Mr Micallef, representando a la comisión, dice estar de acuerdo y en proteger deporte y que el valor que genere no se transfiera fuera del territorio europeo, instando a la UE para que legisle al respecto. Expresó que estos modelos no deberían ser admisibles en el concierto europeo, velando por la defensa del deporte como bien público, algo que podría dificultar los planes de la liga profesional estadounidense para crear una nueva competición en Europa a partir de 2027.
La resolución, adoptada con 552 votos a favor y un amplio respaldo transversal, subrayó la necesidad de proteger el deporte europeo frente a modelos de gobernanza y financiación ajenos al marco comunitario. El pronunciamiento político llega apenas un día después de que la NBA anunciara nuevos detalles de su proyecto ‘NBA Europe’, respaldado por fondos de inversión internacionales y grandes marcas globales.
El modelo de la NBA choca con los principios europeos
En una entrevista reciente a L’Équipe, el responsable de la NBA para Europa y Oriente Medio, George Aivazoglou, defendía que el objetivo del nuevo torneo es “revolucionar el baloncesto continental” y “elevar su valor económico”. La propuesta pasa por una estructura semipermanente y por la creación de franquicias vinculadas a grandes clubes de fútbol o a inversores privados, un modelo que choca frontalmente con los principios reivindicados por el Parlamento Europeo.
“La Comisión Europea debe utilizar todos los instrumentos a su alcance para salvaguardar el ecosistema deportivo frente a iniciativas que pretendan transferir su valor económico fuera del continente
El texto aprobado insiste en que “el deporte europeo debe servir a la sociedad, no a los beneficios de unos pocos” y reclama a la Comisión Europea que utilice “todos los instrumentos a su alcance” para salvaguardar el ecosistema deportivo frente a iniciativas que pretendan transferir su valor económico fuera del continente. Una referencia que apunta de forma indirecta, pero clara, a proyectos impulsados desde capital extranjero.
Las “competiciones separatistas”
La resolución también reconoce la creciente tendencia a la inversión y la propiedad foránea en el deporte europeo y pide evaluar su impacto para proteger la integridad financiera y el equilibrio competitivo. Además, insta a la Comisión a ejercer su papel de guardiana de los Tratados frente a las amenazas al modelo deportivo basado en valores, incluidas las llamadas “competiciones separatistas”, un concepto bajo el que encajarían las ligas privadas no homologadas por las federaciones.
El ponente del texto, el eurodiputado polaco Bogdan Andrzej Zdrojewski, fue explícito al señalar que “el deporte europeo debe mantenerse anclado en la comunidad y no subordinado a estructuras empresariales ajenas a nuestro marco jurídico y cultural”. Sus palabras refuerzan la idea de que Bruselas no está dispuesta a facilitar la implantación de modelos cerrados de inspiración norteamericana.
El deporte europeo debe mantenerse anclado en la comunidad y no subordinado a estructuras empresariales ajenas a nuestro marco jurídico y cultural
El respaldo conjunto de populares, socialdemócratas, liberales, verdes y la izquierda consolida un consenso político inédito en torno a la defensa del modelo europeo de deporte, basado en el mérito deportivo, la inclusión y la solidaridad financiera entre niveles. La resolución propone además reforzar el deporte de base a través del programa Erasmus+ y avanzar hacia estándares comunes de gobernanza y transparencia.
No es vinculante pero insta a la UE a que lo regule
Aunque el texto no tiene carácter jurídicamente vinculante, sí marca una orientación política que puede traducirse en futuras decisiones regulatorias, fiscales o de competencia. Para la NBA, que aspiraba a poner en marcha su liga europea en apenas dos años, el escenario se vuelve ahora mucho más incierto y sujeto al escrutinio institucional.
De este modo, el proyecto ‘NBA Europe’ se enfrenta a un primer gran obstáculo político antes incluso de nacer. Bruselas ha dejado claro que priorizará la protección del deporte europeo frente a modelos importados y que cualquier intento de redefinir el baloncesto continental deberá hacerlo dentro de sus valores y su marco normativo, una condición que amenaza con frenar o redefinir profundamente la ambición de la NBA en Europa.







